La final del Monte-Carlo Masters volvió a reunir deporte, élite y estilo en el corazón del Principado. En el palco, junto a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner como protagonistas en la pista, destacaba la presencia de la familia Grimaldi: el príncipe Alberto, Charlene de Mónaco, Carlota Casiraghi, Pauline Ducruet y una Alejandra de Hannover acompañada de su novio, Ben Sylvester Strautmann. La princesa e hija de Carolina de Mónaco, demostró que su estilo transita entre dos mundos: el legado icónico de su abuela, Grace Kelly, y una clara apuesta por firmas contemporáneas. Si en ocasiones rescata piezas con alma vintage, en esta ocasión eligió una marca emergente con sello español, confirmando su sensibilidad hacia la moda artesanal y de autor.
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El look de Alejandra: minimalismo y guiños orientales
El protagonista absoluto fue el top Gaspar de Paloma Wool, una pieza de manga corta en tono gris con reflejos plateados según la luz, confeccionada en un algodón fino ligeramente translúcido. Su diseño, con cuello mao y cierre envolvente asimétrico, introduce un sutil guiño oriental que eleva la prenda desde lo minimalista hacia lo conceptual. Los volantes delicados aportan movimiento.
La princesa combinó el top con una falda larga marrón de tiro bajo, ajustada con cinturón. El bolso, de piel en el mismo tono, y zapatos plateados —con cierto aire de merceditas— completaban el conjunto. En los detalles se percibe la herencia Grimaldi: gafas de sol ovaladas con estética retro que evocan directamente a Grace Kelly y un labio rojo más marcado de lo habitual...
La firma catalana que conquista a la nueva generación royal
Detrás del look está Paloma Wool, el proyecto fundado en 2014 por Paloma Lanna. Más que una marca, se trata de una propuesta conceptual en torno al acto de vestirse, donde moda, arte y comunidad se entrelazan. Desde sus inicios, la firma ha apostado por la producción local en España y Portugal, estableciendo relaciones cercanas con talleres artesanales y proveedores. Esta proximidad no solo garantiza calidad, sino que define la esencia del proyecto: prendas pensadas, casi íntimas, que nacen de un proceso colaborativo.
Su evolución estética también es significativa. De los estampados vibrantes y el espíritu “marca de Instagram” de sus comienzos, ha transitado hacia una paleta más neutra y sofisticada, con protagonismo de tejidos ligeros, siluetas fluidas y capas inesperadas. El éxito de la firma ha trascendido redes sociales para instalarse en el armario de celebridades como Rosalía, Kendall Jenner o Lily-Rose Depp. La elección de Alejandra confirma un nuevo paso: la consolidación de Paloma Wool como referente también en círculos royal.
Pauline, Carlota y Charlene: tres estilos diferentes
La cita en Montecarlo también permitió observar el estilo del resto de la familia. Pauline Ducruet apostó por un look effortless en tonos claros, con chaqueta beige ligeramente oversize y falda blanca.
Por su parte, Carlota Casiraghi y Charlene de Mónaco coincidieron en una estética más estructurada, con americanas de líneas marcadas y el clásico estampado de rayas.
