Todavía estamos con la resaca emocional por el final de Stranger Things, la serie que ha marcado a toda una generación con su historia llena de aventuras, amistad, nostalgia ochentera, criaturas del otro lado y un mundo paralelo que nos ha hecho soñar hasta el último momento. Durante casi una década, hemos visto a sus protagonistas crecer delante de las cámaras mientras millones de espectadores seguían cada uno de sus pasos. Ser famoso desde niño puede parecer un sueño hecho realidad: alfombras rojas, flashes y fans pendientes de cada movimiento de sus ídolos, pero desde dentro, la experiencia no es tan placentera. Si no, que se lo pregunten a Noah Schnapp, que ha interpretado a Will Byers desde los 11 años, para quien madurar frente al público no ha sido tan sencillo como parece.
La serie de los hermanos Duffer ha cambiado su vida para siempre, pero convertirse en un icono a nivel mundial no ha sido un proceso fácil de asimilar, sobre todo cuando todo le ha sucedido siendo tan joven. Schnapp, que ahora tiene 21 años y ha pasado casi toda su infancia entre rodajes y entrevistas, ha explicado en una charla con USA Today que “es muy difícil crecer bajo el ojo público” ya que implica presiones emocionales para las que muchos niños no están preparados. Tal y como reconoce, la fama temprana y la exposición constante dejan huella, especialmente porque “no sabes quién eres, no has descubierto nada todavía y, aun así, se espera que lo sepas todo y tengas todas las respuestas”.
Cuando comenzó el rodaje de una de las ficciones más vistas de la historia de Netflix, Noah era un niño despreocupado que ni se planteaba la idea de necesitar ayuda psicológica de ningún tipo. Sin embargo, años después se dio cuenta de que la realidad era muy distinta y, desde ese momento, comenzó a ir a terapia. “Esta no es una vida normal y necesitas un sistema de apoyo que vaya más allá de tus padres”, ha asegurado, una reflexión que conecta con otras voces de la industria, como la de Ariana Grande, que recientemente defendía la necesidad de que los niños actores cuenten con apoyo terapéutico de manera obligatoria.
El protagonista de El tutor ha desvelado que uno de los aspectos más complicados de la fama temprana ha sido equivocarse delante de todos. “Decía constantemente cosas equivocadas o me avergonzaba por no tomarme en serio ciertas cosas que debía… y eso queda ahí para siempre”, ha reconocido, lamentando que aunque “la gente crece y aprende, hacerlo delante de todos no es nada fácil”.
Noah también ha compartido cómo su perspectiva sobre la salud mental ha cambiado con los años. “De pequeño, nunca entendí por qué la gente se deprimía, recurría a las drogas o tenía trastornos alimentarios”, ha confesado. Ahora comprende cómo las presiones de Hollywood pueden generar todo eso y por eso prefiere vivir en Nueva York. Además, ha reconocido que, como siempre les dice a sus padres: “nunca podría vivir en Los Ángeles. Creo que me perdería”.
En los últimos episodios de Stranger Things se profundiza sobre la orientación sexual de Will. El personaje ha ido aceptando su identidad queer de forma gradual, al igual que Schnapp, quien se declaró homosexual en un video de TikTok en 2023. Pero, años antes, Noah recuerda haber sido acosado por periodistas sobre su sexualidad. “Era raro que los entrevistadores le preguntaran a un niño de 12 años: ‘¿Crees que Will es gay? ¿Te identificas con el personaje? ¿Y tú eres gay?’”, ha explicado. “Era algo muy personal y exagerado”. Si ya es complicado reconocerlo para cualquier niño queer, a eso se sumaba la presión de tener un trabajo que ya sostenía su vida, lo que le hacía pensar desde muy joven en cómo cada decisión pública podría afectar su futuro profesional.
Para sobrellevar esa presión, Noah se apoyó en sus compañeros, sobre todo en Sadie Sink, quien ha sabido mantener una relación saludable con la fama, y también en Millie Bobby Brown y Maya Hawke, quienes, al igual que él, han sido víctimas del escrutinio mediático. Compartir experiencias con ellas le ayudó a poner límites y a sentirse acompañado.
Respecto al futuro, Schnapp admite que probablemente no volverá a protagonizar un proyecto de la magnitud de Stranger Things. “Es la serie más grande del mundo. No espero seguir compitiendo con ese nivel de audiencia”, ha afirmado. Sin embargo, ve la oportunidad de explorar papeles más pequeños en cine independiente o teatro y valora que esta producción le haya dado “seguridad financiera de por vida. ¿Qué más podría pedir?”. Entre sus planes para 2026 están “tomar más clases de actuación y alejarme un poco de las redes”, además de probar suerte con la escritura y la dirección, eligiendo proyectos que realmente le interesen.









