¿Qué ocurre cuando un veterinario hecho al barro, al silencio del campo y al ritmo pausado de la vida rural se ve de un día para otro en el extremo opuesto rodeado de champús para caniches, collares con diamantes (de imitación) para chihuahuas y dueños más exigentes que sus propias mascotas? Netflix lanza su apuesta más inesperada para la nueva temporada: Animal, una comedia con tintes costumbristas encabezada por Luis Zahera que promete sacarnos una sonrisa y más de una carcajada con una historia sobre la adaptación, los contrastes y la vida que da giros tan absurdos como reales.
La producción, inicialmente titulada Animal salvaje, se estrenará el próximo 3 de octubre y consta de seis episodios. Esta ficción supone un hito en la carrera de Luis Zahera que, tras dar vida a Ferro en Vivir sin permiso, donde interpretaba a la mano derecha de Nemo Bandeira, encarnado por José Coronado, y convertirse en Ezequiel, uno de los mayores enemigos del personaje del actor madrileño en Entrevías —dos grandes éxitos de Alea Media, la misma productora que respalda este nuevo proyecto—, asume por primera vez el papel de protagonista principal en una serie. Y no solo eso: además, el ganador de dos premios Goya por El reino y As bestas cambia totalmente de registro y se aleja del drama y el misterio para sumergirnos de lleno en la comedia.
En esta ocasión, Zahera se mete en la piel de Antón Gandoy, un veterinario de un pequeño pueblo gallego que atraviesa un momento delicado: la crisis y la falta de recursos en el campo hacen que sus vecinos ya no puedan permitirse pagarle y se queda sin clientes. Sin apenas opciones y justo cuando todo parece desmoronarse, decide reinventarse y acepta la inesperada oferta laboral de su sobrina Uxía, —interpretada por Lucía Caraballo, conocida por sus papeles en series como Perdiendo el juicio o El secreto de Puente Viejo—, la optimista directora de una tienda boutique para mascotas: un espacio perfecto, colorido y con más productos delicatessen que un supermercado de lujo, tan moderno como extravagante y completamente alejado de lo que él conoce.
Así, Antón pasa de tratar vacas y caballos a verse entre peluquerías caninas, consultas para hámsters y clientes con más malas pulgas que sus mascotas, en un lugar donde descubrirá que sobrevivir en este nuevo ecosistema no será tarea fácil. Lo que empieza como una solución temporal acaba convirtiéndose en un giro radical en su vida con situaciones llenas de humor, ternura y ese punto de locura que solo puede surgir cuando el sentido común rural choca con la excentricidad urbana. Una sátira disfrazada de comedia ligera sobre cómo las personas intentan adaptarse —o no— a un mundo que cambia a gran velocidad, incluso en los lugares donde el tiempo parecía haberse detenido.
Junto a Zahera y Caraballo completan el reparto Carmen Ruiz, conocida por su papel en Amar es para siempre, y Antonio Durán ‘Morris’, muy popular en Galicia gracias a títulos como Fariña, además de Raquel Nogueira, Nacho Pena, Fer Fraga y Adrián Viador, rostros habituales de la ficción gallega, entre otros.
Detrás de las cámaras, el equipo creativo reúne nombres de peso: Aitor Gabilondo (Patria, El silencio, Yo, adicto) y Jota Aceytuno (Urban. La vida es nuestra) firman la producción ejecutiva. La dirección está en manos de Alberto de Toro (Malnazidos) y Víctor García León (¡Vaya vacaciones!), quien también participa en el guion junto a Ana Boyero (La casa de papel), Araceli Álvarez de Sotomayor (Muertos S.L.), Germán Aparicio (Los Serrano) y Daniel Castro (Ocho apellidos marroquíes).
Rodada íntegramente en Galicia, Animal sitúa su historia en el ficticio pueblo de Topomorto, un espacio que se recrea a partir de diversos municipios coruñeses como Dioño, A Calle, Pontemaceira, Parroquia, Teo y Vedra, además de la ciudad de Santiago de Compostela. Estos lugares reflejan a la perfección la atmósfera rural y el contraste con la modernidad urbana que la serie explora y se convierten en un escenario ideal para esta comedia que demuestra que adaptarse a los cambios puede ser difícil… sobre todo si esto implica pasar de curar ganado a tratar la dislexia de una cobaya. No sabemos si Antón lo conseguirá, pero sí que esta ficción cuenta con todos los ingredientes convertirse en una de las grandes sorpresas del otoño.