Estos 10 restaurantes italianos preparan la mejor pasta de Madrid
¿Antojo de pasta de verdad? Hemos recorrido la ciudad en busca de los restaurantes italianos que mejor la preparan: de la carbonara auténtica al ragù casero, estos 10 templos del sabor italiano elevan la pasta al arte.
La fecha elegida para rendir homenaje a uno de los alimentos más consumidos del mundo coincide con un hito histórico: el primer Congreso Mundial de la Pasta, celebrado en Roma el 25 de octubre de 1995. En Madrid tenemos la suerte de contar con excelentes restaurantes italianos que rinden culto a este plato universal, cada uno con su estilo y recetas propias. Este sábado –o cualquier día del año– es la excusa perfecta para disfrutar de la pasta en alguna de estas 10 direcciones imprescindibles de la capital.
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“Si quiere, le digo la receta: pasión, calidad y tradición.” Esa es la filosofía del chef Gianni Pinto, alma de este restaurante, donde la pasta se elabora fatta a casa y se sirve con todo el sabor del sur de Italia. Pinto, que trabaja, además, con pasta Garofalo, una de las marcas más reconocidas por los amantes de la cocina italiana, cuida cada detalle para ofrecer una experiencia auténtica y sofisticada. Con un ambiente acogedor, producto excelente y recetas que emocionan, este es uno de los mejores lugares de Madrid para rendirse ante la pasta bien hecha.
El menú degustación —60 euros por comensal— permite recorrer su universo culinario con platos como los fusilloni pummarola o los tagliatelle con salsiccia pugliese e funghi cardoncelli.
📍Calle de Recoletos, 6
210
Origine
Sorrentinos de Idiazabal
El chef Salvatore Romano firma su proyecto más íntimo y apasionado: un homenaje culinario que une lo mejor de Italia y España. En este elegante rincón gastronómico, la pasta se eleva a una forma de arte, donde la técnica y la emoción se entrelazan en cada bocado. Su plato estrella, los Sorrentinos de Idiazabal, encarna esta filosofía con una mezcla sublime de sabores mediterráneos: ravioli acariciados por un caldo de pollo al lemongrass, glace de cordero y uvas frescas.
Rigatoni, salsa de hongo porcón, colmenillas encurtidas, setas de mercado y kale crujiente
Irrumpiendo en el barrio de Chamberí, este proyecto gastronómico vibrante funde con maestría raíces italianas y peruanas. Este restaurante de ambiente industrial-chic, con cocina abierta y obrador de pasta propio, alberga una carta donde los clásicos de la península itálica se reinventan con insumos andinos. Desde Pappardelle, Loche, Queso de Cabra y Vainilla, Rigatoni, Hongo Porcón y Kale y Trofie, Parihuela Mejillones en Escabeche e Hinojo de Mar a Ñoquis, Carapulcra, Papada Curada, Cacao y Maní. Cada plato se construye desde el producto, la técnica y la memoria.
Pirámides: raviolis de calabaza, crema de pistacho y parmigiano, 'kumquats' confitados
En pleno barrio de Chueca, en el restaurante by Davide Bonato, la pasta se convierte en una pura celebración contemporánea. Imagina unos tallarines hechos en casa -40 yemas en la masa- que reciben un generoso manto de trufa fresca de temporada, y donde el juego entre la cremosidad del huevo y el toque terroso de la trufa da lugar a un plato que describirás como puro lujo comestible.
El chef Andrea Tumbarello convierte cada uno de sus platos en una experiencia completamente italiana, ejecutada con precisión contemporánea. En su carta destacan elaboraciones donde la textura al dente se mezcla con salsas delicadas y productos de primera. Pide una carbonara de verdad -con su guanciale, yema de huevo de corral, pimienta y queso pecorino-, unos spaghetti con pechuga de pichón, o unos con boletus y láminas de trufa de primera, entre sus 15 creaciones distintas (solamente de pasta fresca).
En 1998 abría en el barrio de La Latina este restaurante italiano con foco en las pastas y pizzas artesanales elaboradas con mimo, en un espacio acogedor y sin pretensiones. Tienen muchas recetas sin gluten y vegetarianas, además de servicio a domicilio. ¿Una de sus especialidades? Los raviolis: rellenos de calabaza, espinacas, langostinos, boletus... con salsas increíbles.
La masa fresca cobra vida en fórmulas que oscilan entre la sobriedad elegante y la riqueza de sabores: desde unos tallarines al azafrán y limón hasta unos linguini de gamba roja, la carta desvela un cuidado absoluto por la materia prima y la ejecución. Si buscas saborear una pasta italiana de pedigree en Madrid, ya tienes tu sitio. Si te gusta cenar a cielo abierto, reserva en su terraza. Y no dejes de consultar su carta de vinos.
Pasta fresca larga con cordero y su jugo reducido, coronada con queso
Solamente en el barrio de Trastevere en Roma y en el barrio de Salamanca en Madrid encontramos este restaurante. La protagonista es la pasta, cuya masa fresca cobra vida: de la suavidad delicada de unos tagliolini al huevo hasta la consistencia firme de un rigatone riguroso, cada bocado habla de técnica, producto y una dedicación familiar. El ambiente mantiene guiños a la Roma natal de sus fundadoras -Katiuscia Fedeli y Romina Fedeli-. Aquí la pasta es un pequeño gesto de amor de regreso a casa.
Este local propone mucho más que una cena: ofrece un auténtico festín italiano. Su carta revela creaciones como los Plin di Mare rellenos de ricotta al limón de Amalfi con gambas rojas y bisque, o la icónica Cacio & Tartufo, un spaghettoni servido dentro de una rueda de quesero con espuma de Parmigiano y trufa de los Abruzzos, añadiendo espectáculo al sabor. Aquí podrás echar un ojo a su cocina abierta y el ambiente se transforma al caer la noche en una verbena napolitana con aperitivos, música en directo, cócteles, risas...
De esta lista, este último restaurante se convirtió en el más viral en su apertura en 2020. Su diseño recuerda a un palacio de verano junto al Lago di Garda, con salones vibrantes, rincones íntimos y una terraza floreada de lo más romántica. Su cocina abierta, capitaneada por el chef Daniele Tasso, tiene la capacidad de atender hasta 1.000 comensales diarios. Su plato estrella es la pasta carbonara ‘a la rueda’, que se termina de preparar frente a ti, mantecándose en en un gran queso.