Este pasado fin de semana en Madrid se reunían fans de todo el mundo para presenciar el concierto único en su carrera con el que Abraham Mateo celebró sus 20 años en la industria haciendo un viaje por toda su historia. Desde aquel niño de 7 años que empezó en el programa de Juan y Medio, Menuda Noche a cantar convers acompañado junto a otros niños prodigios como Ana Mena o María Parrado, hasta el artista consagrado que es hoy, representando a nuestro país internacionalmente. Y es que, no son pocos los que aseguran que Abraham se ha consolidado, trabajando sin descanso durante dos décadas, para ser hoy el mejor artista del panorama español.
Así, se lo repetían una y otra vez cada uno de los compañeros artistas que invitó a cantar sus temas en común y colaboraciones en una noche llena de recuerdos y emoción. Desde su amiga de la infancia Ana Mena, hasta Channel, Naiara, Lérica -grupo de su hermano Toni Mateo, a quien no dudó en confesarle en directo que "de pequeño, solo quería llegar a ser como él"- o Juan Magan, nadie quiso perderse la oportunidad de acompañarlo encima del escenario.
Tampoco desaprovechar la ocasión para dedicar unas bonitas palabras al cantante, que tenían en común que su humildad, paciencia y constancia le han llevado a ser uno de los artistas más reconocidos y respetados del panorama musical. Muy querido en la industria y fuera de ella, y lleno de conocimientos que le hacen ser un artista 360 que canta, baila, compone, produce…y que se ha convertido también en un referente para las nuevas incorporaciones a la industria, tras haber sido recientemente jurado y apoyo para los concursantes de la última edición de Operación Triunfo.
Un sold out del Movistar Arena para un show único en el que Abraham recordó a través de sus canciones su carrera y el niño que alguna vez fue, al que abrazaba con gratitud por haber sido tan valiente y perseguido su sueño incluso cuando "la marea iba en contra".
Un triunfo tan temprano también supuso mucha presión, obstáculos y retos que hicieron que su carrera no fuera un camino de rosas. A sus 7 añitos comenzó a cantar como un niño prodigio, con un rango vocal inmenso que sobresalía entre todos. Tras ganar el Premio Revelación Nacional con 9, a los 10 años pudo grabar su primer álbum de estudio Abraham Mateo. A su corta edad, se convirtió en un fenómeno que crecía a la par que su música, que le llevó a grabar co 13 años su segundo albúm AM junto a Sony Music. Proyecto clave en su carrera, que le transformaría en un ídolo adolescente y que le daría su primer disco de oro y triunfo internacional de la mano de su single Señorita, canción que marcó a toda una generación y que le hizo despegar internacionalmente con tan solo 14 años.
A su vez, su viralidad fue acompañada de muchas burlas y memes en España, incitadas por personas con mucho altavoz que se dedicaban a criticarle y reírse de él haciendo que la fama y el éxito tuviera un sabor muy agridulce y que trajo momentos muy duros para el artista. Sin embargo, Abraham siempre contó con una legión de fans en todo el mundo que no le dejaron rendirse, además de una gran familia que le mostraba su apoyo absoluto para seguir triunfando y llegar a lo más alto. De esta manera, atravesando lo bueno y lo malo del camino, llegó a colaborar con Austin Mahone, Jennifer López, Sebastián Yatra o Danny Ocean y tener 7 álbumes de estudio con diversas ediciones especiales y discos de oro.
Entre todos sus éxitos, en el concierto pudimos vivir más de 30 canciones que contaban la historia de un niño que se convirtió en un fenómeno y un adulto que hoy agradece su pasado y se reencuentra con el niño que un día fue, disfrutando con orgullo de cada paso que le acercó a su gran sueño: la música. Una vez pasada toda la emoción del show, tenemos el placer de poder hablar con él y saber qué pasa por su cabeza después de, como confesó ante más de 13.000 personas, haber vivido “la mejor noche de su vida”.
¿Cómo te has sentido hoy? ¿Qué ha supuesto para ti poder honrar y recordar 20 años de carrera?
Me siento profundamente agradecido y emocionado. Ha sido una noche muy especial, de esas que te recuerdan por qué empezaste. Ver el Movistar Arena lleno, sentir el cariño de la gente y poder compartir la música de esta manera es algo que no doy por sentado nunca. Me voy a casa con el corazón lleno.
¿Qué le dirías hoy a ese niño artista que se ha sentado contigo en la grada de este recinto para verte orgulloso triunfar y recordar todos estos años?
Le diría que siga soñando sin miedo, que confíe en sí mismo incluso cuando las cosas no sean fáciles y que disfrute cada paso del camino. Que todo el esfuerzo, las dudas y los momentos difíciles valen la pena cuando haces lo que amas. Y que nunca pierda la ilusión, porque ahí está la magia de todo.
¿Qué momento de tu carrera recuerdas como el más decisivo para seguir adelante?
Hubo varios, pero uno muy importante fue cuando entendí que quería crecer como artista y como persona, no solo tener éxito. Cuando empecé a tomar más control de mi música y de lo que quería contar, ahí sentí que realmente estaba construyendo una carrera con sentido. Ese momento me dio fuerzas para seguir apostando por mí y por mi verdad.
















