La noticia de que Tatiana Schlossberg, hija de Caroline Kennedy —y, por ende, nieta del presidente John F. Kennedy—, fallecía a sus 35 años el pasado martes 30 de diciembre impactó a toda la población, quien estaba pendiente de la evolución de la periodista tras confesar ella misma que padecía leucemia mieloide aguda, un cáncer terminal. La 'maldición de los Kennedy' impactaba de nuevo, devastando a familiares y al entorno más íntimo de Tatiana, quien dejaba a dos hijos —un niño de 3 años y una niña de 1—, fruto de su matrimonio con George Moran, con quien se casó en 2017. Una semana después de su fallecimiento, su hermano pequeño, Jack, ha homenajeado a Tatiana con un significativo post en redes sociales.
Jack ha compartido varias citas que le recordaban a su hermana, con quien estaba muy unido, siendo, una de las elegidas, un extracto de Inconspicuous Consumption: The Environmental Impact You Don't Know You Have —uno de los libros de la que fuera periodista y ensayista—. "Depende de nosotros crear un país que tome en serio sus obligaciones con el planeta, con los habitantes y con las personas que nacerán en un mundo que lucirá diferente al nuestro desde hace, al menos, 1.000 años", es el comienzo de la pieza de la escritora, que estaba especialmente preocupada por el cambio climático y demás problemáticas ambientales que enfrentamos en la actualidad.
"(...) En esencia, lo que describo es trabajo duro con un éxito posiblemente limitado por el resto de la vida. Pero tenemos que hacerlo, y al menos tendremos la satisfacción de saber que hemos mejorado las cosas", continuaba el extracto, que, finalmente, alentaba al cambio: "(...) Vamos, será divertido (¿?)". Una cita de lo más acertada para Jack, quien sigue los pasos de su abuelo y comienza sus andaduras —profesionalmente— en la política, postulándose para el Congreso por el distrito 12 de Nueva York.
Junto a las citas compartidas, Jack ha publicado una foto junto a su hermana de cuando eran jóvenes, durante un acto que parece institucional. Ella, con un favorecedor vestido azul y su preciosa melena castaña suelta; él, en un traje gris marengo y una corbata que combina con el look de su hermana. Además, ha elegido una famosa cita de su abuelo en la que reivindica la existencia de la alegría, incluso en los peores momentos: "Hay tres cosas reales en la vida: Dios, el disparate humano y la risa. Como las dos primeras se escapan de nuestra comprensión, debemos hacer lo que podamos por conseguir la tercera".
En su selección también ha incluido un extracto de Moby Dick, la famosísima novela de Herman Melville, así como un par de poemas de Alfred Lord Tennyson, Elizabeth Bishop, Robert Frost y Rita S. Beer. Junto a estos, recopila dos cartas de Abraham Lincoln —una de 1862, para Fanny McCullough, y otra escrita un año más tarde— y las últimas palabras de Buddha: "Miren, monjes, este es mi último consejo para ustedes. Todos los componentes del mundo son cambiantes. No son duraderos. Trabajen duro para alcanzar su propia salvación". Un conjunto de mensajes que representan a la perfección el espíritu incansable de Tatiana.
Un estrecho vínculo
Jack y Tatiana siempre se han mostrado muy unidos, compartiendo intereses y hobbies desde una temprana edad. Cuando la periodista anunciaba a través de su artículo Una batalla contra mi sangre que padecía una mutación extraña en sus glóbulos blancos, el que fuera corresponsal político de la revista Vogue no dudó en publicarlo, mostrando su apoyo y orgullo.
Tras esto, escribió para sus seguidores una breve reflexión relacionada con la enfermedad de su hermana, a quien dieron un año de vida tras ser diagnosticada. "La vida es corta, ¡disfrútala!", escribió, compartiendo también una foto del cielo, reforzando su mensaje esperanzador.
En el mencionado ensayo, Tatiana hacía hincapié de lo fundamental que había sido el apoyo de su hermano Jack, así como del resto de su familia, durante estos complicados meses. "Mis padres, mi hermano y mi hermana también han criado a mis hijos y han estado en mis diversas habitaciones del hospital casi a diario durante el último año y medio", relataba, precisando que, para ella "ha sido un gran regalo, aunque siento su dolor todos los días".
Otras despedidass
Desde la Fundación de la Biblioteca JFK han recordado también, una semana después de su fallecimiento, a Tatiana. Lo han hecho con una preciosa instantánea familiar —la última y más reciente que se ha publicado—, donde vemos a la periodista con una radiante sonrisa junto a sus hijos, su marido, George Moran, y su perro. "Al mismo tiempo que recordamos a Tatiana y celebramos su vida, nuestros corazones están con su familia y todos los que la querían", han escrito junto a la fotografía.
Su prima, María Shriver, le dedicó una emocionante carta de despedida tras hacerse público que había fallecido. "Regreso a este espacio para rendir tributo y honrar a su amorosa y solidaria familia, que se unió y hizo todo lo posible para ayudarla. Regreso a este espacio con el corazón roto porque Tatiana amaba la vida. Amaba su vida y luchó con todas sus fuerzas para tratar de salvarla. No puedo encontrar sentido a esto. No puedo entenderlo en absoluto. Ninguno. Cero", rezaban sus palabras, cargadas de amor y dolor por la prematura pérdida.
Un último adiós
Este lunes 5 de diciembre se ha celebrado el último adiós a Tatiana, en un enclave de vital importancia para la familia Kennedy. Familiares y el círculo más inmediato de la periodista se han reunido en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, en el barrio neoyorquino del Upper East Side, para lamentar la dolorosa pérdida. Hace 32 años, en 1994, en este mismo templo religioso tuvo lugar el funeral de su abuela, la recordada Jackie Kennedy.
Sus padres y hermanos, así como su marido y sus dos hijos fueron de los primeros en llegar a la iglesia, tan solo unos minutos antes de grandes amigas de la ensayista, como Carolina Herrera, quien diseñó el vestido de novia de Tatiana, o el presentador David Letterman. La ceremonia fue privada y contó con los cuerpos de seguridad de la ciudad bloqueando las calles circundantes.













