Es uno de los rincones favoritos de Kaia Gerber para disfrutar del sol y el mar, y prueba de que su relación Lewis Pullman avanza con paso firme es que ha compartido con él unos días en este paraíso. Los Cabos, en el Pacífico mexicano, es el destino al que cada año la "top", de 24 años, va con su familia a pasar los últimos días de diciembre, en nuestra memoria quedan las imágenes de la modelo junto con su madre Cindy Crawford, y esta vez ha estado acompañada del actor, quien parece haber superado esta "prueba de fuego".
Con Kaia estaban también sus padres, Cindy Crawford y Rande Gerber, lo cual tiene mayor significado y lo hace más "oficial", ya que a este lugar solo ha viajado con las personas que han sido realmente importantes en su vida, como lo fueron Jacob Elordi y Austin Butler.
Ya habían dado un importante paso como pareja el pasado septiembre, cuando posaron juntos por primera vez en la alfombra roja del Festival de Cine de Venecia, donde el actor, de 32 años, presentaba su último trabajo, El testamento de Ann Lee, y esta vez avanzan un poco más. Ese fue el momento de solventar los rumores y dar la confirmación oficial bajo los focos (para que nadie se quedase sin enterarse). Eso sí, la modelo y el actor completaron su atuendo con unos lentes de sol de silueta cat-eye, para que nadie puede capturar en sus retinas como de derretían de amor mientras sus miradas se cruzaban.
Y, aunque su confirmación llegó en septiembre, su noviazgo salió a la luz en febrero, apenas unas semanas después de que se hiciera público que la modelo había puesto punto final a su relación con Austin Butler en diciembre de 2024. Una ruptura que tomó por sorpresa incluso a los más atentos al pulso sentimental de Hollywood, especialmente porque la pareja acababa de celebrar tres años juntos, consolidándose como una de las más discretas —y admiradas— del panorama internacional.
La prueba más contundente de que su relación había llegado a su fin llegó cuando la estrella de Elvis estuvo notablemente ausente del tradicional viaje familiar de Gerber a México (destino que Gerber ha compartido con Pullman) para celebrar Año Nuevo. Un detalle que no pasó desapercibido y que hizo que todas las alarmas saltaran entre sus seguidores, dejando poco margen a la duda y empujando a la confirmación de lo que ya se intuía desde hacía semanas. La parte buena es que ambos quisieron comunicar a sus seguidores —especialmente a los más devotos de su relación— que la historia llegó a su fin en los mejores términos, dejando claro que entre ellos primó el respeto y la complicidad, lejos de cualquier atisbo de conflicto. Un gesto que no solo tranquilizó a quienes habían seguido de cerca su romance, sino que también confirmó que, incluso cuando el amor cambia de forma, la elegancia y la madurez emocional pueden seguir marcando el paso.
Y es que Pullman y Butler comparten algo más que destino en las vacaciones de Navidad, también profesión. Lewis también se dedica a la actuación y, además de haber trabajado en títulos como Top Gun: Maverick, es hijo del también actor Bill Pullman, un apellido que pesa en Hollywood pero que él ha sabido llevar con naturalidad y sin excesos. Su trayectoria, construida paso a paso y lejos de atajos evidentes, lo ha colocado en el radar de la industria por méritos propios, consolidando una imagen que combina herencia, talento y una discreta ambición creativa. Un perfil que encaja a la perfección con esa nueva generación de intérpretes que prefieren dejar que su trabajo hable por ellos, incluso cuando su vida personal inevitablemente capta la atención mediática.







