A Alice Campello y Álvaro Morata no les ha hecho falta anunciar su separación, las pruebas ya hablan por ellos sin que digan ni una sola palabra. Si ya habían prescindido de su alianza de casados y se ocupan de sus hijos por separado, ahora, además, hay una prueba que confirma que el matrimonio está definitivamente roto.
Tal y como ha podido saber ¡HOLA!, el futbolista español ha abandonado el hogar familiar para mudarse a una nueva casa, ubicada a muy pocos metros de la que compartía con su mujer y sus cuatro hijos (los mellizos Alessandro y Leonardo, nacidos en 2018, Edoardo, en 2020, y la benjamina de la casa, Bella, en 2023), situadas ambas en una de las zonas más exclusivas de Milán.
El detalle que lo confirma todo
Aunque pasaron la Navidad por separado, la ya expareja mantiene un trato cordial por el bienestar de sus pequeños. Ejemplo de ello son estas fotografías exclusivas, tomadas el pasado 9 de enero, día en que su hija Bella cumplía tres años. En el reportaje, el delantero del Como acude a casa de Alice Campello junto a su hijo Leonardo.
Casi a las 3 de la tarde, Álvaro Morata llegaba en su coche. Sin entrar en la vivienda y llamando al telefonillo, gesto inusual si uno vive en ese domicilio, esperó a que saliera uno de sus hijos mellizos, con quien se dirigió a su nueva casa, situada a escasos metros de la de Alice.
Un poco más tarde, comenzaron a llegar a la casa los globos para la fiesta que se celebraba en casa de Alice por el cumpleaños de la pequeña, que reunía a sus padres en torno a una tarta, ya que tanto uno como otro ponen especial interés en que el bienestar y la tranquilidad de sus hijos se mantenga.
Poco después, Morata regresaba a la casa con el niño, quien se había cambiado de ropa para la ocasión. Una vez más, volvió a tocar al telefonillo para que le abriesen la puerta.
La tarde continuó tranquila, y sobre las cinco y media, el jugador de fútbol se despidió y regresó a su hogar.
Alice desmiente una nueva posible ilusión de Morata
Hace semanas que Álvaro Morata y Alice Campello hacen vida por separado. En este tiempo, los rumores sobre su distanciamiento y posterior ruptura no han hecho más que crecer. Recientemente, era el periodista italiano Gabriele Parpiglia quien publicaba que el detonante de su crisis habría sido la aparición de una tercera persona, señalando a Elena Sirigu, una italiana experta en gestión de empresas deportivas, como la presunta responsable.
En ese momento, Alice Campello decidía romper su silencio y defender públicamente a la joven a través de sus redes sociales: “Elena es una amiga de la familia a la que conozco desde hace años y puedo afirmar con absoluta certeza que no es una persona así ni ha hecho nunca nada de lo que se le atribuye. Si me expongo públicamente es porque estoy profundamente convencida de ello. Me llamó llorando por todo lo que le han echado encima, y no se merece que la tachen de 'rompefamilias'”. “Defiendo a Elena porque es inocente y porque, como mujer, sé muy bien lo mucho que ciertas acusaciones pueden herir, dañar y dejar huellas profundas en la vida personal, profesional y familiar. No es una persona que merezca esta exposición ni ver su nombre asociado a cosas que no ha hecho. Nuestra relación siempre ha sido clara: incluso dedicó su tesis de licenciatura a Masqmai, y es una persona seria, con valores y una familia respetable”. La influencer, con su intervención, buscaba poner fin a los rumores y proteger la reputación de quien considera una amiga cercana y una mujer íntegra.
Mensajes que hablan por sí solos
La pareja despedía por separado 2025, dejando en sus redes reflexiones que daban qué pensar. "Este año ha estado lleno de hermosos momentos y otros que me pusieron a prueba", comenzaba diciendo la modelo e influencer en su cuenta de Instagram. "Hoy, más que nunca, estoy convencida de que incluso las experiencias difíciles son necesarias para convertirnos en las mejores versiones de nosotros mismos", decía a continuación, muy posiblemente en alusión velada a lo que estaba pasando en ese momento en su relación.
Por su parte, el delantero madrileño reconocía que "en lo personal y en lo laboral ha sido un año duro, de esos que te sacuden por dentro y te obligan a mirarte de frente". "He aprendido a dejar de cargar con juicios ajenos" y "a entender que la opinión de quien no me conoce no define quién soy". En este sentido, aseguraba que "he aprendido a quererme más, a pensar en mí sin sentir culpa y a vivir con más verdad. He entendido que no necesito demostrarle nada a nadie. Quienes caminan conmigo y me conocen de verdad, lo saben".
Ahora, estas fotografías exclusivas parecen confirmar lo que ya era un secreto a voces.




























