El romance hollywoodiense entre Jennifer Garner y Ben Affleck llegó a su fin en 2018, pero la expareja sigue siendo un equipo cuando se trata de la crianza de sus hijos. Los actores se separaron en 2015 tras 10 años de matrimonio y se divorciaron oficialmente tres años después. Juntos, crían a sus tres hijos: Violet Anne, Seraphina Rose y Samuel. A lo largo de los años, ambos ha trabajado duro para mantener a sus hijos fuera del foco mediático, especialmente en lo que respecta a las fotos de los paparazzi y su presencia en redes sociales. A pesar de sus esfuerzos por preservar la privacidad de sus hijos, Jennifer y Ben han tenido que soportar varios altibajos a lo largo de los años.
En enero de 2022, Affleck declaró al Los Angeles Times que le preocupaba cómo sus hijos manejarían la percepción pública que se tenía de él, y explicó que no prestaba mucha atención a la atención mediática que le rodeaba hasta que sus hijos empezaron a verla. "Llegué a un punto en el que [la percepción pública] era tan diferente de quien soy que dejé de leer y dejé de preocuparme", dijo. "Pero luego, a medida que mis hijos crecieron y comenzaron a ver internet por sí mismos, esa es la parte difícil", admitía.
Jennifer Garner también recordó, en una entrevista para The Hollywood Reporter en 2021, que cuando su hija Violet estaba en la guardería ya tuvo que enfrentarse a sus primeros flashes. "Se subió a una silla con un vestidito de terciopelo, con el pelo un poco hacia atrás y las gafas puestas, y sin pronunciar bien la 'R', dijo: 'Nosotros no hemos pedido esto. No queremos estas cámaras, dan miedo. Los hombres dan miedo, se empujan entre ellos y es difícil sentirse como una niña cuando te persiguen'", dijo, recordando lo que su pequeña le transmitió entonces. Garner señaló que la atención constante "provocaba mucha ansiedad en nuestra pequeña familia", lo que fue una de las razones que la inspiraron a ayudar a aprobar una ley que tipifica como delito que los paparazzi fotografíen a niños sin permiso.
Ben, "un padre excelente"
Tras Violet llegaron Seraphina y Samuel, el benjamín de la familia. En 2012, Jennifer Garner dijo que Ben Affleck era un padre excelente. "Le encantan las fiestas de té. Lo hace sin gastar nada de energía", dijo durante una aparición en The Ellen DeGeneres Show. "Puede sentarse ahí y estar casi dormido, y ellos creen que están jugando un juego increíble con él. Es todo un arte", admitía.
Aunque ambos se adaptaron rápidamente a su nuevo papel como padres de dos hijos, tras el nacimiento de Seraphina Rose, el actor revelaría más tarde que tener varios hijos le hizo replantearse su enfoque de su carrera y su horario de trabajo. "Mi vida ha cambiado mucho. Una vez que tuve hijos, me quedó muy claro que la prioridad era pasar tiempo con ellos", declaró a People en 2021.
Una familia comprometida
Ya sea tomando café, haciendo la compra juntos o dando rienda suelta a la imaginación con los planes conjuntos que efectúan, ambos han demostrado estar en completa sintonía en lo que al cuidado de sus pequeños se refiere. Generando memorias juntos y tiernos momentos en familia, Affleck suele compartir veladas de lo más especiales junto a sus hijos y su primera exmujer, sobre todo después de uno de sus años más duros: el 2025, cuando se consumó su divorcio de otra Jennifer, López.
En cuanto a Garner, la actriz de Alias lleva saliendo con el empresario John Miller desde 2018 y la pareja ha mantenido su romance en la esfera privada e íntima. Su actual pareja no ha dudado en alabar, sin embargo, la dinámica tan positiva que la intérprete mantiene con su exmarido. Resulta casi alienígena ver a las parejas quebradas de Hollywood mantener la sintonía en lo que a la familia se refiere: los divorcios suelen ser complicados y, en algunos casos -sobre todo si echamos la vista atrás a algunas de las parejas más consolidadas- suelen requerir de un proceso judicial longevo que suele complicar la conciliación.











