La inquietud de Madonna es más común de lo que parece. Pero pocas personas tienen, como ella, la capacidad de sacarle el lado bueno. La cantante le ha contado a Jay Shetty, presentador de On Purpose, uno de los pódcast más populares sobre salud mental en este momento, que a lo largo de la vida constantemente le ha parecido estar fuera de lugar. "Siempre me he sentido una forastera en la vida. Me sentí una forastera al crecer en Michigan, cuando llegué a Nueva York, cuando me mudé a Los Ángeles y cuando viví en Hollywood. Siempre me he sentido así. No encajo. Pero no encajar es lo que te salva", ha expresado la artista sin tapujos.
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Pero, ¿a qué se refiere Madonna con eso de que no encaja? ¿Y por qué considera que es un problema que puede salvarte? Nos hemos puesto en contacto con Ángel Guillén, psicólogo de Psicopartner, y nos ha contado hasta qué punto no encajar es un "fallo personal". También nos ha desvelado cuáles son las ventajas que esto puede ofrecernos y cuándo deberíamos plantearnos cambiar en algún punto nuestra forma de ser para dar la vuelta a la situación y lograr formar parte del puzle.
¿Por qué a veces sentimos que no encajamos en ningún lado?
"Desde la psicología, la sensación de no encajar suele aparecer cuando existe una distancia clara entre la identidad personal y las expectativas del entorno", comienza explicando nuestro experto. "Algunas personas perciben desde muy temprano que su forma de pensar, sentir o actuar no coincide con lo que se considera normal", sostiene. "Esto ocurre con más frecuencia en personas con una alta autoconciencia, sensibilidad emocional o valores muy definidos", dice. ¿Y por qué estos perfiles? Porque "detectan incongruencias sociales y se resisten, incluso sin darse cuenta, a adaptarse de manera superficial".
Precisamente esa razón es la que lleva al psicólogo a asegurar que efectivamente no encajar no es necesariamente un fallo personal, sino una señal de que la identidad propia no se diluye fácilmente en lo colectivo". ¿Qué ventajas puede ofrecernos? ¿Por qué Madonna dice que "nos salva"? Ángel Guillén lo tiene claro. "Cuando Madonna afirma que no encajar nos salva, señala que esa incomodidad puede protegernos de perdernos a nosotros mismos. Encajar a toda costa suele implicar renuncias internas: callar lo que se piensa, exagerar lo que no se es o vivir según expectativas ajenas. No encajar, aunque genere soledad o incomodidad, favorece la autenticidad, la creatividad y el pensamiento crítico", argumenta el experto.
Así, desde un punto de vista psicológico, no encajar puede salvarnos de una vida coherente por fuera pero vacía por dentro, algo que a largo plazo genera más malestar emocional que la diferencia asumida.
¿Tenemos que cambiar para encajar?
Si, a pesar de lo que acabamos de contarte, sientes que te vendría mejor amoldarte que remar a contracorriente, ten en cuenta algo importante. En palabras de Ángel, "cambiar no es en sí algo negativo, pero es fundamental distinguir entre adaptarse y traicionarse".
"Ajustar conductas, aprender a comunicarse mejor o flexibilizar ciertas actitudes es parte del desarrollo emocional y social", dice el psicólogo. "Sin embargo, modificar la esencia personal para obtener aceptación suele tener consecuencias psicológicas importantes, como ansiedad, sensación de impostura (Síndrome del Impostor) o pérdida de identidad", advierte. Por eso, la pregunta clave no es cómo encajar, sino en qué contextos es posible ser uno mismo sin fragmentarse ni vivir en permanente contradicción interna.
Si te frustra pensar que nunca encontrarás tu sitio...
"La frustración aparece cuando se interpreta el no encajar como un defecto personal o como una condena permanente", aclara Ángel. "Existe el mito de que todos tenemos un lugar fijo donde, algún día, todo encajará de forma natural, pero la realidad psicológica es más compleja", advierte. "El sentido de pertenencia no siempre se encuentra en un grupo amplio o en un contexto social concreto; muchas veces se construye en vínculos específicos, proyectos personales o formas de vida alineadas con los propios valores", destapa. Así que no tienes por qué buscar encajar en un grupo o pertenecer a él, quizá lo que te hace falta es más coherencia interna. El psicólogo lanza un mensaje clave: "No encajar no significa estar perdido, sino estar en proceso de definir un lugar que no exija renunciar a quien se es". Así que, con todo y con ello, no cabe duda, el primer paso es siempre conectar contigo.
