Dislexia infantil. Niña en clase abrumada con tantos libros.

Aprendizaje

Cómo podemos prevenir y detectar la dislexia

Se trata de una patología que suele diagnosticarse en Primaria y que incide, sin duda, en la tasa de fracaso escolar. Aprende a detectarla y prevenirla con estas actividades

por hola.com

La dislexia es una patología que consiste en un problema importante que incide de manera clave en el aprendizaje de los niños. Se trata de un error a la hora de vincular un sonido con un símbolo de manera automática. Lo que hacemos cuando aprendemos a leer: relacionar fonemas y letras. Por eso, su diagnóstico suele aparecer en los primeros cursos de Primaria y puede ser una causa clara del posible fracaso escolar posterior de nuestros hijos. Es una afección diferente en cada persona, que evoluciona de una manera totalmente distinta y que afecta a quien lo padece de una manera mayor o menor en su vida adulta. Todo depende de esa evolución durante el crecimiento.

Así nos lo confirma Tamara Chubarovsky, experta en lenguaje y desarrollo infantil, con quien hemos hablado para que nos explique si hay alguna forma de detectarlo de manera precoz en casa, si existen ejercicios para trabajarla y minimizar sus efectos tanto en el colegio como en todo el proceso de su crecimiento. Por ello, nos da unos ejercicios perfectos para trabajar la dislexia en menores de 10 años y como medio preventivo en menores de 6 años.

No te lo pierdas: Cómo detectar, cuanto antes, problemas de aprendizaje en tu hijo

Cómo detectar la dislexia en los niños

Algo que nos preocupa mucho a los padres, ¿puedo detectar la dislexia en casa?

Más o menos. En casa podemos detectar ciertos indicios como la inversión de números y letras al escribir y leer. Estas señales pueden indicar dislexia, o simplemente que las capacidades necesarias para leer y escribir aún están en desarrollo, lo que es normal en niños menores de 7 años.

¿A qué edad podemos empezar a detectarla?

Sobre los 7 u 8 años. Antes es normal que los niños confundan la orientación de las letras. En general, a edades tempranas la confusión entre letras e inversiones están relacionadas con:

  1. Falta de madurez en la conciencia fonológica (capacidad de diferenciar los distintos sonidos de las letras), y
  2. Falta de madurez en la lateralidad.

Es habitual que presenten dominancia cruzada o que la dominancia no esté definida y usen indistintamente un pie u otro, una mano que otra, o un oído que otro. Esta falta de conciencia y de organización en el propio cuerpo respecto a su lado derecho y su lado izquierdo hace que lo mismo ocurra a la hora de escribir, y, por eso, orientan las letras unas vez para un lado y otras para otro.

No te lo pierdas: Juego libre: por qué debes potenciarlo

¿Qué signos/manifestaciones son fáciles o evidentes en este sentido?

La dislexia es, en realidad, algo complejo. Muchas veces se pone esta etiqueta a los niños cuando el problema es que no se trabajó suficientemente la oralidad y el cuerpo antes de comenzar con la lectoescritura. Entonces, resulta habitual este tipo de fallos, por esa inmadurez en la lateralidad y/o conciencia fonológica.

Confundir la p con la g, la b y la d o la n con la u, es algo característico de una lateralidad inmadura. Confundir, por ejemplo, la m y la n, o la t y la d es típico de una conciencia fonológica inmadura. Ambos ejemplos también pueden estar vinculados a una inmadurez en la discriminación y memoria visual, así como falta de movilidad del ojo.

En cambio, omitir fonemas al leer o al escribir, o invertir sílabas, diciendo AL en vez de LA, son ya características más propias de la dislexia. Estas características en niños de 7 u 8 años sí deberían levantar la alarma.

¿Se puede prevenir realmente y evitar que aparezca si existe predisposición con los ejercicios que propones?

Es posible prevenir o reducir significativamente su incidencia si en la etapa de los 3 a 6 años, en vez de forzar a los niños a que escriban, nos centramos en que adquieran las competencias previas. Es imprescindible dar mucho espacio de juego espontáneo, contar cuentos, cantar, y reducir las pantallas de manera drástica.

Sin embargo, incluso ante las mejores circunstancias es posible que aparezcan rasgos de dislexia y sea necesario un tratamiento más específico (que está basado en gran medida en estos mismo conceptos).

No te lo pierdas: ¿Por qué son tan importantes las matemáticas?

Síntomas claros para poder prevenir la dislexia en los niños

Como asegura Chubarovisky, hay aspectos a tener en cuenta ya desde edades tempranas para poder prevenir la dislexia. En niños de 3 a 5 años:

  • Puedes observar un desarrollo lento del lenguaje o dificultades en la pronunciación (dislalias). Esto podría ser señal de dislexia, aunque también hay niños con dificultades en el lenguaje que no presentarán dislexia, así como niños con dislexia en los que en sus dificultades prevalecían en aspectos visuales o motrices.
  • Puedes observar dificultades en la coordinación motriz y orientación espacial: les cuesta atarse cordones, abrocharse botones, etc. Ahora, no todos los niños con dificultades motrices, espaciales, visuales y de lateralidad son disléxicos, ni todos los disléxicos presentan estas características, ya que su problema podría ser más fonológico.

En niños menores de 6 años, por su parte, es mucho más eficaz hacer rimas con movimiento, cantar y jugar.

Tratamiento global de la dislexia

Si le preguntamos a Chubarovsky ¿cómo debemos tratar la dislexia? Su respuesta es clara, “lo primero es tener un diagnóstico fiable hecho por un especialista, o mejor aún, por un equipo interdisciplinario que incluya observación desde la logopedia, la integración sensorial y optometría comportamental”. Es decir, un diagnóstico global. Y es que, muchas veces se cataloga a un niño de disléxico cuando simplemente es un tema de desarrollo, que se soluciona de forma bastante rápida abordando la lateralidad y la oralidad.

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie