León XIV se ha sumado este lunes a la lista de personalidades relevantes del panorama internacional que desean mostrar su solidaridad con nuestro país, tras el devastador accidente de dos trenes ocurrido en la tarde de ayer domingo a la altura de la localidad cordobesa de Adamuz. Por medio de un telegrama enviado a Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española, el pontífice estadounidense hace llegar "su sentido pésame a los familiares de los fallecidos". En dicho texto, remitido a través del secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolín, el líder de la Iglesia Católica desea además "una pronta recuperación" para todas aquellas personas que permanecen hospitalizadas después del siniestro.
Del mismo modo, dice León XIV estar “profundamente apenado” al conocer esta "dolorosa noticia" que ha conmocionado a la opinión pública tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, la cual está generando un sinfín de reacciones. También se dirige el Papa “a los equipos de recate y asistencia” para mandarles aliento en su ardua tarea, mientras ofrece asimismo oraciones por "el eterno descanso de los difuntos”. Para finalizar, da su bendición apostólica “por intercesión de Nuestra Señora del Pilar”, ofreciendo un "signo de esperanza en el Señor Resucitado".
Por su parte, el obispo de Córdoba se desplazaba esta mañana a la zona del accidente ferroviario, declarando que la Diócesis está a disposición para ayudar en lo que sea necesario. Monseñor Jesús Fernández ha querido trasladar sus ánimos a las familias afectadas, especialmente a aquellas que han perdido a sus seres queridos. En declaraciones antes la prensa, señalaba que lo único positivo que se puede sacar de algo así es la ola de apoyo que "se ha despertado en el pueblo y en la ciudad”, sobre todo de los sanitarios que han atendido a la gran cantidad heridos que había y cuya cifra supera los 150.
“Es necesaria ayuda médica, pero también psicológica y espiritual, porque en estas situaciones hace falta sentir confianza y fe que nos ayude a ponernos en pie y seguir caminando”, ha dicho el obispo, tal y como el medio Religión Digital. “Es un día muy triste para todos nosotros”, reconocía durante su paso por el pabellón municipal y el hogar del pensionista en Adamuz, lugar donde trabajan los servicios de emergencia y Cruz Roja. Además, tanto la iglesia de San Andrés Apóstol como Cáritas permanecen abiertas para quienes lo necesiten ayuda. Rafael Prados, párroco de la localidad, ha agradecido por su parte la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, después de vivir un "momento que se te ponía los pelos de punta".






