“Hace poco comencé una psicoterapia intensiva”, ha confesado el actor, David Harbour, que da vida al sheriff Hopper en Stranger Things. Sin duda, el intérprete ha atravesado un año complicado marcado por varias polémicas, tal y como recogen distintos medios internacionales: una separación mediática, una denuncia por acoso y un altercado en un pub de California con un fan, además de varias ausencias en las últimas promociones de la última temporada de Stranger Things y su negativa de última hora a participar en la película Behemoth.
El actor de 50 años ha querido hablar públicamente y ha decidido tratar abiertamente el tema de la salud mental y mostrar esa parcela de su vida aún desconocida para mucha gente: “Dejar de beber me obligó a enfrentarme a muchos demonios que afloraron. Era muy pobre”, unas palabras que ha compartido en Future of Personal. Sin embargo, para entender mejor su historia y declaraciones como “hace poco comencé una psicoterapia intensiva”, conviene contextualizar lo ocurrido en el último año.
Un 2025 horrible
El año pasado para la estrella del cine no fue en absoluto un año agradable por varios motivos. Primero, se separó de su pareja Lily Allen tras una pillada de su mujer a su marido. La artista descubrió la doble vida de Harbour en una app de citas: tal y como reveló el Daily Mail, la estrella del pop se descargó la misma aplicación que él —Raya— hasta destapar la infidelidad, y acabó “devastada”, poniendo fin a su relación de cuatro años.
En segundo lugar, la serie de Stranger Things también ha dado mucho de qué hablar: Millie Bobby Brown, la actriz que da vida a Eleven —su hija en la ficción que entremezcla terror, suspense y drama y que ha enganchado a los devoradores de series durante diez años— habría presentado una denuncia por acoso antes de que comenzara el rodaje de la última temporada, tal y como recogía The Mail on Sunday. Además, en relación con la serie de Netflix, el actor se había ausentado de algunas promociones de la ficción el año pasado: “No estará presente debido a un problema de agenda”, indicó un representante del Paley Center a People, tras ausentarse de la promoción en dicho evento.
Pero aún hay más. A finales del año pasado, el actor habría estado involucrado en un altercado donde le arrebató una gorra a un fan en un pub de California, tal y como informó el medio TMZ. Por último, también acaparó titulares tras “dar un paso atrás” en el rodaje de la película Behemoth, como informó la propia productora al Daily Mail. Teniendo en cuenta todo este contexto, sí podemos afirmar que ha sido un año complicado y que declaraciones como esta —“Hace poco comencé una psicoterapia intensiva”— podrían cobrar más sentido que nunca.
El valor de la salud mental
Sin embargo, el actor que compartió escenario con Liam Neeson en A Walk Among the Tombstones ha añadido y ha mostrado su parte más vulnerable. Ha reconocido que lleva en terapia desde hace más de dos décadas, concretamente desde su problema con la bebida. Ha puesto en valor la importancia de ponerse en manos de profesionales, un tratamiento que en su caso combina con medicación: “La medicación por sí sola es solo la mitad de la batalla. No existe una fórmula mágica, solo se trata de trabajo individual arduo”.
El actor también ha querido abordar el asunto de las enfermedades mentales, una terminología que él en particular no comparte, ya que prefiere el término “neuroatípico”, y ha querido visibilizar la importancia de tratar este tema y que no se convierta en tabú: “Si alguien sufre, necesita su ayuda, no su desconfianza ni su miedo”. Por último, el hombre que en su día dio un romántico “¡sí, quiero!” a Lily Allen hace cuatro años en Las Vegas ha dejado una reflexión muy significativa: “La mayoría de las personas con enfermedades mentales que conozco son artistas y pensadores extraordinarios. Son personas que ven el mundo de una manera única”.








