Julia Roberts es una de esas actrices que se han convertido en leyendas. Con una carrera apoteósica, sus incontables nominaciones a los galardones más selectos de Hollywood —entre sus reconocimientos se encuentran un Premio Oscar y tres Globos de Oro— y su magnética presencia, la intérprete se ha consagrado como una de las A-Listers indispensables para asegurarse un éxito en taquilla. Ha marcado generaciones con sus interpretaciones, sobre todo si eres fan de las comedias románticas: la tía de Emma Roberts es uno de los rostros protagonistas de las romcoms más vistas de todos los tiempos. Porque si te decimos "Solo soy una chica, de pie frente a un chico, pidiéndole que la ame", puedes visualizar a la perfección a Julia junto a Hugh Grant en la librería más acogedora de Notting Hill; y si te preguntamos por algún look icónico del cine, entre tus opciones, sin dudarlo, estaría el vestidazo rojo junto a guantes blancos que llevaba en su largometraje más famoso. La que fuera la Pretty Woman de Richard Gere recuerda ese papel con cariño, pero sin mucha intención de volver a ponerse en la piel de Vivian Ward.
La actriz, en una entrevista para el medio anglosajón Deadline, ha admitido que no solo su papel, sino la película en sí, causaría un revuelo de noticias y comentarios en torno a la ya conocida por todos historia de Vivian y Edward. Julia ha reconocido que, de ser ofrecida este largometraje actualmente, no lo aceptaría. "Es imposible", afirma. Han pasado más de tres décadas desde que pudimos ver la innegable conexión de Julia y Richard en la gran pantalla por primera vez. Una conexión basada, principalmente, en la magia que parecía transportar la pareja cada vez que aparecía en escena.
Los motivos
Sin duda, una de las razones de peso que inclinan la balanza al 'no' respecto a ser de nuevo Vivian es la edad. "Llevo tantos años con el peso del mundo dentro que no podría levitar en una película así", comenzaba, explicando que no es "el peso del mundo, en serio", sino "con todo lo que aprendemos, todo lo que nos guardamos en el camino". "Sería imposible interpretar a alguien que fuera realmente inocente, en cierto modo"; confiesa.
La mujer que conquistó a Richard Gere en el filme tenía una inherente gracia que la convertía en el centro de las miradas de cada estancia en la que entraba. "Es curioso lo que se dice de una prostituta", reflexiona, haciendo referencia a la 'profesión' de Vivian, "pero creo que tenía una cierta inocencia, una especia de...", deja el adjetivo en el aire. Define esa casi mágica personalidad con un pensamiento espontáneo: "Supongo que es solo por ser joven".
Un cambio en la sociedad
Quizá sea por el cariño que le guardamos a la película, o porque la química entre Julia y Richard acaparaba la atención de todos los espectadores, pero la actriz reflexiona sobre que, quizá, nuestra perspectiva cambiase si se grabase ahora. “Creo que siempre que hay un gran paso del tiempo y cambios culturales…”, reflexiona.
“Piensa en todas las películas y obras de teatro de los años 20, 30 y 40; las verías ahora y te preguntarías: '¿Cómo dice la gente estas cosas, cómo hace estas cosas?'”, comenta divertida, poniendo de ejemplo el clásico Lo que el viento se llevó.
"Creo que estas son las decisiones que tomamos como artistas, como amantes del arte y como personas que aman leer libros e ir al teatro, y sí, los tiempos cambian, la gente cambia, las ideas cambian", concluye.
Con Pretty Woman, Julia se catapultó a la fama. Con su interpretación consiguió su primera nominación al Oscar. Volvió a reunirse con Richard Gere en la gran pantalla en Novia a la Fuga que, al igual que el icónico filme mencionado anteriormente, estuvieron bajo la batuta de Garry Marshall.











