Hablamos con una extrabajadora de Julio Iglesias y nos da su testimonio: “Esta es mi historia“


Trabajó para el artista de 2003 a 2008 en su casa de Punta Cana, aunque también viajó a las de Marbella y Miami


Image© GTRES
15 de enero de 2026 - 18:39 CET

Adela, de 46 años y de origen dominicano, no olvida los años que trabajó para Julio Iglesias y Miranda Rynsburger. Comenzó en su casa de Punta Cana como cuidadora de los 5 hijos del matrimonio, principalmente de las gemelas (a las que llamaba "mis princesas"), y colaborando en la lavandería entre los años 2003 y 2008, que abandonó el empleo para casarse. Esos años también trabajó a su casa de Marbella en verano y se desplazaba con ellos constantemente cuando viajaban en familia. En 2019 los Iglesias Rynsburger la reclamaron de nuevo y volvió de forma temporal, esta vez a su hogar de Miami, donde le tocó pasar el confinamiento por la pandemia de COVID-19. 

julio iglesias hola 3© Getty Images
Julio y Miranda, con sus cinco hijos
Cristina y Victoria Iglesias con su padre, Julio Iglesias© @cristinaiglesiasr
Cristina y Victoria, de niñas, en una bonita foto con su padre

Su relato dista mucho de las acusaciones de abuso sexual que estos días han vertido varias extrabajadoras del cantante de 82 años, de las cuales dos de ellas, una que trabajó como empleada doméstica y la otra como fisioterapeuta, denunciaron los hechos, alegando que éste "normalizó el abuso" e impuso un ambiente coercitivo, amenazante y violento. Adela describe un trato cordial, de respeto y confianza por parte de Julio Iglesias. "Hacia mi persona nunca hubo ni un maltrato, ni una humillación, ni tampoco una falta de respeto. Ni de él ni de ningún miembro de su familia. Conmigo siempre fue muy caballeroso".

Diciembre de 2003© ©KORPA
Posado exclusivo del cantante Julio Iglesias y su esposa Miranda, junto a sus hijas, Victoria y Cristina

"No conozco a esas personas que han salido en los medios porque yo ya no estaba en Punta Cana. El tiempo que estuve no vi ninguna anomalía ni nada fuera de lo normal que no fuera un trato cordial y de respeto. En caso que pasara algo yo no estaba ni me di cuenta", confiesa. 

La casa de Julio Iglesias en Indian Creek (Florida)© Gamma-Rapho via Getty Images
La casa de Julio Iglesias en Indian Creek (Florida)

Las pruebas médicas y la supervisión de móviles

Adela desmonta los testimonios que apuntan a que el cantante pedía a sus trabajadoras análisis de sangre que incluían pruebas de enfermedades de transmisión sexual, al tiempo que niega esa versión controladora del artista. "A mí no me pidieron pruebas de nada para entrar a trabajar con él ni me revisó el móvil en ningún momento. Yo tengo foto con él, con los niños que eran pequeños, después cuando ya eran mayores con su mujer en la casa...". "Conmigo fue muy cercano. Mi marido, que entonces era mi novio, estuvo en la villa del señor Iglesias, y mi hermana también. Además, yo siempre consideré que cobraba un sueldo digno".  

Julio Iglesias y Miranda Rynsgurger© GTRES
Julio Iglesias y Miranda Rynsgurger

Adela cuenta a ¡HOLA! que le han sorprendido las acusaciones, ya que lo que ella conserva de esos años al servicio del cantante es gratitud y cariño. "La verdad es que Julio Iglesias no se lo merece. Yo solo tengo palabras de agradecimiento para él y su familia, porque parte de lo que soy hoy se lo debo a él. Tengo una familia y una ciudadanía española, que indirectamente conseguí por él, por la persona influyente que es".  

julio iglesias y miranda rijnsburger© GettyImages
Una de las últimas imágenes de la pareja, antes de que Julio Iglesias se retirara de la escena pública

Además, pide un poco de prudencia a las personas que puedan hablar de ahora en adelante. "Detrás del famoso o de la leyenda hay un padre, hay un esposo y hay un ser humano. Las cosas hay que pensarlas antes de hacerlas. Hay más trabajos", sentencia, en referencia a las trabajadoras que han declarado sufrir abusos por parte del cantante. 

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.