La historia de amor de Iker Casillas y Sara Carbonero llegó a su fin en 2021. La entonces pareja comunicó su ruptura diciendo que tomaba "caminos distintos, pero no lejanos" por el bien de sus dos hijos en común, Martín y Lucas. Además, trasladaron que "el respeto, el afecto y la amistad" permanecerían siempre. Así ha sido en estos últimos cinco años y así está siendo desde el pasado 2 de enero, día en el que la periodista tuvo que ser intervenida de urgencia en Lanzarote, donde disfrutaba de unas vacaciones junto a su pareja, Jota Cabrera, y un grupo de amigos en el que se encontraba Isabel Jiménez.
El que fuera portero del Real Madrid ha estado muy pendiente de su exmujer en todo momento y esta misma mañana ha roto su silencio sobre su estado de salud. Muy amable con la prensa, Casillas ha asegurado con una tímida sonrisa que Sara "está bien". "No hay que preocuparse, por suerte", ha añadido aliviado.
Casillas, de 44 años, ha desvelado que la razón por la que no se ha desplazado a la isla para visitar a su exmujer es porque podría regresar muy pronto a Madrid. "En cuanto pueda viene. Date cuenta que han sido unas fechas señaladas y entonces es más complicado. Ya va a venir pronto", ha explicado, dejando claro que la periodista, que cumplirá 42 años el próximo 3 de febrero, está "muy bien" acompañada durante su estancia en el hospital.
Según pudo saber ¡HOLA! de fuentes de toda solvencia, Sara llegó a urgencias con un fuerte dolor abdominal y tuvo que ser ingresada de inmediato. Horas después, la periodista fue intervenida con éxito y en estos momentos se recupera favorablemente en la Unidad de Cuidados Intensivos. "Sigue en la UCI por cuestiones de que esté más controlada. Pero está despierta y recuperándose", nos aseguran.
El problema de salud de Sara, añaden, no tiene "nada que ver" con el cáncer de ovarios que le diagnosticaron en 2019. De hecho, personas próximas a ella recalcan que su situación no es alarmante. "No está grave. Ya es cuestión de que se recupere de la pequeña intervención".
A finales de 2024 la periodista compartió públicamente su dura experiencia con una enfermedad que, por desgracia, afecta a miles de mujeres en todo el mundo. Desde entonces, y aunque no es un tema que aborde habitualmente, si surge en la conversación, no lo evita. Al contrario, lo afronta con naturalidad y honestidad. "Mi mayor felicidad ahora mismo es estar bien", dijo en una entrevista concedida a la revista Women's Health. "Cuando una persona tiene salud, puede tener muchos problemas, pero cuando le falta la salud, solo tiene uno", reflexionó.
La periodista aseguró entonces que cumplir años en su caso "es maravilloso porque la otra alternativa no mola". "Me costó mucho cumplir los 40, por eso tenía claro que quería celebrarlo por todo lo alto. Y así fue. Ojalá seguir cumpliendo muchos años más", deseó con fuerza.









