No es secreto para nadie que Harry Potter supuso un antes y un después en la literatura juvenil. El éxito de la novela fue de tal magnitud que solo estuvo cuatro años en el mercado antes de ser adaptada a la gran pantalla. Las aventuras en Hogwarts iban sumando adeptos en cada entrega, conquistando el corazón del público con cada hazaña. Fue el caso de Katie Leung, quien dio vida a Cho Chang, la dulce Ravenclaw que enamoró a Cedric Diggory (Robert Pattinson). La primera vez que la vimos fue en Harry Potter y el cáliz del fuego, la cuarta película, coincidiendo con su debut en el cine. Sin embargo, y lo que prometía ser el papel de su vida, se vio teñido por los comentarios cargados de desprecio que recibió una vez se estrenó el filme.
Durante una conversación con el medio anglosajón británico The Guardian, Katie ha confesado que, en su momento, no supo lidiar con la fama repentina que la rodeó tras participar en la icónica franquicia. "Fue abrumador desde el principio. Estar en el punto de mira a esa edad, cuando ya eres insegura... Fue difícil, como mínimo", recuerda.
La actriz ha dejado claro que, durante el rodaje de las cinco películas en las que participó, se "divertía mucho". Katie ha confesado que, en aquel entonces, "pensaba 'Esto es diferente a la escuela'", explicando que esto significaba algo positivo porque "no disfrutaba del colegio", por lo que "era una forma de escapar".
Sin embargo, una vez se apagaban las cámaras, Katie encendía su móvil y se encontraba con miles de mensajes de odio contra ella y contra su personaje. "A esa edad, uno es curioso", explica, recordando que "sentía mucha curiosidad por lo que decían de mí, y me buscaba en Google". "Nadie podría haberme detenido, porque ya tenía edad suficiente para tomar mis propias decisiones", confiesa, subrayando que los actores recibían atención sanitaria y psicológica. "No sé si se podría haber hecho algo en aquel entonces para mejorar a facilitar las cosas", lamenta.
En la entrevista, Katie explica, emocionada, que no afrontó el acoso del que era víctima en ese momento. "Simplemente me impactó y me afectó en maneras como 'He tomado esta decisión porque la gente estaba diciendo esto sobre mí'", recapitula, concluyendo que "probablemente, me hizo menos extrovertida" y que "era muy consciente de lo que decía o no decía".
Adiós a la gran pantalla
A pesar de la prometedora trayectoria que parecía tener, Katie minimiza su talento a lo largo de su conversación con el medio británico. "Fue pura casualidad", explica, indicando que este pensamiento marcó muchos años de su carrera: "Durante mucho tiempo, puede que haya intentado compensarlo y sobrecompensarlo".
Tras terminar su papel en la franquicia, Katie recuerda pensar que nada podría superar la experiencia, "porque fue un éxito rotundo". "Recuerdo sentirme perdida y pensar, '¿Qué sigue? La gente tendrá grandes expectativas de que la supere, y nunca va a suceder'", confiesa. "Creo que tenía tanto miedo de cumplir con esas expectativas que, después de eso, me di por vencida, o no me di la oportunidad de intentar seguir actuando".
Sin embargo, dos décadas después, Katie será una de las protagonistas de la próxima temporada de Los Bridgerton. La actriz dará vida a Lady Araminta Gunningworth, madrastra de Sophie Beckett, el interés romántico de Benedict. "Detrás de la cubierta de una máscara, cualquier cosa puede pasar", escribió en sus redes sociales, afirmando que "no estamos preparados".









