Hay momentos que marcan una vida y que, con el paso del tiempo, adquieren un significado aún más profundo. Para Philippe Junot, uno de ellos llegó el 2 de abril de 2022, cuando acompañó a su hija Isabelle hasta el altar, convertido en un padrino orgulloso. Aquel día, casi 300 invitados fueron testigos de la boda de la coach de nutrición intuitiva con Álvaro Falcó, IV marqués de Cubas e hijo de Fernando Falcó y Marta Chávarri. Fue la boda del año, pero no era la primera vez que un enlace de su familia ocupaba un lugar destacado en la crónica social y de nuestra portada. En octubre de 1987, Philippe Junot se casaba en Dinamarca con Nina Wendelboe-Larsen en una pequeña iglesia cercana a Copenhague. La novia eligió un elegante diseño de Guy Laroche, rematado con una discreta tiara de brillantes, y la boda fue portada de ¡HOLA!, como ya lo había sido, nueve años antes, su ‘sí, quiero’ con Carolina de Mónaco. Tres décadas y media después, la historia se repetía desde otro lugar, con Isabelle como protagonista y un padre que, entonces, nos habló emocionado de su familia, de la boda de su hija y del momento vital que atravesaba.
Philippe, ¿cómo te has sentido viendo a Isabelle vestida de novia?
Muy emocionado y muy feliz por ella. Es un momento muy importante en su vida y así estoy, asimilando que ha crecido
Se te ha caído alguna lágrima
Bueno, me parece que les debe pasar a muchos padres, ¿no? Es muy ilusionante
Estaba muy guapa
Sí, mucho, pero la he visto guapísima desde que era pequeña…-reía-. Tiene mucho encanto, por supuesto, es adorable y tierna
¿Se te ha pasado volando lo rápido que ha crecido?
Sí, las cosas van rápidamente, pero estoy contento de esta situación a la cual ha llegado ella misma con mucha razón, sensibilidad e inteligencia
Siempre has tenido mucha vinculación con España
Sí, es mi segunda patria
¿Qué te parece entonces que se haya casado con un español?
Para mí es totalmente normal, yo he vivido mucho aquí en España, varios periodos de mi vida, siempre con mucha alegría y felicidad
En la boda han estado personas muy vinculadas a tus años en Marbella, como Hubertus Hohenlohe
Fíjate, la primera persona que conocí cuando llegué a Marbella en el año 1964 fue a Alfonso Hohenlohe y tomé la costumbre de verlo casi cada día cuando estaba en Marbella. Era un personaje muy especial, muy simpático, muy listo. Muy inteligente
¿Seguís teniendo la casa de Marbella y venís todos los veranos?
Sí, casi cada verano. Voy mucho a Marbella, pero vivo también en el sur de Francia. Nací en París, aunque viví gran parte de mi juventud en Cannes, tengo algo especial con Cannes y además tengo familia muy cerca
¿Cómo es tu vida en Cannes, hoy?
La vida en Cannes es muy agradable porque hace buen tiempo todo el año. Hay muchas cosas para hacer, la montaña no está muy lejos, puedes ir a esquiar el fin de semana, o salir en barco y visitar las islas justo enfrente. Como te digo, el clima es muy bueno, nunca hace frío, puede que en agosto un poco de calor, pero es aguantable. Y tengo muy buna relación con mi hermana y su marido, que viven allí. Tengo suerte, gracias a Dios
¿Y qué te parece tu yerno, Álvaro?
Me encanta, lo conozco desde hace mucho tiempo. Siempre lo he apreciado, su estado de espíritu, su manera de saber estar, su tranquilidad, buen estilo. Estoy muy contento con él
¿Qué le deseas a la nueva pareja?
Toda la felicidad del mundo, por supuesto. Que tengan hijos, que me hagan abuelo -ríe-. Son una pareja estupenda y ambos han tenido suerte de encontrarse. Estoy muy feliz
¿En qué se parece a ti Isabelle?
En su sentido del humor. Esa espontaneidad. Esa joie de vivre. Ha sido alguien muy fácil. Hay personas complicadas, pero ella no lo es. Cuando tienes a alguien que no tiene problemas complicados, que reacciona de manera sencilla, que no cambia su manera de reaccionar, pues estás tranquilo. Yo como padre nunca he tenido un problema. Hemos tenido suerte con el carácter en general de nuestros hijos
Algo tendrá que ver con la educación que les habéis dado Nina y tú
Sí, aunque tú puedes tratar de educar a alguien, el resultado depende mucho de su carácter, su manera de estar, de las cosas que aprecian o no aprecian. Eso lo descubren poco a poco en la evolución de la vida; pero con ellos no hemos tenido problema. Con ninguno de los tres, entonces como padres, tenemos suerte
La boda de Isabelle y Álvaro es portada de ¡HOLA!, tu matrimonio con Nina también lo fue
Sí, lo recuerdo muy bien. Y mi boda con Carolina también lo fue. Yo no conocía ¡HOLA! entonces, imagínate que me casé en el 78 con Carolina -reía-
Ha pasado mucho
Mucho tiempo. Pero bien. Con Nina todo bien y con los niños no he tenido, no hemos tenido problemas, importantes quiero decir








