Ana Obregón ha sido una de las invitadas estrella al plató de De Viernes, en una entrevista que había generado expectación desde que Telecinco anunciara su presencia a mitad de semana. El programa, que empezó fuerte con la entrevista de Rocío Flores, dedicó gran parte de la noche a conversar con la actriz sobre los asuntos que han marcado su actualidad reciente: la publicación y retirada de una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparecían su hijo Aless y la pequeña Anita; la exposición pública de la pequeña o su situación económica. La intervención se produjo apenas unos días después de que la fotografía de IA se viralizara en redes y generara un intenso debate mediático, recogido por numerosos medios.
Desde el inicio, Santi Acosta planteó la cuestión que sobrevolaba el plató: por qué todo lo que hace Ana genera tanta repercusión. Ella respondió con firmeza: “No lo sé. Esta polémica de la foto… digo, ¿no habrá cosas en España? ¿Casos de corrupción, paro, gente que no llega a fin de mes?”. Y añadió: “Las polémicas me las trae al pairo.” La actriz quiso dejar claro que no se siente condicionada por la opinión pública, aunque sí reconoció que determinadas situaciones la afectan en lo personal.
Uno de los momentos centrales de la entrevista fue la explicación sobre la imagen generada por IA. La fotografía, que mostraba a Aless abrazando a Anita, fue publicada en sus redes y retirada horas después. Ana aclaró que no la borró por críticas externas, sino por el impacto emocional que le produjo un vídeo que recibió poco después. “Solo quiero que me entienda la gente que ha tenido que enterrar a un hijo, los demás no les dejo que opinen de mi vida… punto.” Según relató, al ver ese vídeo se derrumbó: “Cuando veo el vídeo me pongo a llorar mucho. ¿Quién no ha soñado que un ser querido viene y te abraza?”. Contó también que se lo enseñó a su hermana Celia: “Se puso a llorar. No ha llorado en los años de duelo que tengo por mi hijo.”
Ese momento, explicó, fue determinante para retirar la publicación: “La quito porque el dolor no te lo puedo explicar. En ese momento no lo vi.” Añadió que, al revisar su muro, sintió que no podía sostenerlo emocionalmente: “Miro el muro y digo: no puedo. Me pongo a llorar.” Y asumió su responsabilidad: “He metido la pata, y si he ofendido a alguien pido perdón, pero… ¿a quién voy a ofender?”. La actriz insistió en que su reacción solo puede entenderse desde el duelo: “Para entenderme hay que entender a una madre en duelo, que no acaba nunca. Tienes un estado de vulnerabilidad, miedos espantosos… pierdes la voz. Las Navidades no son agradables.”
A lo largo de la conversación, Ana habló también de su situación familiar actual y de la crianza de Anita, nacida por gestación subrogada en Estados Unidos en 2023, un proceso que generó un amplio debate público en su momento. “Estoy criando una niña sola. No tiene padre, ni madre. Tiene abuela, pero no tiene abuelo. No tiene a nadie.” Recalcó que está cumpliendo la voluntad de su hijo Aless: “Estoy ejerciendo de madre. Estoy cumpliendo la última voluntad de mi hijo. Decidme una madre que no cumpla la última voluntad de su hijo.” Y aseguró que, pese al ruido mediático, su prioridad es la estabilidad de la niña: “El ruido de la gente no va a apagar ni mi voz interior ni la paz que intento tener porque estoy criando una niña sola.”
La exposición pública de Anita
Uno de los puntos más comentados de la noche fue su decisión sobre la exposición pública de Anita. Los colaboradores le preguntaron si seguiría posando con la niña en revistas, una cuestión que había generado debate desde su portada en ¡HOLA! en 2023 y las posteriores apariciones en medios. Ana fue rotunda: “No hay más fotos de Anita en ninguna revista.” Reconoció que pudo haber un exceso: “Puede ser excesivo, sí. Tenéis razón. Era un exceso de compartir un poquito de felicidad.” Recordó que ya había fijado un límite temporal: “Siempre he dicho que en el año 2026 no habría más. Y esta portada es del 2025. He cumplido.” En redes, explicó, seguirá compartiendo imágenes puntuales: “La compartiré de espaldas, pero no quiero que se vea su cara.”
La actriz habló también con claridad sobre el motivo económico que la llevó a aceptar sesiones fotográficas con Anita, un aspecto que otros medios habían señalado en los últimos días. “Esta niña tiene que comer. Y yo no tengo a nadie. Para trabajar tengo que dejar a la niña.” Añadió que quiere evitar repetir errores del pasado: “Quiero trabajar menos de lo que hice con mi hijo, que es de lo único que me arrepiento.” Recordó los gastos que ha afrontado a lo largo de su vida: “Cuando me perseguía ETA para secuestrarme me gasté un dineral en seguridad. Con la enfermedad de mi hijo, otro dineral. Cuando he ganado más con el libro que escribí, doné cien mil euros a la fundación para investigar el cáncer.”
Su objetivo, dijo, es garantizar el futuro de Anita: “Soy consciente de la edad que tengo. No voy a estar ahí siempre y quiero dejarle a Anita un legado económico.” Sin duda, su intervención en ¡De Viernes!, dejó una imagen clara de sus prioridades actuales: proteger a Anita, gestionar su duelo y cerrar etapas mediáticas que, según explicó, ya no forman parte de su vida.








