Cocinar y comer crepes en familia o con amigos, disfrutando una jornada deliciosa, es la tradición que tiene lugar en Francia cada 2 de febrero, día en que el país vecino celebra ‘La Chandeleur’, o fiesta de la Candelaria. Y nosotros nos apuntamos para cocinar, y saborear, esta receta francesa que ha trascendido fronteras.
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Parece ser que este homenaje galo se trata de una festividad de origen pagano (nace como forma de aprovechar el trigo sobrante antes de las nuevas cosechas) y que, posteriormente, pasó a ser católica: el papa Gelasio I (siglo V) mandaba repartir galettes, o lo que es lo mismo, crepes saladas, a los peregrinos que llegaban a Roma cada 2 de febrero.
Sea como fuere, lo cierto es que nos encanta esta tradición gala de reunirse para compartir el sabor de unas ricas crepes. Así que hemos decidido imitar a nuestros vecinos galos y aprovechar este 2 de febrero para saborear unas crepes caseras, cuya elaboración es bien sencilla.
Consejos para hacer una crepe irresistible
Para obtener los mejores resultados, no te vendrán nada mal algunos trucos como los que os mostramos a continuación y que marcarán la diferencia a la hora de preparar esta delicia (que, por cierto, no debemos confundir con los pancakes, que incluyen levadura entre sus ingredientes, por lo que son más gruesos y esponjosos).
La harina
Como sabemos, uno de los ingredientes básicos para la preparación de las crepes es la harina. Un buen consejo es tamizarla siempre previamente porque así la masa quedará con menos grumos. Si aun así queda alguno, pasa la masa por un colador.
Los huevos
En la medida de lo posible, utiliza siempre huevos de gallinas criadas en libertad. Las crepes ganarán en color, textura y sabor.
La mezcla perfecta
Es importante mezclar bien todos los ingredientes para obtener una masa homogénea. Pero no hay que batir porque de esta forma introducirás aire en la masa, algo que no conviene para un buen resultado -usa mejor una varilla para ello-. Dejar reposar la masa durante una hora en la nevera ayudará a que tus crepes salgan perfectas.
Más sabor
Un tip para dar a las crepes un sabor más intenso es añadir a la masa un toque de mantequilla fundida. Añade ralladura de limón, vainilla o un chorrito de ron si haces crepes dulces; y las especias que más te gusten si las preparas en salado (ajo y cebolla en polvo, orégano, tomillo. etc).
La sartén
Asegúrate de que la sartén que vas a emplear para hacer las crepes es antiadherente. Si no, la masa se pegará y no podrás darles la vuelta adecuadamente.
La grasa
Puedes utilizar un poco de papel de cocina impregnado en mantequilla y con él engrasar la sartén, en lugar de echar directamente la mantequilla, así evitaremos cocinar las crepes con exceso de grasas.
Cómo voltearlas
Cuando las crepes estén doradas y los bordes comiencen a poder desprenderse fácilmente, será el momento ideal para darle la vuelta. Puedes hacerlo de dos formas. Para los más hábiles o ‘atrevidos’: retira la sartén del fuego, sacude horizontalmente para que la crepe se despegue y lanza en el aire con cuidado para que de media vuelta.
Si no te ves ‘haciendo malabares’, simplemente puedes ayudarte de una espátula, introduciéndola bajo la crepe y darle así la vuelta a ras de sartén o plancha.
Emplea siempre en cada crepe la misma cantidad de masa para que todas queden iguales. Una vez hechas, ve colocando las crepes en una bandeja refractaria caliente, una encima de otra. Cuando estén todas hechas tápalas al final con un paño para que no se sequen. Puedes servirlas sin doblar, doblarlas por la mitad o en forma de pañuelo y también enrolladas.
Ajusta la masa según el uso: una masa más líquida es ideal para hacer crepes muy finas, mientras que si la haces más espesa, será perfecta para hacer galettes o crepes saladas.
Cómo hacer una crepe básica
Primero de todo, aquí tienes los ingredientes necesarios para hacer la crepe más clásica y su forma de elaboración.
Ingredientes:
- 125 ml de leche
- 75 g de harina
- 1 huevo
- 25 g de mantequilla + 1 cucharadita de mantequilla para engrasar la sartén
- 1 pizca de sal
Modo de elaboración:
- Mezcla en un cuenco el huevo con la harina y la sal.
- Añade la leche y mezcla bien para integrar todos los ingredientes
- Derrite en un cazo o en el micro 25 gramos de mantequilla para echarla en la mezcla y seguir mezclando hasta que no haya grumos.
- Deja reposar la masa durante unos 30 minutos dentro de la nevera.
- Engrasa una sartén antiadherente, agrega un cucharón de la masa, extiende y, cuando la superficie burbujee, da la vuelta y cocina por el otro lado.
- Repite la operación hasta que se termine la masa para tener todas las crepes listas.
Recetas de crepes
Si las crepes que vas a preparar son saladas, prueba a sustituir 1/3 de la leche por caldo de carne o de pescado en la receta base. Notarás la diferencia. En salado quedan deliciosas con queso, jamón, huevo frito, verduras... Y puedes utilizarlas como si fueran canelones, rellenar de carne picada o pescado y marisco, enrollar, añadir bechamel y queso rallado y gratinarlas en el horno.
En dulce nos encantan con chocolate fundido, siropes, caramelo líquido, frutas, dulce de leche, crema de cacao y avellanas, nata montada, crema pastelera... ¡No tienen fin! Aquí tienes 3 versiones dulces y 3 saladas de crepes. A partir de aquí, elige tus favoritas.
El chocolate fundido le va de maravilla a las crepes, y si le ponemos alguna fruta como el plátano, ¡están de morirse de placer!
Una combinación que nunca falla porque la crema de queso va bien con todo y resulta deliciosa con fruta fresca.
Un clásico francés: se hacen muy finas y se bañan con una salsa de mantequilla, zumo de naranja y licor. Se flamean delante del comensal.
Esta es otra manera de servirlas: cortar en medallones y servir como aperitivo. En este caso preparamos unas crepes rellenas de salmón ahumado y queso crema con hierbas aromáticas.
Los crepes salados son una opción igual de rica y de versátil que los dulces. En este caso, los rellenamos de pollo y 'champi', ¡para una cena perfecta!
Esta última propuesta salada, a base de jamón y queso, es ideal para tomar a cualquier hora del día. ¡Superfácil y deliciosa!
