Si algo está claro es que la generosidad de Adele no conoce límites cuando se trata de las personas que la han apoyado a lo largo de su carrera. Muestra de ello es el gesto que ha tenido con su estilista, Jamie Mizrahi, a quien la cantante ha vendido una de las propiedades que posee en Beverly Hills, Los Ángeles, con un descuento de 2,5 millones de dólares, lo que equivale aproximadamente a 2 millones de euros.
La vivienda en cuestión fue adquirida por Adele en 2021 a su amiga Nicole Richie y su marido Joel Madden por 10 millones de dólares. Está situada en el exclusivo enclave de Montecito, en Beverly Hills, y cuenta con cuatro dormitorios, 3,5 baños, e incluye instalaciones de ocio como una piscina privada y una cancha de baloncesto. Sin embargo, la artista apenas hacía uso de ella y únicamente era destinada como casa de huéspedes.
Así pues, la intérprete de Someone like you finalmente cedió la casa por 7,5 millones de dólares (6,5 millones de euros) por la casa, que pasó a manos de Jamie Mizrahi. Esta operación implicó que Adele asumiera una pérdida de alrededor del 25% respecto al precio que había pagado inicialmente por la vivienda. Además de trabajar con la cantante británica, entre la cuenta de clientes de la estilista podemos encontrar a otras reconocidas estrellas del pop como Katy Perry y Ariana Grande, y su marido, Nico, es un destacado inversor de capital de riesgo.
Según informa el periódico británico The Standard, la 16 veces ganadora del Grammy está centrando sus esfuerzos en su residencia principal, que compró en 2022 junto a su pareja, el agente deportivo Rich Paul. Actualmente, ambos se encuentran en medio de un ambicioso proyecto inmobiliario que incluye la renovación y ampliación de este domicilio, también situado en Beverly Hills y valorado en 46 millones de libras (53 millones de euros aproximadamente). Todo parece indicar que estas reformas forman parte de un plan más amplio de consolidación y actualización de su patrimonio inmobiliario en Los Ángeles, lo que explica por qué Adele está ajustando su cartera de propiedades.
Anteriormente, la diva del pop también fue propietaria de varias viviendas en Inglaterra, su país de origen, entre las que se incluían su primer hogar en Portslade y una pintoresca finca rural situada en West Sussex, así como un domicilio destinado a su madre en Londres. No obstante, dichos inmuebles fueron vendidos con el tiempo a medida que la cantante comenzó a centrar su carrera profesional y su vida personal en Los Ángeles.







