12 restaurantes nuevos de Madrid que todo el mundo quiere probar


Aperturas recientes, mesas de moda y direcciones que ya están dando mucho que hablar.


Interior del restaurante Keli
17 de enero de 2026 - 11:01 CET

Tapeo, cocina tradicional, fusión, coctelería… pide lo que más te apetezca y lo tendrás. En Madrid la escena gastro no para ni un segundo: cada semana aparecen nuevas barras, restaurantes y openings que se cuelan directamente en la lista de deseos. Y claro, entre planes, trabajo y vida, estar al día de todos los estrenos es casi un deporte de riesgo.

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Por eso, si eres de los que siempre quiere descubrir “ese sitio del que todo el mundo habla” (o simplemente necesitas un nuevo lugar para tu próxima comida con amigas, una cena especial o un tardeo con cóctel incluido), aquí tienes una selección que te lo pone fácil. Direcciones recién llegadas, con personalidad, buen ambiente y una carta que engancha, para que no tengas que pensarlo demasiado: tú solo elige el plan… y reserva cuanto antes. Porque sí: en Madrid, lo nuevo dura poco sin hacerse viral.

Qorte. El Mediterráneo a la brasa y en arroces 

Qorte, Madrid
Salmonete en tempura, Qorte

Un valor seguro. Qorte llega con ganas de convertirse en ese restaurante de cabecera que nunca decepciona. Llega desde Valencia para consolidarse en el barrio de Salamanca con una propuesta mediterránea que pone el producto en el centro. Liderado por el hostelero José Tomás Arribas y el chef Ricard “Capo” Tobella (quien trabajó junto a Quique Dacosta durante años), su cocina gira en torno a mariscos de lonja, pescados a la brasa, un espacio dedicado a la langosta y una batería de arroces secos y melosos que abarcan desde la clásica paella valenciana hasta arroz a banda o el meloso de almejas y espárragos verdes.

En platos como la anchoa con yema curada sobre brioche, sepia con mayonesa o salmonetes en tempura, se aúnan la elegancia, el sabor y la sencillez. El servicio en sala es cuidado y la carta de vinos, con alrededor de 150 referencias, es tan protagonista como los platos para crear maridajes memorables. No te pierdas su torrija, dispuesta a colocarse entre las mejores de Madrid. Qorte es ideal para comidas largas con familia o amigos en un ambiente elegante y relajado.

📍 Castelló, 9.

Gabo's. Vive la noche en los bajos de Salesas

Comida neoyorkina, Gabo's
Gabo's

No es nuevo, nuevo, pero Gabo's es el sitio de moda en el que resulta complicado conseguir mesa, así es que vete reservando ya para conocerlo. Su apuesta son las cenas informales, con poca luz y mucho ambiente. En este semisótano de la calle Prim (donde antes estuvo Xeito de Iván Domínguez), una antigua carbonería con techos abovedados y paredes con el ladrillo visto, se ha instalado este concepto llegado directamente de Nueva York. 

Gabriel Peña, Gabo, es su creador y ha querido traer un trocito de la Gran Manzana en la que  ha vivido en los últimos años hasta el corazón de Salesas, el barrio de moda. La carta de Gabo’s tiene un inconfundible acento neoyorkino: hamburguesas, pizza por porciones (especialmente la de pepperoni con pecorino y miel, y la blanca), lobster roll, nuggets con caviar, pastrami, sándwich de rosbif, sopa de cebolla y tartares. Abre solo para cenas y los fines de semana tiene brunch. Los cócteles acompañan a la perfección esta comida cosmopolita mientras los Dj’s se encargan de animar el ambiente.

📍 Prim, 5.

OME. La barra omakase con sabor mexicano

Ome

Ome significa dualidad y la propuesta de este omakase mexicano juega con los sabores de España y México en Madrid a través de una barra única, para doce comensales cara a cara con el chef Roberto Ortiz Blanco, que diseña un menú a medida del comensal. El chef, que ha pasado por las cocinas de elBulli, Arzak o Mugaritz y ha sido jefe de cocina en Punto MX, ha creado una experiencia gastronómica donde cada plato cuenta una historia de sabor y técnica, desde ingredientes prehispánicos hasta reinterpretaciones contemporáneas. 

En la barra OMEkase, cada comensal recibe una secuencia de platillos diseñados especialmente para esa visita, aunque ya hay platos imprescindibles como la flauta de pato confitado, y la opción de 'Mesa del chef' propone una vivencia completa. Anímate a probar esta cocina mexicana con sensibilidad moderna y técnica exquisita.

📍 Lombía, 6, Bajo 6.

Aleteo. Para los amantes del pescado y del marisco.

Madrid suma un nuevo escenario para los que disfrutan comiendo bien… y sin prisas. Aleteo, el mar de Rocacho, es la última apertura del grupo y nace con una idea clara: poner el producto marino en el centro, tratarlo con respeto (y con fuego) y convertir cada comida en un plan que se alarga hasta que el cuerpo –y la copa– diga basta.

Ubicado en una esquina privilegiada, en el renovado edificio de María de Molina con Castellana, Aleteo propone una experiencia que seduce desde el primer vistazo: una vitrina con piezas impecables –rodaballos, corvinas, merluzas, pixin o lenguados– y una pecera central con marisco vivo que marca el nivel del juego. Aquí se viene a celebrar lo que el mar tiene de mejor… y a disfrutarlo como debe ser: a la brasa, cocido o en arroz caldoso, siempre con el sabor por delante.

Aleteo brilla por su producto marino impecable y un punto de brasa perfecto. En carta destacan hits como la nécora gallega a la sal (única en Madrid) o el bogavante azul a la ibicenca, además de bocados de barra como ensaladilla de cigala, gildas y platos frescos tipo ceviche o tiradito. Para rematar, guiños hedonistas como el bombón de anchoa y vieira (con o sin caviar) o los huevos con angulas, trufa o caviar.

Otro gran acierto: cocina ininterrumpida, para improvisar barra o alargar sobremesa sin reloj, en un espacio luminoso y muy cuidado.

Bodega seria (y cóctel final)

Más de 200 referencias pensadas para el mar y una carta de cócteles y destilados para cerrar como se merece.

En resumen: Aleteo es un plan redondo: marisco top, brasa, ambiente y ganas de quedarse.

📍 María de Molina, 4

Makáá. Nueva cocina en las alturas

© oriana duran
Makáá

Es el nuevo restaurante en el rooftop del Hotel Thompson Madrid, entre la Gran Vía y la puerta del Sol. La luz natural se cuela en todos los espacios (el diseño es de Patricia Bustos) creando diferentes ambientes repartidos por la azotea y la ciudad se convierte en un telón de fondo vivo.

La cocina se hace a la vista, sin prisas, y la brasa es la estrella: en su parrilla se preparan con mimo y técnica precisa las verduras, pescados y carnes para formar una carta ideada por Dani y el Flaco, que reúne lo mejor de la granja, la despensa y el mar. Desde una terrina de foie gras o una ensaimada caramelizada con sobrasada, hasta entrantes de la huerta como la coliflor a la brasa o el tomate a la brasa preparado como un tartar. De la lonja llegan pescados como la lubina o el lenguado, trabajados al fuego para mantener su pureza, y entre las carnes destacan el pollo a la brasa o la pluma ibérica, con ese toque ahumado.

📍 Plaza del Carmen, s/n. Hotel Thompson Madrid.

Indomable. Taquería fusión con alma madrileña

Tacos, Indomable
Cata de vinos, Indomable

Los tacos de moda se comen en Indomable, en el barrio de Prosperidad, ‘la Prospe’, cada vez más gastro. El negocio de Nathalia Ordóñez y Silvia Díaz abrió hace solo unas semanas y ofrece una propuesta con influencias de la cocina caribeña, mexicana, asiática y colombiana, y guiños muy castizos, como sus torreznos Paquita Salas. Y todo servido en un ambiente informal y acogedor. 

Hay tacos deliciosos, como el de pollo al mole de ciruela con dukkah y el de carnitas con escabeche y falso guacamole, pero también está el aguachile de gambas, la tosta de atún... La carta, pensada tanto para tapeo como para platos principales, se complementa con una selección de vinos bien trabajada y cócteles creativos. Indomable es un lugar para repetir y repetir, perfecto para comidas de fin de semana o cenas con amigos donde quieras probar sabores intensos sin ataduras formales. Indomable también organiza catas y eventos temáticos periódicamente, y es un local creado con conciencia que colabora con diferentes ONG's.

📍  Nieremberg, 23.

Snake Bar. Coctelería, música y cocina pensada para compartir

Snake Bar

Este nuevo proyecto en el barrio de Justicia ha revolucionado la escena del tapeo y la coctelería con un concepto que mezcla gastronomía casual y música pop de las décadas de 1970, 1980 y 1990 en un solo espacio vibrante. Firmado por GLH Singular Restaurants, este local ofrece platos para compartir como el icónico pollo gallego de corral frito con guarniciones modernas, torrezno crujiente con guacamole, o la smash cheese burger y pizza fina de salami picante mientras disfrutas de cócteles de autor con nombres inspirados en clásicos musicales. 

¿Y cuándo ir? La propuesta cambia del afterwork al ambiente nocturno con sesiones de DJ en vivo (especialmente los miércoles) y un reservado secreto para celebraciones privadas. El ambiente evoluciona desde la primera copa de la tarde hasta la noche, ideal para cenas informales, copas y noches con amigos. 

📍 Marqués de la Ensenada, 16. 

Ardia. Recetas de cuchara y brindis en el ático

Ardia

El chef Nazario Cano regresa a Madrid con Ardia, en el callejón de Jorge Juan más gastronómico. Este es un proyecto donde los guisos tradicionales, platos de cuchara y arroces se combinan con un ambiente de reunión para todos los momentos del día. En esta casa de comidas contemporánea, destacan recetas como los guisos de temporada, arroces melosos y platos con fondo clásico que recuerdan a la cocina de siempre, interpretada con sello actual. 

En la parte superior del local, encontrarás ÂM-BAR, un espacio de coctelería en el ático para disfrutar de afterworks o copas tras la cena. Ardia propone también menús especiales por estaciones y jornadas gastronómicas con producto local.

📍 Callejón de Puigcerda, 4B.

Granduke. Un bistró escondido en el callejón de la moda

Granduke

En el conocido como callejón de la moda, en Jorge Juan, acaba de abrir Granduke. Con una carta diseñada para resaltar el producto de temporada, Granduke apuesta por la libertad absoluta de sus chefs (un italiano y un madrileño), para crear platos con raíces, refinados y presentaciones cuidadas, desde los callos con chorizo de ciervo hasta la ensalada de endivias con picaña, las lentejas caviar o el cordero. 

Su carta de vinos acompaña perfectamente cada elección y, el ambiente, íntimo y acogedor, tiene guiños modernos con las obras pop del artista inglés Vincent Vee, que retrató a la casa real británica y en las paredes de Granduke verás los cuadros del mismísimo Carlos III, David Bowie y Kate Moss.

📍 Calle de Jorge Juan, 12G.

Lolo Taco Bar. México y Madrid en clave urbana

En el Paseo de la Castellana, Lolo Taco Bar llega para demostrar que el taco también puede ser gastronómico. Su propuesta apuesta por recetas contemporáneas, con técnica cuidada, producto bien tratado y un concepto claro: sabor auténtico, sin tópicos.

Uno de sus puntos fuertes está en la cocina: proteínas cocinadas a baja temperatura durante 18 horas y servidas enteras, para conservar jugos y textura. La carta se organiza en bloques (tradicionales, vegetales, del mar, con queso…), con tacos que apuntan a favoritos como el Tuetaña Castiza (picaña madurada y tuétano), el Pescado Ensena’o (salmonete frito y mayonesa chipotle) o el Hongo Loco (setas y queso fundido).  

Y ojo a la barra: aquí la coctelería importa de verdad. La firma Eduardo Martínez Rodríguez, campeón de España de mixología, con una carta que va de margaritas y palomas a versiones más creativas (también sin alcohol).  

📍 Paseo de la Castellana, 23

Infame: La Latina se pone seria con la caza

Lomo de Ciervo en costra de hierbas, parmentier de patatas y reducción de vino

En la Cava Alta, donde siempre ha mandado el aperitivo y el picoteo, hay un restaurante que juega en otra liga: Infame, el proyecto del chef vasco Álex Santamaría, que empezó como taberna canalla y hoy es una casa de comidas con raíces vascas, producto de temporada y mucha cocina detrás.  

Este otoño-invierno, Infame estrena una de esas propuestas que apetecen de verdad cuando baja la temperatura: temporada de caza, con platos pensados para disfrutar sin prisas. En carta aparecen protagonistas como pato azulón, jabalí, ciervo y codorniz, trabajados con técnica y sabor: desde el pato asado en texturas con puré de maíz y salsa de calvados hasta las carrilleras de jabalí estofadas con txakolí, el lomo de ciervo en costra de hierbas o las cebolletas rellenas de codorniz sobre fondo oscuro y lentejas.  

Y lo mejor: estos platos conviven con los grandes “sí o sí” de la casa –tortilla de kokotxas, bacalao al pil pil, manitas con salsa vizcaína, careta de cochinillo o txipironcitos con dos cebollas– además de setas de temporada y una carta amplia donde también entran caprichos como ostras, caviar o gamba roja.  

El ambiente acompaña: barra animada para ir sin reserva, dos comedores cálidos y una bodega muy pensada (más cócteles clásicos) que invita a alargar. Veredicto: Infame es de esos sitios que hacen barrio… pero con nivel. Y ahora, con la caza, todavía más. 

📍 Cava Alta, 4 (La Latina)

Keli. Para sentirse como en casa

Hay sitios que nacen con vocación de clásico, aunque acaben de abrir. Keli es justo eso: un restaurante de barrio con alma, pensado para ir con amigos, compartir platos, pedir otra copa… y quedarse. Porque aquí el lujo no es la exclusividad, sino estar cómodo y no tener prisa.  

La carta juega sobre seguro con una cocina casera, reconocible y bien hecha, ideal para pedir al centro: jamón ibérico, gildas, croquetas y bocatines, pero también esos hits que nunca fallan como la ensaladilla rusa, patatas bravas, gambas al ajillo, chipirones en su tinta o callos a la madrileña. Y si toca ponerse serios, entran albóndigas, pluma ibérica, steak tartar o rib eye. Para rematar, postres con antojo: tarta de limón “homenaje a Embassy”, milhojas o chocolate “a lo golfo”.  

El espacio está diseñado como una casa madrileña en tres alturas, con estancias que invitan a ir cambiando de plan sin salir del sitio: Biblioteca, Salón, Comedor, Bodega… y una Sala de Juegos en la planta baja con música, cócteles y picoteo propio, perfecta para alargar la noche.  

Keli es ese nuevo “sitio de confianza” al que vuelves porque siempre apetece. Desayuno, comida, tardeo, copas: un plan continuo que el barrio estaba pidiendo a gritos.  

📍 Paseo de la Castellana, 12, Madrid  

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