La Navidad es una fecha señalada en el calendario de cualquier ser humano: marcada por la tradición y la unión, esta época festiva es sinónimo de familia. Para Cari Lapique, sin embargo, estas celebraciones están marcadas por la pérdida y la ausencia. Su historia y la de sus seres queridos se vertebra por medio de uno de los veranos más complicados de su vida: primero falleció su marido, el empresario Carlos Goyanes, a los 79 años de edad; y unas semanas después se produjo la muerte repentina de su primogénita, Caritina Goyanes, a causa de un infarto y con tan solo 46 años. Dos mazazos con apenas días de diferencia que dejaron un enorme hueco en su vida.
Pese a todo, Cari ha sido un ejemplo de fortaleza, escogiendo continuar con su vida y rodeándose de sus seres queridos para compartir el amor y el cariño. En estas fechas festivas, ese espíritu no ha sido diferente. En Nochebuena, Lapique presumió de nietos al subir a sus redes sociales unas preciosas instantáneas posando, de la forma más glamurosa posible, junto a sus cinco nietos: Pedro (15) y Mini Cari (12), los hijos de la recordada Caritina; y Carlos (13), Santi (11) y Beltrán (6), los tres niños de su otra hija, Carla Goyanes. "Mis grandes amores", señalaba entonces.
La estampa se ha vuelto a repetir en la pasada Nochevieja. Cari ha compartido dos fotografías junto a Antonio Martos, viudo de Caritina, y sus dos pequeños, Pedro y Mini Cari. De esta forma, ella y su yerno demuestran que la pérdida ha sido un vínculo de unión tremendo entre ambos, que siguen fortaleciéndose día a día con estos momentos tan bonitos en familia. Antonio y Cari han consolidado una relación de comprensión y complicidad que va más allá de las etiquetas que se adscriben al árbol genealógico. Viven en el mismo edificio, se ven regularmente, celebran juntos las fechas importantes: esa cercanía se ha convertido en el mejor apoyo para sus nietos.
Que Lapique siente auténtica devoción por sus nietos no es ningún secreto, y cualquier rato que pasa con ellos es la mejor de las medicinas frente a la tristeza. Además de haber pasado la Nochebuena y Nochevieja rodeada de su alegría y vitalidad, la empresaria no dudó en organizar una velada de ocio en la capital. Hace unas semanas la pudimos ver disfrutando de uno de los espectáculos más festivos de la capital en estas fechas tan señaladas: 'Circlassica', un show con actuaciones circenses y espectaculares, música en vivo y más de 30 artistas internacionales capaces de hacer todo tipo de magia.
Otra prueba de que la empresaria se refugia en sus pequeños es lo atenta que está en cada fecha señalada, en cada nuevo paso que dan en sus vidas. Suele felicitarles los cumpleaños y no duda en vivir con ellos experiencias únicas. El pasado noviembre, por ejemplo, le dedicaba estas sentidas palabras a Santi tras soplar este las 11 velas. "Es un chico maravilloso, feliz, responsable, estudioso y gran deportista", decía de él. "Te quiere, tu abuelona". Un mes más tarde le tocó el turno a su única nieta por su 12 cumpleaños: para la ocasión, ambas se desplazaron a uno de los lugares más felices del mundo, Disneyland París, el parque temático en el que pudieron fotografiarse con el icónico Mickey Mouse y disfrutar de un auténtico viajazo en familia.










