Felipe VI se despide del papa Francisco 'con la esperanza de verle en España'

El Rey explicó al Pontífice que el relevo en la Corona ha sido "muy intenso", pero lo ha vivido "tranquilo"

por hola.com

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Los reyes Felipe y Letizia han inaugurado su agenda oficial internacional como soberanos con una visita a la Santa Sede, donde han sido recibidos con una cordial bienvenida por el papa Francisco, quien ya tuvo ocasión de conocerles y saludarles en marzo de 2013, cuando asistieron, como Príncipes de Asturias, al inicio de su pontificado.

Los Reyes llegaron alrededor de las 11:00 hora local (10:00 GMT) a bordo de un avión de la Fuerza Aérea al aeropuerto romano de Ciampino, desde donde se trasladaron a la Ciudad del Vaticano para su audiencia privada con el papa Francisco. Los soberanos, acompañados del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, fueron recibidos por el Embajador de España ante la Santa Sede, Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, y ante Italia, Javier Elorza, así como por dos altos funcionarios de la Secretaría de Estado vaticana, Fernando Chica y José Avelino Bettancourt. Una vez se encontraron en el Patio de San Damaso, les dio la bienvenida oficial un piquete de honor de la Guardia Suiza y salió a su encuentro el arzobispo Georg Gaenswein, prefecto de la Casa Pontificia.

La visita de los Reyes al Vaticano se ha ceñido a la audiencia privada con el Pontífice y a la habitual reunión con el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, que se ha celebrado a continuación y a la que asistieron García-Margallo; el subsecretario del ministerio español de Asuntos Exteriores, Cristóbal Gonzçalez Aller; el jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín, y el consejero diplomático de la Casa, Alfonso Sanz. Durante su encuentro con el Papa, no faltaron las bromas. Antes de entrar en la biblioteca privada del Papa para su encuentro, que duró unos 40 minutos, don Felipe se dirigió al papa Francisco para preguntarle, sonriente: "¿Los monaguillos delante?", en alusión a la reciente visita al Vaticano de los reyes Juan Carlos y Sofía, cuando el Pontífice, con esta expresión, les invitó a pasar antes que él. "Así es, ¿se lo contó su padre?", contestó, divertido, el Papa, antes de ceder el paso a los reyes Felipe y Letizia.

Previsiblemente, los soberanos y su anfitrión trataran acerca de la invitación, trasladada en su día al papa Francisco por los obispos españoles, para que visite España el año próximo con ocasión del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, una posibilidad que también fue abordada durante la audiencia que ofreció el pasado 28 de abril a los reyes Juan Carlos y Sofía. El Papa también podría visitar Santiago de Compostela el año que viene para celebrar la conmemoración del peregrinaje de San Francisco de Asís, según indicó este domingo el arzobispo de Belcastro (sur de Italia), fray José Rodríguez Carballo, uno de los hombres de confianza del Sumo Pontífice. Felipe VI se despidió del Pontífice "con la esperanza de verle en España", tras explicarle que el relevo en la Corona ha sido "muy intenso", pero lo ha vivido "tranquilo".
 

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Para esta audiencia con el Papa, don Felipe ha acudido a la Santa Sede con traje y corbata azul oscuro, mientras que doña Letizia ha hecho uso hoy por primera vez del privilegio de vestir de blanco ante el Papa, aunque sin mantilla dado que su encuentro no era de carácter religioso sino oficial. La nueva Reina de España se acogió a la dispensa papal que permite exclusivamente a las soberanas católicas que vistan de este color ante el Pontífice, concesión que sólo unas pocas mujeres tienen el mundo -la reina Sofía, las reinas Fabiola, Paola y Matilde de Bélgica y la Duquesa María Teresa de Luxemburgo- y que desde la proclamación de Felipe VI, el ya histórico 19 de junio de 2014, cuenta ahora también la reina Letizia, mientras que los presidentes, ministros y demás personalidades que tengan encuentros con el máximo responsable de la Iglesia católica deben vestir de riguroso negro.

La etiqueta vaticana exige vestidos formales, sin escote, con mangas largas y de corte sobrio, con un largo que nunca debe estar por encima de la rodilla, evitar el exceso de maquillaje o de pedrería llamativa, los accesorios deben ser discretos, se aconsejan perlas, y el calzado cómodo, sin tacones altos. La nueva Reina de España eligió para la ocasión un traje en crepe ligero bordado en hilo y cristal blanco de Felipe Varela, que combinó con una cartera en ante tiza de la firma y zapatos en nude de Magrit.

 

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La Casa del Rey ha querido dejar claro en todo momento que la circunstancia de que la primera visita internacional de los nuevos Reyes sea al Vaticano no tiene nada que ver con ninguna tradición ni con el deseo de compensar la ausencia de símbolos o ceremonias religiosas en las jornadas de abdicación de Juan Carlos I y proclamación de Felipe VI. Según precisan fuentes de la Casa del Rey, se buscaron fechas para concretar las primeras visitas internacionales con Francia, Marruecos, Portugal y el Vaticano, sin prefijar ningún orden, y de los cuatro Estados fue la Santa Sede el que ofreció la fecha más cercana en el tiempo.

Los actos institucionales de abdicación y proclamación no estuvieron acompañados de símbolos o ceremonias católicas de acuerdo con el carácter aconfesional que marca la Constitución Española, si bien el domingo de la primera semana de reinado de Felipe VI, los nuevos soberanos y los reyes Juan Carlos y Sofía asistieron a una misa privada en la capilla del Palacio de la Zarzuela.

Don Felipe y doña Letizia fueron recibidos juntos por primera vez en audiencia en el Vaticano por Juan Pablo II, el 28 de junio de 2004, unos días después de su enlace matrimonial en la catedral madrileña de la Almudena, y el 1 de mayo de 2011 encabezaron la delegación española asistente a la misa de beatificación de este Papa bajo el pontificado de Benedicto XVI. A esta visita de hoy le seguirán en las próximas semanas tres viajes oficiales a los países vecinos: Portugal, Marruecos y Francia, en este orden.