El pasado año 2025 supuso para Tamara el aniversario de su vigésimo quinto año en la industria de la música, y con motivo de celebración confesaba a ¡HOLA! que 2026 deparaba una gran gira llamada Momentos. La cantante afrontaba esta etapa desde un lugar muy distinto al de sus inicios: instalada de nuevo en Sevilla, tras poner fin a su matrimonio con Daniel Roque, y enfocada en reconstruir su día a día desde la serenidad. El apoyo de su entorno más cercano y la convivencia con sus cuatro hijos se han convertido en el motor de un nuevo capítulo más consciente, que también alimenta su creatividad artística.
Además de subrayar la importancia del respeto y la discreción en su separación y la buena relación que mantiene con el padre de sus hijos, la artista también compartía su entusiasmo por sus nuevos proyectos, como su más reciente sencillo Este amor no me interesa, que lanzó a finales de diciembre del pasado año como el primer adelanto de su próximo proyecto musical (el lanzamiento oficial del álbum completo está previsto para 2026), y el ya mencionado tour, que será concebido como un recorrido emocional a lo largo de su carrera profesional. Hoy, Tamara ha visitado al equipo de Telecinco en El tiempo justo para charlar sobre su actual momento personal y profesional y celebrar su trayectoria musical. En la entrevista se ha sincerado con Joaquín Prat sobre cómo está viviendo esta nueva fase vital y cómo está organizando su vida familiar, además de adelantar algunos detalles sobre su nueva música.
Una vida caótica y un año convulso
La cantante sevillana acumula a sus espaldas ni más ni menos que un cuarto de siglo sobre los escenarios, y tras tantísimos años asegura que la música continúa siendo su gran pasión: “El escenario es mi hogar, es mi sitio. Ahí me encuentro y sigo siendo yo”, ha explicado, y enfatiza que gracias a su familia, ella tuvo la oportunidad de nutrirse de “arte del de verdad”. “Yo me crie en un mundo rodeada de flamenco y mucha cultura musical, solo que al final tendí más a lo melódico. Mi familia lo entendió perfectamente”, ha manifestado, orgullosa.
La carrera de Tamara ha estado repleta de grandes éxitos como Siempre o Si nos dejan y, cuando echa la vista atrás, la sevillana admite darse cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, algo de lo que se ha tenido que dar cuenta a la fuerza tras ver lo rápido que crecen sus hijos: “Veo que el tiempo vuela cuando los miro. La mayor con 19 años, para 20, el siguiente, Leandro, con 17 que cumple en febrero y un 46 de pie, es enorme de alto…” ha comentado, en un tono divertido pero teñido de nostalgia.
A lo largo de estos años, Tamara ha afirmado que ha “vivido de todo, momentos maravillosos y otros no tan buenos”, pero ella, con su incansable y característico optimismo, ni se rinde ni se deja vencer: “Los malos momentos te hacen crecer y madurar, hay que seguir adelante y superarlos. Lo importante es que lo bueno te lo lleves y lo recuerdes con cariño”, ha reflexionado. Tras ser preguntada por su proceso de separación, la andaluza ha sostenido que tanto ella como Dani guardan “una gran cordialidad” y un cariño mutuo y que, tras la ruptura, que asegura fue una decisión que llevaban meditando un largo tiempo, ella es una “Tamara renovada”.
“¿Cómo concilias la vida de gira con la vida familiar?”, le ha preguntado el presentador del programa, haciendo referencia al tour que dio comienzo el pasado 10 de enero en Algeciras y que la artista ha confirmado tendrá fechas en otras ciudades como Tenerife, Salamanca y Sevilla. “Ahora que mis hijos son más grandes es más fácil. Están mucho más centrados en sus propias carreras”, ha señalado, indicando que el que más disfruta ahora de ella es Héctor, su hijo pequeño.
El diagnóstico de autismo de su hijo menor
Cuando Héctor tenía poco más de dos años, fue diagnosticado dentro del trastorno del espectro autista. Prat quiso saber cómo afrontaron aquel momento como familia. Tamara ha respondido con serenidad y una actitud más que positiva, restando dramatismo a la situación y recordando cómo vivieron aquellos primeros pasos tras el diagnóstico: “No pasa nada, hay que tomarlo como llega. En un primer momento estábamos muy perdidos, y es cierto que a Daniel le afectó mucho más. Pero yo cogí el toro por los cuernos”, ha apostillado.
La cantante ha detallado cómo fueron encadenando distintas etapas de atención y acompañamiento profesional a medida que su hijo iba creciendo: “Fui al pediatra, nos derivaron, a la psicólogo, logopeda…El niño ha ido creciendo, tiene su terapia, va al colegio, ahora va a cumplir 11 y es un niño con una vida normal”, ha contado. A partir de su experiencia, quiso lanzar un mensaje tranquilizador a aquellas familias que acaban de recibir un diagnóstico similar, animándoles a confiar en el proceso: “A los padres que acaben de recibir el diagnóstico, decirles que no se preocupen, que se serenen y busquen a los especialistas correctos, ya verán como su hijo avanza”, ha finalizado.








