El 2025 es un año que Victoria de Marichalar nunca olvidará por muchas razones. Desde la celebración de su 25 cumpleaños a sus nuevos retos profesionales, entre los que ha estado su participación en el programa de televisión El Desafío, en Antena 3. Para ella han sido unos meses decisivos marcados por el crecimiento a nivel personal y profesional, en los que se ha atrevido a hacer cosas que jamás llegó siquiera a imaginar.
El salto de Victoria a abrirse camino en la pequeña pantalla fue muy importante porque siempre ha sido algo que le imponía mucho. Conocemos varios aspectos de su vida y sus gustos gracias a lo que nos muestra a través de sus redes sociales y ya había demostrado que se desenvuelve con naturalidad delante de las cámaras en el universo de la moda, pero en este formato de concurso nos ha enseñado mucho más de ella. Desde su valentía ante las pruebas a las que se enfrentó -como apnea, ballet o equilibrios en altura- a su naturalidad y su compañerismo con el resto de los concursantes, con los que ha entablado una bonita amistad tras su paso por el concurso como Genoveva Casanova, Lola Lolita, Gotzon Mantuliz o Roberto Brasero.
La hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar ha dejado claro que tiene tablas para trabajar en el medio televisivo y el público le mostró su apoyo y terminó en segunda posición en la quinta edición del concurso. Además, ha aparecido en El Hormiguero, donde obtuvo un buen dato de audiencia, y también ha participado junto a su amiga Rochi Laffón en el programa Emparejados, que presentan el exfutbolista Joaquín Sánchez y su mujer, Susana Saborido.
Ahora, convertida en uno de los rostros de su generación imprescindibles en el mundo de la moda y las redes sociales, cada vez son más los formatos televisivos que quieren contar con su presencia y, aunque no tiene nada cerrado, no lo descarta en el futuro, como confesaba a la revista, donde ha posado con la colección Crucero de Louis Vuitton. “Pese a divertirme mucho, me sigue generando mucho respeto. No aseguro otra aparición, pero tampoco la descarto”, nos explicaba.
En cuanto a su trayectoria profesional, echando la vista atrás asegura que no cambiaría nada de cada uno de los pasos que ha tomado hasta llegar al momento en el que ahora se encuentra: “Todo lo que he vivido me ha convertido en lo que soy hoy. Cada experiencia, buena o mala, ha sido parte de mi crecimiento personal y profesional”.
Sincera y emocionada haciendo un repaso de su 2025, Vic -como la llaman sus más cercanos-, reflexiona sobre la etapa de su vida en la que se encuentra: “Estoy en un momento de mi vida muy creativo y de aprendizaje. Me siento en constante evolución, explorando nuevas ideas y experiencias, y disfrutando de poder crecer tanto personal como profesionalmente”.






