Se calcula que entre un 80 y un 85% de las mujeres que dan a luz sufren desgarros en la zona perineal, ya sea de forma espontánea o causados por una episiotomía. Es un índice muy alto, ya que estos traumatismos perineales causan muchas molestias a las madres durante el posparto.
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Una de las vías más sencillas para prevenir este problema es la realización de masajes perineales en las últimas semanas de embarazo. Diana Jiménez Ciriero, matrona del Hospital Quirónsalud San José, de Madrid, nos aclara todas las particularidades de este masaje y su influencia en el parto y en el posparto.
¿Cuáles son los beneficios del masaje perineal?
En el masaje perineal se estimulan con la mano la piel y los tejidos del periné. El objetivo es hacer más flexible la zona y que la musculatura se estire para que goce de una protección extra durante el parto. Entre las principales ventajas del masaje perineal (siempre que se realice de forma correcta) están:
- Ayuda a mantener íntegro el periné.
- Hay menos traumas perineales en el parto (menos desgarros y menos episiotomías).
- Disminuye el dolor, tanto durante el parto como en el posparto.
- Se reduce el número de partos vaginales instrumentales.
- Mejora la recuperación de la función sexual, con menos dolores en las relaciones.
- Algunos estudios señalan también que logra acortar la segunda fase del parto, la fase expulsiva.
"El masaje perineal antenatal es una técnica sencilla, de bajo costo y con evidencia de beneficio en la reducción del trauma perineal en el parto", recalca Diana Jiménez.
Todos los secretos del masaje perineal
Tal como detalla la matrona, esta es la forma adecuada de llevar a cabo el masaje perineal:
- Cuándo empezar: "No se recomienda el masaje perineal antes de las 32 semanas porque la preparación óptima para flexibilizar el tejido suele iniciarse alrededor de las 32-34 semanas, dando tiempo suficiente hasta el parto. No es que sea peligroso realizarlo antes, sino que no es necesario, y hacerlo antes podría ser menos efectivo o innecesario si no hay indicaciones específicas", aclara.
- Frecuencia: Se recomienda llevarlo a cabo de dos a tres veces por semana, "aunque algunos estudios sugieren que hacerlo diariamente puede ser más efectivo".
- Preparación: El masaje perineal puede hacerlo la propia embarazada o su pareja. Se aconseja lavar antes las manos y asegurarse de tener las uñas muy cortas. "Puede usarse un lubricante soluble en agua o aceite vegetal (aceite de almendras, por ejemplo)".
- Posición: La aconsejada es una postura cómoda, como sentada, semi reclinada o de pie, con una pierna elevada.
- Duración: El masaje total dura entre cinco y diez minutos por sesión.
- Técnica: "Se introducen los pulgares (o los dedos índice y medio) aproximadamente 3-4 cm en la vagina. Se presiona suavemente hacia abajo y hacia los lados, estirando el tejido perineal hasta sentir una ligera sensación de ardor o estiramiento, pero sin causar dolor intenso. El movimiento debe ser en forma de 'U', manteniendo la presión durante 1-2 minutos y luego realizando movimientos de masaje lateral durante unos 3-5 minutos".
¿Puede haber contracciones tras el masaje perineal?
El masaje perineal está contraindicado cuando la embaraza tiene varices vulvares, lesiones o infecciones vaginales o urinarias. También cuando hay amenaza de parto prematuro, rotura de bolsa amniótica y hemorragias vaginales.
Al realizar el masaje perineal, a veces la gestante puede sentir cierta incomodidad, sobre todo al principio. Pero ¿puede desencadenar contracciones esta técnica? "La evidencia clínica actual indica que el masaje perineal durante el embarazo no provoca contracciones uterinas, ruptura prematura de membranas, ni aumenta el riesgo de parto prematuro en embarazos sin complicaciones", destaca la experta del Hospital Quirónsalud San José.
Eso sí, en mujeres con un embarazo de alto riego o con complicaciones obstétricas se aconseja una valoración individualizada antes de proceder a los masajes. No obstante, "si aparecen contracciones uterinas tras la realización del masaje perineal durante el embarazo, es necesario detener el masaje como medida de precaución y observar si las contracciones persisten, aumentan en frecuencia o intensidad o se acompañan de otros síntomas como dolor, sangrado o pérdida de líquido amniótico".
Una medida muy valorada por las mujeres
Según los estudios existentes, el 79% de las mujeres volvería a practicar masaje perineal durante el embarazo y un 89% lo recomendaría a otras mujeres.
“Teniendo en cuenta las ventajas descritas y el alto grado de satisfacción entre las gestantes podemos concluir que debería generalizarse la información sobre el masaje perineal a las mujeres gestantes, ya sea individualmente en las consultas de control del embarazo o de forma colectiva en los talleres de educación maternal o de preparación al parto”, concluye la matrona.
