El trágico crimen de Rob Reiner y su esposa, Michele, ha dejado conmocionado a Hollywood, que lleva unos meses negros en lo que a sucesos y fallecimientos se refiere. No en vano, hace unos días conocíamos también el caso de la muerte de Victoria Jones, hija del actor Tommy Lee Jones, en un hotel de lujo de San Francisco en el día de Año Nuevo. Este martes hemos conocido más detalles acerca del espeluznante caso del cineasta de Algunos hombres buenos, La princesa prometida y Cuando Harry encontró a Sally.
Tanto Reiner de 78 años, como su mujer, diez años menor, fueron hallados sin vida en su residencia del exclusivo barrio de Brentwood, en Los Ángeles, con heridas de arma blanca. Horas después de la tragedia, la Policía detuvo al hijo mediano de la pareja, Nick, de 32 años, como principal sospechoso del asesinato. Lo que conocíamos hasta ahora era que el joven permanecía en prisión a la espera de prestar declaración, algo que, hasta ahora, no había podido hacer, según palabras de su abogado, porque no había recibido la autorización médica pertinente.
Ahora se sabe, gracias a una información exclusiva de People, que Nick ya no se encuentra bajo vigilancia por riesgo de suicidio en el centro penitenciario Twin Towers Correctional Facility, en el centro de Los Ángeles. La cárcel le ha quitado la bata de prevención de suicidios que se le exigía llevar en todo momento. Cuando Nick ingresó en prisión la mañana del 15 de diciembre, se le sometió rápidamente a una vigilancia reforzada. La revista relata que el hijo de Rob y Michele se encuentra actualmente en régimen de aislamiento, donde se le exige que lleve una camiseta amarilla y unos pantalones azules proporcionados por la cárcel.
Asimismo, se informa de que Nick no será liberado del Alojamiento de Alta Observación (HOH) a menos que un juez o una audiencia judicial determine lo contrario, y seguirá siendo vigilado y alojado en solitario. El joven de 32 años, podría ser acusado de dos cargos de asesinato en primer grado, y una acusación especial por el uso de arma blanca. De ser declarado culpable, podría enfrentar cadena perpetua o posiblemente la pena de muerte, según reveló el fiscal de distrito. Tras el crimen, Nick se registró en un hotel, The Pierside Santa Monica, alrededor de las 4:00, donde dieron la voz de alarma después de que dejara un rastro de sangre, lo que proporcionó pruebas cruciales para la investigación. Su llegada se produjo horas después de una fuerte discusión con su padre en la fiesta de Navidad de Conan O'Brien.
Según The New York Times, la hija de la pareja, Romy, acudió a la casa de Los Ángeles tras recibir una llamada de un masajista que no podía acceder a la propiedad. Tras llegar y descubrir el cadáver de su padre, Romy supuestamente huyó de la casa, según informó el medio. Más tarde, un paramédico le informó de que su madre, Michele, también había sido encontrada muerta en el interior.
Nick recibía tratamiento médico
Nick estaba recibiendo tratamiento para la esquizofrenia antes de la muerte de sus padres. Tanto Los Angeles Times como KNBC informaron, citando fuentes, que el hijo del icónico director estaba siendo tratado con medicación para la enfermedad mental. La esquizofrenia es una enfermedad de la que no se habla demasiado, pero que se puede tratar: se caracteriza por síntomas de psicosis.
Rob Reiner y su esposa, Michele, eran poseedores de una gran fortuna gracias a su trabajo a lo largo de sus cinco décadas de carrera. Su patrimonio alcanza la suma de los 200 millones de dólares - en torno a los 170 millones de euros-, según Celebrity Net Worth. La pareja fallecida tuvo tres hijos: Jake, de 34 años, Nick, de 32 años, y Romy, de 28. Rob también fue padre de su hija Tracy, de 61 años, a quien adoptó durante su primer matrimonio con Penny Marshall. A priori, son ellos son los que recibirían la herencia.
Sin embargo, el futuro de la herencia familiar se ha visto enturbiado por las circunstancias del caso. Según explicó el abogado de sucesiones y fideicomisos Sean Weissbart a la revista People, Nick no sería elegible para recibir la herencia de sus padres si finalmente es declarado culpable del delito que se le imputa, de acuerdo con una ley estatal. "California tiene lo que se llama una ley de asesinos, que dice que si matas a alguien de quien vas a heredar, pierdes tu herencia y cualquier derecho a servir como fiduciario de su patrimonio. Por lo tanto, suponiendo que [Nick] sea condenado por este asesinato, queda fuera como beneficiario, junto con cualquier nombramiento fiduciario que pueda tener", explicó el letrado.












