En el cine, como en la vida, hay encuentros que lo cambian todo. El de Oliver Laxe y Nadia Acimi es uno de ellos. Su relación de cinco años, discreta y alejada de los focos, fue creciendo para transformarse en un tándem creativo perfecto a pesar de su ruptura. La prueba más reciente de ello es el éxito de su último trabajo juntos, 'Sirat', cinta entre las 15 finalistas al Oscar a Mejor Película Internacional y a cuatro categorías más.
El recorrido internacional de 'Sirat', que él ha dirigido y donde ella ha trabajado como diseñadora de vestuario y directora de casting, acumula reconocimientos y se consolida como una de las producciones españolas más reconocidas de la temporada. Tras irse de vacío en los Globos de Oro a pesar de las dos nominaciones, ha logrado llevarse cinco galardones en la última edición de los Premios del Cine Europeo, celebrados la noche del sábado 17 de enero. Laxe le confió a Nadia, además, una función clave y poco habitual en el casting: participó directamente en la búsqueda de personas reales que encarnaran la cultura rave que la película retrata, asistiendo a fiestas y seleccionando a muchos de los intérpretes no profesionales.
Desde hace años, Nadia Acimi se encarga del diseño de vestuario en todas las películas de Oliver Laxe (como 'Mimosas' (2016), 'Lo que arde' (2019) y más recientemente 'Sirat' (2025)).
La historia personal y creativa que une a Oliver Laxe y Nadia Acimi
Aunque ninguno de los dos ha entrado nunca en detalles sobre la relación ni sobre cuándo pusieron fin a su noviazgo, el cineasta ha confirmado que a pesar de esa ruptura siguen estando muy unidos. "Fuimos pareja durante casi cinco años y somos familia a día de hoy", ha explicado el gallego. Ambos en paralelo, tanto en lo personal como en lo profesional, se han convertido en una de las alianzas creativas más sólidas e interesantes del cine de autor europeo actual.
Lejos de alfombras rojas o declaraciones grandilocuentes, Laxe y Acimi optaron por vivir su historia desde la calma y la discreción, centrados en el trabajo y en una vida creativa compartida. Una elección coherente con la filosofía vital del director, que en más de una ocasión ha defendido un modo de vida más consciente, alejado del ruido.
La suya es una relación que demuestra que el desamor, la amistad y la creatividad no solo pueden convivir, sino potenciarse mutuamente.
Todos los ojos puestos en Laxe
Laxe nació en París en 1982, pero regresó a Galicia con sus padres con apenas seis años, circunstancia que le marcó de por vida y definió su futuro. "Pasé de ser el primero de la clase al último, porque todos sabían leer y contar menos yo. He estado deprimido desde los seis años, y esa depresión me ha llevado a hacer cine", revelaba el cineasta de 43 años en una entrevista al diario El País en mayo de 2025.
Actualmente, Oliver Laxe es uno de los directores españoles más reconocidos internacionalmente, con una filmografía coherente, espiritual y profundamente autoral. Desde sus primeros trabajos, su cine ha sido celebrado en los grandes festivales por su mirada contemplativa, su conexión con la naturaleza y su capacidad para explorar lo humano desde lo esencial. En ese camino creativo, la figura de Nadia Acimi ha sido esencial, ya que no solo ha acompañado a Laxe en varios de sus proyectos más importantes, sino que ha sabido entender y proteger su universo creativo.
Sin estridencias, sin titulares forzados y sin exhibicionismo, Oliver Laxe y Nadia Acimi han convertido su historia en un ejemplo de cómo lo personal y lo profesional pueden entrelazarse de forma natural cuando existe una misma manera de mirar el mundo. Un tándem creativo que sigue dejando huella, dentro y fuera de la pantalla y que podría materializarse en uno (o varios) Oscar el próximo 16 de marzo.












