¿Cómo se celebran unas Navidades con mucho estilo? ¿Y esas que recuerdan las anécdotas de la niñez? En el caso de Inés Domecq, una de las mujeres más elegantes de España, ambas visiones se funden. Ella agradece las Navidades pasadas y disfruta las presentes. Y más si se celebran en ese sur de zambombas, villancicos y alegría incontenible. Tras un año cuajado de éxitos —celebra por todo lo alto el quinto aniversario de The IQ Collection—, mantiene la ilusión en un futuro aún mejor junto a los suyos. ¿Su secreto? Conservar esa mirada de niña curiosa que le pide a los Reyes Magos más tiempo para ella y su familia.
—¿Cómo están siendo estas Navidades? ¿Qué las diferencia de las de otros años?
Están siendo maravillosas, muy de estar en casa con familia y amigos, que al final es lo que más valoro. Cada año intento bajar un poco el ritmo, simplificar planes y quedarme con lo sencillo, lo familiar y lo auténtico.
—¿Cuáles son tus planes para Nochevieja? ¿Tienes alguna tradición familiar? ¿Te gusta marcharte fuera?
Nos vamos a esquiar con familia y amigos, que es un plan que llevamos haciendo muchos años y nos encanta. Me divierte muchísimo porque al final compagina todo lo que me gusta: el deporte, la naturaleza y estar con gente a la que quiero. Me parece una buena forma de despedir el año.
—¿Qué te gusta comer? ¿Qué especialidad sueles cocinar?
Soy bastante clásica para estas fechas. Me encanta un buen pavo, un solomillo bien hecho o un salmón al horno. Y si tengo que cocinar yo, no soy nada de experimentar y tiro de las recetas que se han hecho siempre en casa, como el pavo trufado o el rape al horno como lo hacía mi abuela.
—¿El recuerdo más especial que guardes de estas fiestas?
Tengo muchísimos recuerdos preciosos de mi infancia. Las Navidades en Jerez, en el campo, con mi familia y con mis hermanas, son imborrables. Recuerdo especialmente el ambiente tan bonito que se vive allí en esas fechas: las zambombas, las calles llenas de gente cantando villancicos, esa alegría del sur tan contagiosa que hace que la Navidad en Jerez tenga algo verdaderamente especial. También guardo con muchísimo cariño la cabalgata de Reyes en Osuna, el pueblo de mi madre, donde siempre pasábamos el Día de Reyes. Es una tradición muy nuestra que hoy sigo manteniendo y que le he inculcado a mis hijos. Al final, más allá de los regalos, eran la ilusión, los nervios y el ambiente familiar los que hacían esas fechas mágicas.
—¿Qué balance haces del 2025?
En lo profesional, ha sido un año intenso, de mucho trabajo y también de mucha ilusión. Celebrar el quinto aniversario de The IQ Collection ha sido muy especial, y si pienso en las producciones de moda, me cuesta creer todas las que hemos hecho en este tiempo con personajes increíbles y localizaciones tan bonitas. En lo personal, ha sido un año de aprendizaje constante, de retos y de crecimiento, pero sobre todo de agradecimiento. Me quedo con todo lo bueno que hemos disfrutado en familia y con la suerte enorme de poder dedicarme a algo que me apasiona rodeada de un equipo increíble.
—¿Qué le pides a este año y a los Reyes Magos?
Sobre todo, salud para mí y para los míos, que es lo más importante. Poder seguir disfrutando de las pequeñas cosas y no perder la ilusión. Y si cae algo material… no voy a ser original: tiempo. Tiempo para los míos, para mí y para vivir con un poco más de calma.






