El drama entre David y Victoria Beckham con su hijo mayor, Brooklyn, ha reabierto heridas del pasado. El exfutbolista que triunfó en el Manchester United, el Real Madrid y culminó su carrera en el Paris Saint-Germain estuvo durante cinco años enfrentado a su padre. Aunque David y Ted Beckham mantienen ahora una relación muy fluida, hubo un momento en el que todo saltó por los aires y ni siquiera se hablaban. El motivo llegó a los medios, pero un grave problema de salud que sufrió Ted en 2007, en el que llegaron a temer por su vida, hizo que acercaran posturas y desde entonces están muy unidos.
Después de que Brooklyn, a través de un comunicado bomba, haya acusado a sus padres de controlarlo, humillarlo, intentar arruinar su matrimonio, e incluso de manipular a sus hermanos Romeo y Cruz para que le ataquen en redes sociales, diversas fuentes señalan que "la historia podría estar repitiéndose". David Beckham se peleó con su propio padre cuando era más joven, y finalmente se reconcilió".
Una fuente destaca que David y Victoria "esperan" que las relaciones con su hijo mejoren como lo hicieron entre padre e hijo, pero actualmente es un "triste recordatorio" de lo grave que fue su disputa alguna vez. "Sospecho que David y Victoria esperan el mismo resultado, pero por el momento, no parece estar en el horizonte". Esta actitud le ha hecho pensar lo mal que lo tuvo que pasar su padre y cómo debió sentirse.
David llegó a confesar que tuvo que esperar "más de dos décadas" antes de obtener la aprobación de su padre sobre su exitosa carrera futbolística. El deportista inglés llegó a admitir que su ambición venía solo por el deseo de complacer a su padre. En una charla con James Corden en su podcast This Life of Mine en 2024 lo reconoció y manifestó que solo logró una felicitación de Ted después de haber ganado 100 partidos internacionales: "Mi padre nunca me dijo que lo había hecho bien hasta mi centésimo partido internacional. Esa fue la primera vez que se giró hacia mí y me dijo: 'Lo has logrado, muchacho'". El internacional acumulaba una larga lista de triunfos: seis títulos de la Premier League, dos Copas FA, cuatro Community Shields y un título de la Liga de Campeones, pero para Ted tal vez no parecía suficiente.
Los padres de David se divorciaron en 2002 después de 33 años de matrimonio. Entonces se hizo evidente que el futbolista tomó partido por su madre, Sandra, y a menudo se fotografiaba junto a ella en reuniones y eventos futbolísticos. David llegó a admitir en su autobiografía que mientras crecían, nunca vio a su padre ser cariñoso con su madre. "Él ama a mi madre, pero nunca ha sido cariñoso con ella delante de mis dos hermanas y yo. Es bastante severo y puede ser sarcástico", reveló. "Lo que menos me gusta de mí es mi mal genio. Creo que lo heredé de mi padre", destaca. Ted siempre fue muy duro con él mientras crecía y confesó que lo regañaba por cualquier pequeño error en el campo.Cuando David Beckham fichó por el Real Madrid en 2003, su relación con su padre, Ted, atravesó momentos difíciles. Ted confesó que la distancia lo hizo temer haber perdido a su hijo para siempre. La situación empeoró en 2005, tras la publicación de una biografía no autorizada titulada David Beckham: My Son, que aumentó aún más la tensión entre ambos después de que este la publicara sin su permiso.
El distanciamiento continuó incluso durante el Mundial de 2006, cuando Ted rechazó la invitación de David para asistir a sus partidos. Sin embargo, todo cambió en 2007, cuando Ted sufrió un grave ataque al corazón a los 58 años. Los paramédicos lograron reanimarlo tras varios intentos y una operación de urgencia para desbloquear una arteria salvó su vida. David, que acababa de fichar por Los Ángeles, voló de inmediato desde Estados Unidos para estar a su lado, y a partir de entonces enterraron el hacha de guerra. David ayudó a su padre a pagar la hipoteca de su casa y le regaló un Jaguar. Ted volvió a casarse por segunda vez con 73 años y David fue el padrino de boda. Juntos celebraron el año asado el cumpleaños de David y el reciente nombramiento como caballero del Imperio Británico por el rey Carlos III. Por ello, quizá los Beckham solo anhelan que la reconciliación con Brooklyn pueda producirse como ocurrió entre Ted y David.









