Brooklyn Beckham (26) no quiere tener ningún contacto con sus padres. Lo decidió hace tiempo, pero no ha trascendido hasta ahora, cuando este detalle ha salido a la luz y ayuda, en gran parte, a comprender la verdadera dimensión del conflicto familiar. La "guerra" del clan Beckham no responde a un enfado puntual, sino que estamos ante una ruptura mucho más profunda de lo que se pensaba. No hay vuelta atrás y sus últimos pasos no hacen más que confirmarlo.
Fueron muchas las decisiones y los gestos que fueron erosionando la relación de Brooklyn con sus padres a lo largo de estos últimos años, pero hubo algo en concreto que marcó un antes y un después. El verano pasado, después de sentirse ofendido por diferentes informaciones que salieron a la luz sobre su mujer, Nicola Peltz, que sugerían que ella le estaba "controlando" y que era un "rehén", el chef decidió enviar un documento legal a sus padres.
En la carta les solicitaba que se comunicaran con él a través de sus abogados de Schillings y Harbottle & Lewis, ya que no quería que hablaran directamente con él ni hicieran declaraciones públicas sobre él o le etiquetaran en las fotos que publican habitualmente en las redes sociales.
"La gente no conoce todos los detalles de esta desgarradora historia y cree que Brooklyn fue cruel cuando decidió bloquear a sus padres. La realidad es que les envió una carta a finales del verano pasado, pidiendo que cualquier comunicación se hiciera solo a través de abogados. Su intención era tratar las cosas de forma privada, no pública. Pero sus padres siguieron ignorando sus deseos y seguían mencionándolo en las redes en lugar de comunicarse con él en privado", explica una fuente en declaraciones a The Sun. Brooklyn, muy molesto, tomó entonces esta drástica decisión. "Les dijeron que hablaran con ellos a través del bufete de sus abogados de Schillings", ha asegurado una fuente cercana, explicando que era "la única forma de comunicarse".
Pese a romper su vínculo con sus padres y sus hermanos, el chef sí que se ha mantenido en contacto con sus cuatro abuelos: los padres de Victoria, Tony y Jackie, y los padres de David, Ted y Sandra. Una fuente le dijo a The Sun: "Brooklyn les adora y sabe cuánto dolor les está causando a todos esta situación". El hijo mayor del matrimonio Beckham no ha querido "arrastrarles" al caos mediático que están viviendo y es por ello que en todo momento "ha tratado de mantener un perfil bajo". "Brooklyn está lidiando con esta desgarradora disputa familiar lo mejor que puede, pero no es fácil para nadie... Nicola sigue siendo su pilar fundamental", afirman al citado medio británico.
Desde su entorno, aseguran que todavía tienen la esperanza de que las cosas se calmen y puedan reconciliarse, pero lo cierto es que es algo que ahora mismo parece imposible sobre todo después de saber que el mes pasado Brooklyn decidió bloquear en las redes sociales no solo a sus padres sino también a sus hermanos Romeo, Cruz y Harper.








