Dicen que donde hubo fuego, cenizas quedan… y, en el caso de Lara Álvarez, parece más cierto que nunca. La presentadora ha comenzado 2026 de la mejor manera posible: dándose una tercera oportunidad en el amor con Pedro Durán de Inclán, más conocido en redes como "Perico Durán", comandante de Airbus A320 y popular figura en redes sociales. Los primeros rumores surgieron el pasado 23 de diciembre, cuando la pareja acudió a un conocido restaurante de Madrid y el gerente del local compartió una foto de ambos juntos.
Aquella imagen hizo saltar todas las alarmas: ¿estaba naciendo un nuevo capítulo en su historia de amor? Después llegaron las fiestas navideñas y Lara se desplazó a su querida Asturias para disfrutarlas junto a su familia. Sin embargo, a su regreso a Madrid, la presentadora ha intentado aprovechar cada momento junto a Perico, ocho meses después de su última ruptura.
“¡Dios dirá!”, le decía a la revista Diez Minutos cuando le preguntaban por los rumores de una posible reconciliación. Sin nombre, sin etiquetas y dejando que todo fluya: así parece haber decidido encarar esta nueva oportunidad, al menos por ahora. Álvarez, que conoce al comandante desde 2011, cuando se cruzaron por primera vez en una discoteca, ya se ha dado tres oportunidades con él —incluida esta última, aún sin confirmar—, así que avanzar con pies de plomo y observar cómo evolucionan las cosas resulta de lo más natural.
Lo que sí se sabe es que están escribiendo una historia sin prisas ni titulares forzados y con la discreción justa. Los paparazis —siempre atentos, siempre al acecho— no han tardado en volver a captarlos juntos, disfrutando de una escapada invernal en pleno corazón de los meses fríos, con tintes tan románticos como inevitables.
Estas imágenes surgen el pasado fin de semana, cuando la pareja fue vista disfrutando de la vida cotidiana por los alrededores del domicilio de la asturiana, mientras paseaban con sus perros. Una imagen de naturalidad que parece confirmar que la chispa entre ellos sigue intacta. Aunque todo indica que Lara vuelve a estar ilusionada, en este tercer intento parece que la presentadora prefiere ir con calma y no adelantar acontecimientos. Perico, igual de discreto, se ha limitado a decir que está "fenomenal y contento" a sus 46 años.
En redes sociales, ni siquiera afinando la lupa aparece rastro de interacción: se siguen, sí, pero poco más. La ex presentadora de Supervivientes subió un post a su Instagram —desde su perfil, laruka— el pasado lunes 12 y, no, no hay rastro de un like por parte del piloto. Un silencio digital que refuerza esa voluntad compartida de mantener el foco lejos del escaparate virtual. Eso contrasta con el recuerdo aún reciente de aquel 2023, cuando hasta Lara compartía a sus seguidores imágenes y vídeos de su escapada a la ciudad del amor junto al piloto.
Podría tratarse, simplemente, de una etapa marcada por la calma y la complicidad silenciosa, donde los gestos cotidianos pesan más que las declaraciones públicas y grandilocuentes. Sin posados, sin exclusivas y sin prisas, la pareja parece apostar por una intimidad protegida del ruido externo, consciente de que esta historia ya ha vivido varias etapas.
Una reconciliación que se mueve en clave low profile, pero que no pasa desapercibida (por mucho que lo intenten): porque cuando el pasado y el presente vuelven a cruzarse, incluso el silencio dice mucho. Y en ese equilibrio entre discreción y expectativa, todo apunta a que esta vez prefieren dejar que sea el tiempo —y no los titulares— quien marque el ritmo.
Si a la tercera va la vencida, el amor entre Lara Álvarez y Perico Durán podría estar escribiendo un capítulo definitivo… y esta vez, nadie quiere perder detalle.








