Pamela Anderson es, indiscutiblemente, una de las actrices más icónicas de Hollywood. Comenzó en la industria cinematográfica en los años noventa tras ser descubierta durante un partido de fútbol debido a su flagrante atractivo, aunque no fue hasta 1992 con Los vigilantes de la playa que su carrera dio un salto estratosférico. Desde ese entonces se ha convertido en un icono eterno de la belleza, y ha ocupado titulares y portadas casi a diario. Uno de los momentos más mediáticos de su trayectoria, donde su nombre acaparaba la mayoría de espacios, fue durante su matrimonio con Tommy Lee, entre 1995 y 1998. El rockero y la actriz, que comparten dos hijos —Brandon, de 29 años, y Dylan, de 28—, mantuvieron una de las relaciones más recordadas de la industria cinematográfica la cual, incluso, fue llevada a la pequeña pantalla —un proyecto que desilusionó a Pamela—.
Fue en el año 2022 cuando Seth Rogen creó Pam & Tommy, la serie donde se recorrían las idas y venidas del mediático matrimonio, protagonizada por Sebastian Stan y Lily James. Una producción que puso bajo los focos, una vez más, la vida privada de Pamela sin su aprobación, concretamente, uno de sus peores momentos. “Ya fue bastante doloroso la primera vez”, dijo en una entrevista para The New York Times. "Es una de esas cosas que te hacen pensar: ‘¿En serio? ¿La gente sigue sacando provecho de eso?'”, señalaba.
Ahora, cuatro años después, Pam y Seth han coincidido en los Globos de Oro. Un encuentro que tuvo un desenlace agridulce para la intérprete, quien abandonó la gala nada más entregar el premio a Mejor Actriz en Comedia o Película Musical —galardón otorgado a Rose Byrne—. Nada más terminar su función, al verle entre el público, se fue "directa a la cama", al y como ha explicado durante una entrevista en el programa SiriusXM, conducido por Andy Cohen.
"Estaba en el foso de los Globos de Oro, así que estábamos cerca", ha indicado, señalando que se sintió "rara" al verlo, por culpa de la serie. “Seth Rogen hizo esa serie sin hablar conmigo, ya lo sabes", ha recordado la intérprete, subrayando que no entiende cómo "puede alguien hacer una serie de televisión sobre los momentos difíciles de la vida de una persona" y decir "soy un ser humano vivo y palpitante", "¿hola?", añadía con incredulidad.
"Puede que pensara 'No soy una inútil aquí'"; se sinceraba Pamela sobre su encuentro, subrayando, sin embargo, que se sintió "un poco rara". Además, añade que en estos años "he estado muy ocupada trabajando", llegando a protagonizar "cinco películas el año pasado". "He estado ocupada, pero a veces te golpea... y te sientes un poco deprimida", confiesa, recalcando que "simplemente me sentí un poco mal".
¿Aceptaría una disculpa?
"Ojalá con el tiempo me contacte y se disculpe", ha confesado Pamela, añadiendo que "eso no tiene importancia" debido a los sentimientos contradictorios que todavía mantiene con la polémica situación. "Al final, eres un blanco fácil", indica. subrayando que "cuando eres una persona pública, dicen que no tienes derecho a la privacidad". Además, recalca que, a pesar de que seas una figura mediática, que "tus secretos más oscuros y profundos" o "las tragedias de tu vida" jamás "deberían ser blanco fácil para una serie de televisión". "Eso me molestó un poco", ha añadido, subrayando que la serie retrató "el peor momento de mi vida".
Andy Cohen le preguntó si, durante ese breve encuentro, optó por ignorarlo o abordar el tema, a lo que Pamela afirmó que "ya andas de puntillas", ya que "es muy incómodo estar rodeado de tanta gente". "Mucha de esa gente viene incluso de la época de Malibú, así que todavía no me siento como en casa en esas salas", indica, subrayando que "me siento, ya sabes, incómoda".
Explica que si bien "no fui directa hacia él"; su mente si lo hizo, donde "le dije lo que sentía", por lo que, mientras se cruzaba con él en los galardones, "estoy ahí sentada, pensando...". Además, añadió que no iba a dejar que esta interacción la molestara, ni durante ni después, y que "todo está bien". "Quiero decir que hay cosas peores sucediendo en el mundo", concluyó.












