Tipo: Repostería

Nº de Personas: 8

Ingredientes:

500 g de fresas

380 ml de leche evaporada metida en el frigorífico desde el día anterior

1 sobre de gelatina de fresa en polvo

400 g de leche condensada

50 ml de zumo de limón

2 cucharadas de ralladura de limón

200 ml de zumo de fresas

120 g de galletas de mantequilla

250 ml de nata

Chocolate blanco rallado

Azúcar glas para decorar

Menta picada

Preparación:

Disolver la gelatina en polvo en 350 ml de agua hirviendo. Lavar las fresas, quitar el tallo a la mitad de ellas y trocearlas. Dejar enteras las más pequeñas de las restantes y cortar por la mitad las grandes. Batir la leche evaporada fría en un cuenco. Añadir la leche condensada, mezclar y verter un poco de esta mezcla en la gelatina diluida.

Mezclar, añadir al cuenco de la leche evaporada con la mitad de la ralladura de limón y la mitad del zumo y mezclar de nuevo. Echar en otro cuenco el zumo y la ralladura de limón restantes y el zumo de fresas y mezclar hasta obtener un compuesto uniforme. Remojar las galletas en esta mezcla y colocarlas en el fondo de una fuente rectangular.

Repartir por encima la mitad de la mezcla de leche y añadir la mitad de las fresas troceadas. Continuar con el resto de la mezcla de leche y meterlo al frigorífico 2 h. Sacar del frigorífico el bizcocho, repartir por encima la nata montada (montarla justo antes de servir) y poner encima las fresas restantes. Espolvorear con el chocolate blanco rallado y el azúcar glas, un poco de menta fresca picada (opcional) y servir.