Woody Allen, cuyo nombre real es Allan Stewart Konigsberg, es uno de los grandes iconos del cine estadounidense, conocido por su aguda inteligencia, humor irónico y mirada única sobre la vida y las relaciones humanas. Hoy, 30 de noviembre, el actor neoyorquino cumple 90 años al pie del cañón y los celebra sin ningún deseo de retirarse. El próximo año rodará en España su nueva película y ya ha anunciado que incluirá el nombre de 'Madrid' en su título.
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Este genio del cine desde muy joven destacó por su talento para la comedia, escribiendo chistes y guiones para programas de televisión, antes de comenzar en la década de 1960 su carrera como comediante de stand-up, donde desplegó un estilo de humor nervioso, intelectual y lleno de referencias culturales y psicoanalíticas. Su amor por el jazz, que cultivó tocando el clarinete, también se convirtió en un rasgo distintivo que quedo plasmado en muchas de sus películas.
Allen ha dirigido más de cincuenta películas, entre ellas clásicos como Annie Hall, Manhattan y Medianoche en París, obras que combinan la comedia con la reflexión profunda sobre las inquietudes del ser humano, como el amor, el miedo a la muerte o la complejidad de las relaciones, por las que ha sido galardonado con cuatro premios Oscar -tres de ellos como guionista y uno como director- . Además de su éxito en la pantalla, Woody Allen es un escritor prolífico, con una voz singular que se expresa tanto en sus películas como en sus libros y autobiografías.
A lo largo de seis décadas, ha mantenido un control creativo total sobre sus obras, lo que le ha permitido preservar su estilo tan particular y su independencia artística. Su perfil combina el talento, la inteligencia y la complejidad humana, otorgándole un lugar privilegiado en la cultura popular y en la historia del cine moderno, no solo por su legado artístico sino también por la personalidad con la que se ganó el respeto de muchos, pese a las controversias que han rodeado su vida personal.
La ruptura de Woody Allen con su esposa Mia Farrow fue uno de los mayores escándalos de la historia de Hollywood sobre el que, a día de hoy, existen todavía muchas incógnitas. Fue en 1992 cuando la actriz acusó al cineasta de abusos, poco después de conocer la relación que éste había iniciado con Soon-Yi, hija adoptiva de Farrow. Ríos de tinta corrieron en la década de los noventa sobre esta historia llena de graves acusaciones, incontables reproches y un polémico juicio. Mia Farrow habló en ¡HOLA! en exclusiva mundial tras el escándalo protagonizado por su hija Soon-Yi y Woody Allen, quienes se llevan 35 años de diferencia. "Soon-Yi era muy buena niña, yo la quiero mucho y no puedo culparla a ella por todo esto: es una víctima, sin lugar a dudas", decía sobre la hija que adoptó junto a su segundo marido, André Previn.
Woody Allen y Soon Yi se casaron en 1997 en el Palacio Cavalli, de Venecia. Dos años después, adoptaron a su hija Bechet en China y en el año 2000 ampliaron la familia con la adopción de Manzie en Texas. Bechet ha heredado la pasión de su padre por el cine, estudió Arte y Cine en el Bard College de Nueva York y trabajó como auxiliar de vestuario en Coup de Chance, una de las últimas películas del cineasta.
Antes de su matrimonio con Soon-Yi, Allen estuvo casado con la actriz Louise Lasser entre 1966 y 1970, y más tarde tuvo una relación con la recordada Diane Keaton, con quien colaboró en algunos de sus proyectos más emblemáticos, como Annie Hall (1977), película que le otorgó su primer Oscar, y de quien se despidió con tristeza. Posteriormente, estuvo con Mia Farrow durante más de una década, una relación que fue tan exitosa en lo profesional -trabajaron juntos en películas como Hannah y sus hermanas (1986), La rosa púrpura del Cairo (1985), y Maridos y mujeres (1992)- como polémica en lo personal.
Sin embargo, más allá de sus relaciones personales, Woody Allen ha dejado su huella en otras historias del cine. Un claro ejemplo es el papel fundamental que jugó en el inicio del romance entre Penélope Cruz y Javier Bardem al dirigir la película Vicky Cristina Barcelona (2008), el rodaje en el que se enamoraron. Ellos ya se conocían después de haber participado en Jamón, jamón, la película de Bigas Luna, pero no fue hasta que el cineasta los volvió a reunirse en el set cuando surgió la chispa.
Tal y como contó el propio Javier Bardem el último día de rodaje compartieron momentos especiales que fortalecieron su conexión. Durante ese día, ambos rodaron una escena de beso que se prolongó porque se besaban y seguían besándose, lo que refleja la química especial que ya existía entre ellos. Tras la jornada, tomaron varias copas juntos, y fue entonces cuando Bardem se armó de valor para decirle a Penélope lo que sentía por ella. ¡Ya era hora!, pensó la actriz, que no solo se llevó un Oscar por esta película, sino también al gran amor de su vida. Por este motivo, Woody Allen tuvo un papel indirecto pero muy significativo en el inicio de su historia de amor, que dura ya tres lustros y cuyo broche de oro fue su boda secreta en Bahamas y el nacimiento de sus dos hijos, Leo y Luna.
