Las Navidades son unas fiestas especiales, marcadas por los reencuentros y los días familiares, pero desde ahora tienen además un significado más especial aún para la numerosísima familia de Gordon Ramsay. Holly, la segunda de los seis hijos del prestigioso chef, se casó el último fin de semana del 2025 con el nadador Adam Peaty en la ciudad inglesa de Bath. Los vecinos se echaron a la calle para acompañar a los novios en su gran día y disfrutar en primera línea de este acontecimiento al que asistieron personalidades como los Beckham. Una boda para el recuerdo de la que el ganador de 17 estrellas Michelin se ha pronunciado por primera vez.
Dueño de un gran imperio gastronómico, Ramsay se ha mostrado aún en una nube por todas las emociones que vivió al acompañar a su hija al altar en la Abadía de Bath. El primer momento impactante para él fue ver a Holly con el mismo vestido de novia que llevó su madre, Tana Ramsay, un look lleno de recuerdos para el chef. "Fue un poco impactante porque lo llevó puesto durante la mayor parte de la noche", ha dicho en This Morning, programa del canal ITV en el que ha reaparecido tras el gran acontecimiento que estuvo salpicado por la polémica con la familia del novio.
La novia llevó un total de cinco vestidos. El principal, que cubrió con una capa al llegar a la iglesia a bordo de un Rolls-Royce Phantom, lo firmaba Elie Saab y estaba inspirado en los looks nupciales de Kate Middleton y Grace Kelly. En la celebración, que fue en Kin House, rescató el de su madre de 1996, una pieza que no tuvo ni siquiera que arreglar. También en la fiesta eligió un minivestido de lentejuelas de Elie Saab y en el brunch del día siguiente lució uno con espalda al aire y mangas de plumas de Philosophy Di Lorenzo Serafini. En la preboda llevó una creación de Victoria Beckham, que diseñó los estilismos rojos de las damas de honor.
El juez de la edición británica de MasterChef intervino durante la ceremonia con un discurso que emocionó a todos los allí presentes y del que se ha sincerado en televisión: "Es difícil, sinceramente. Quiero decir, siendo padre de tres hijas, sueñas con que llegue ese momento y, sí, te sientes como un desastre. Fue perfecto. Salió bien, y es que tienes que ser cálido, emotivo, fue una tarea difícil". También se encargó del menú, concretamente del solomillo Wellington y los maridajes.
Para preparar el mensaje que quería transmitir a los novios, el presentador de Hell’s Kitchen contó con la ayuda de su hija mayor, Tilly. "Creo que era Nochebuena. Estuve sentada en su habitación durante una hora mientras él lo leía y lo revisaba todo. No hizo falta retocarlo. Era perfecto. Hizo llorar a todo el mundo", ha dicho la joven, que ha seguido sus pasos en el mundo de la cocina, ha lanzado su propia colección de vajillas y es también muy conocida en las redes sociales.
Tilly fue dama de honor del enlace, igual que su hermana Megan. Ambas ayudaron a la novia con todos los preparativos, le organizaron una divertida despedida de soltera a la que asistió Victoria Beckham y están pletóricas de que todo saliese como Holly deseaba: "Fue muy, muy emotivo, pero increíble verla a ella y a Adam tan felices. Y sí, fue un gran día para todos nosotros". La mayor de los Ramsay tiene además un papel clave en la historia de amor, ya que todo comenzó cuando fichó por el programa Strictly Come Dancing (la versión británica de Bailando con las estrellas) en la misma edición que su ya cuñado.







