Félix de Luxemburgo y Claire Lademacher se dan su primer 'sí, quiero' en una íntima ceremonia civil

La pareja contrajo matrimonio en la villa Rothschild Kempiski, en el cantón alemán de Taunus, arropada por sus familiares más cercanos

por hola.com

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Félix de Luxemburgo y Claire Lademacher ya son marido y mujer, al menos de forma civil. A las doce y media se han dado su primer sí, quiero en el salón principal de la Villa Rothschild Kempiski, localidad alemana de Königstein y hoy punto de mira de medio mundo, arropados por sus familiares más cercanos.

La llegada de los novios desencadenó una tormenta flashes de los reporteros gráficos de los cuarenta medios de comunicación acreditados, tanto del país como del extranjero, para informar sobre el último enlace real del año. Todos pendientes de la feliz pareja, especialmente de la novia, que fiel a la tradición acudió blanca y radiante a su primera cita nupcial. Claire Lademacher, con el pelo recogido, ha vestido en este gran día un traje blanco sin mangas de Jan Taminiau, conocido por vestir a la reina Máxima el día de su investidura, y unos zapatos de color beige de tacón alto. Por su parte, el príncipe Félix ha elegido para la ocasión un traje oscuro.


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También primeras firmas han vestido a los contados invitados a la boda, dado que era de carácter íntimo: la gran duquesa María Teresa ha optado por un diseño de Edouard Vermeulen para Natan, su firma de cabecera al igual que para el resto de damas reales del Benelux; la madre de Claire ha lucido una creación de Moschino; de Prada han aparecido tanto la gran duquesa heredera Stéphanie como la hermana del novio, la princesa Alejandra, y la princesa Tessy, esposa del príncipe Luis, ha llevado un vestido de Lynn Adler.


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La ceremonia, muy sencilla, ha sido presidida por el Alcalde de Königstein, Leonhard Helm, con el hermano de Claire, Félix Lademacher, ejerciendo como testigo del príncipe Félix y con la princesa Alexandra, hermana del Príncipe, actuando como testigo de Claire, como ya se había anunciado con anterioridad. Fuertes medidas de seguridad en el escenario nupcial han velado por el correcto desarrollo de la celebración familiar. Tras la ceremonia civil, los recién casados partieron en un 'coche burbuja', de forma ovalada y marca BMW (Isetta) 300, en color blanco y rojo, construido en Alemania en 1958 y que llevaba en la matrícula escritos sus nombres y las alianzas.

Se espera que la pareja abandone próximamente Königstein -elegido como marco de la ceremonia civil por tradición al tratarse del país natal de la novia-, y que se hagan públicos nuevos retratos oficiales a lo largo de la tarde. Y el sábado tendrá lugar la segunda ceremonia nupcial: la boda religiosa en la basílica de Sainte-Marie-Madeleine de Saint-Maximin-la-Sainte-Baume en la Provenza francesa, donde vivirán tras su matrimonio, con alrededor de 370 invitados. El último gran enlace real del año.