Los trucos más eficaces para eliminar los malos olores en casa sin ambientadores eléctricos
Si siempre terminas recurriendo a los ambientadores eléctricos, tienes que apuntarte estos trucos. Erradican los malos olores desde el primer día. ¡No te lo pierdas!
Tener (y mantener) una casa que siempre huela bien no depende de enchufar un ambientador eléctrico en cada habitación. Si quieres que haya un aroma fresco y reducir los compuestos orgánicos volátiles (COV), la clave está en aplicar métodos naturales, efectivos y sostenibles que purifiquen el aire y neutralicen los olores desde su origen. El aroma de tu hogar transmite mucho de ti, y lograr que sea fresco, limpio y acogedor no requiere grandes esfuerzos, solo constancia y algunos trucos.
Para ti que te gusta
Este contenido es exclusivo para la comunidad de lectores de ¡HOLA!
Para disfrutar de 5 contenidos gratis cada mes debes navegar registrado.
TIENES ACCESO A 5 CONTENIDOS DE CADA MES POR ESTAR REGISTRADO.
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada.
Desde ventilar correctamente hasta usar productos naturales como el bicarbonato o las plantas, existen muchas formas de combatir los malos olores sin llenar el espacio de fragancias artificiales. Con estos sencillos gestos, conseguirás que tu casa mantenga un olor agradable y limpio todo el día. La clave no está en enmascarar los olores, sino en evitarlos desde el origen. Y lo mejor es que todos estos trucos son sostenibles, económicos y seguros para toda la familia. Apunta estas 10 ideas, porque son supereficaces para eliminar los malos olores en casa y conseguir un ambiente fresco, limpio y agradable durante todo el día.
Puede parecer una obviedad, pero ventilar bien es el primer paso para mantener el aire de casa limpio y sin olores. No basta con abrir una ventana cinco minutos: dedica al menos 10 o 15 minutos diarios, preferiblemente por la mañana, y crea corrientes de aire cruzadas entre varias estancias. Así se eliminan los olores acumulados de la noche y se renueva el aire.
En invierno, aunque haga frío, bastan unos minutos de ventilación intensa para mejorar el ambiente sin que se enfríe la casa. Este sencillo hábito es más eficaz que cualquier ambientador y gratuito.
Lava los textiles con frecuencia (y con productos naturales)
Cortinas, cojines, mantas o alfombras absorben los olores del día a día: comida, humedad, polvo, mascotas… Si percibes un olor poco fresco, probablemente provenga de algún tejido. Lava las cortinas y otros textiles de forma regular y aprovecha para incorporar un poco de vinagre blanco o bicarbonato de sodio al ciclo de lavado. Son dos aliados naturales que eliminan los malos olores sin dejar rastro.
Además, seca siempre los textiles al aire libre, ya que el sol actúa como desinfectante natural. Si no puedes, un deshumidificador o una secadora con filtro limpio evitarán que se impregnen de humedad.
El cubo de la basura es uno de los grandes olvidados en la limpieza del hogar y uno de los focos más habituales de malos olores en casa, incluso aunque cambies las bolsas a diario. La causa suele estar en los líquidos y bacterias que se acumulan en el fondo o en la tapa.
Un truco eficaz consiste en lavarlo cada semana con agua caliente, vinagre blanco y zumo de limón. Seca bien antes de colocar la bolsa y añade un poco de bicarbonato en la base: absorberá la humedad y neutralizará los olores durante varios días. También puedes añadir unas gasas con unas gotas de aceites esenciales, que te ayudarán a reducir los malos olores.
Los olores de la cocina son uno de los más persistentes, especialmente al freír o cocinar alimentos con especias. Una buena ventilación durante y después de cocinar evita que el olor se impregne en los muebles y tejidos de toda la casa.
Asegúrate de que la campana extractora está limpia y con el filtro en buen estado: un filtro saturado no solo pierde eficacia, sino que devuelve el olor al ambiente. Después de cada uso, deja la campana encendida unos minutos más para que elimine todo rastro de humo y grasa.
Cámbialo cada dos o tres semanas y comprobarás cómo desaparecen los olores sin recurrir a ambientadores químicos. Si quieres dar un toque perfumado, añade unas gotas de aceite esencial de lavanda, limón o eucalipto al bicarbonato.
Usa plantas purificadoras para mantener el aire limpio
Además de decorar, hay muchas plantas que ayudan a purificar el aire y neutralizar olores. El poto, la sansevieria, la hiedra o el espatifilo son opciones resistentes que mejoran la calidad del aire interior.
Colócalas en zonas donde se concentran olores, como la cocina o el baño. Además de contribuir a un ambiente más fresco, aumentan la sensación de bienestar y aportan un toque natural y acogedor.
El baño es otro foco de malos olores, y aunque lo limpies con frecuencia, la humedad puede provocar un aroma desagradable. Además de usar productos de limpieza adecuados, coloca un vaso con bicarbonato y unas gotas de aceite esencial en una esquina oculta, o llena un pulverizador con agua, vinagre y unas hojas de menta o romero para rociar el ambiente.
También conviene mantener la toalla de manos siempre seca y aireada, así como limpiar el desagüe con una mezcla de bicarbonato y vinagre cada dos semanas.
Los electrodomésticos también pueden generar malos olores si no se limpian a fondo. En el frigorífico, coloca medio limón con clavo o un vasito con café molido para neutralizar olores. En el lavavajillas, pasa un ciclo sin vajilla con vinagre blanco y bicarbonato una vez al mes: eliminarás restos de grasa, cal y bacterias.
Si además dejas la puerta entreabierta tras cada uso, evitarás la humedad y el moho que producen ese típico olor cerrado.
Si te gusta que tu casa huela bien sin recurrir a los ambientadores eléctricos, puedespreparar tus propias mezclas naturales. Una de las más efectivas es hervir una olla con agua, cáscaras de cítricos, canela en rama y clavo. El vapor aromatiza toda la casa con un perfume acogedor y completamente natural.
También puedes colocar tarros con sales gruesas y aceites esenciales en distintos puntos del salón o el dormitorio. Estos ambientadores caseros no solo huelen bien: duran mucho más y puedes personalizarlos con tus fragancias favoritas.
Por último, una casa ordenada y limpia siempre huele mejor. El desorden acumula polvo, humedad y olores que terminan impregnando el ambiente. Dedica unos minutos al día a ordenar, ventilar y repasar las superficies, especialmente en la cocina y el baño. Usa productos con fragancias suaves (como vinagre con aceites esenciales o jabón de Marsella diluido) para limpiar.
Un entorno limpio y organizado transmitirá mayor sensación de frescor, y reforzará esa impresión de hogar cuidado que huele siempre bien sin necesidad de ambientadores artificiales.