Todo el mundo ha visto u oído hablar de la floración de los cerezos en el valle del Jerte cacereño y de la lavanda en Brihuega —en la comarca de la Alcarria de Guadalajara—. Unos pocos menos de la de los melocotones de Aitona, en Lleida, y Cieza, en Murcia. Pero la mayoría de la gente no sabe que, también en esta última provincia, se produce otra explosión floral que está empezando a hacer ruido.
Para ti que te gusta
Lee 5 contenidos gratis al mes con
solo registrarte
Oferta de San Valentín: navega sin
límites durante 1 año desde 11,90€ conun 75% de descuento
Este contenido es solo para
suscriptores
Oferta de San Valentín: navega sin
límites durante 1 año desde 11,90€ conun 75% de descuento
Este contenido es solo para
suscriptores
Oferta de San Valentín: navega sin
límites durante 1 año desde 11,90€ conun 75% de descuento
TIENES ACCESO A 5 CONTENIDOS DE
Recuerda navegar siempre con tu sesión iniciada
Mula es famosa por su tamborrada, esa tradición que consiste en tocar tambores durante la Semana Santa, pero también por su conjunto histórico, adornado de iglesias, conventos y palacios que reflejan una larga historia. Y cada vez más porque es el municipio con más terreno dedicado al cultivo de la almendra en España; junto con Lorca y Jumilla, concentra una parte muy significativa de su producción, concretamente de la producción ecológica. A finales de invierno, 20.000 hectáreas de esta localidad se inundan de flores blancas y rosas pintando unos paisajes difíciles de creer.
El ciclo de la vida anual de la almendra tiene muchas etapas. De noviembre a enero, los almendros pasan por un período de letargo y pierden sus hojas; después, los brotes comienzan a hincharse en las ramas de los árboles, preparándose para la floración. Entre finales de enero y durante febrero, los capullos de los almendros estallan en flores blancas y rosas. Es en este momento cuando los campos de Mula muestran un esplendor inigualable.
Desde esta semana y hasta el próximo 16 de marzo, Mula celebra la Feria del Almendro en Flor, una celebración popular donde tienen cabida rutas de interpretación, actuaciones folclóricas, degustaciones gastronómicas, muestras de artesanía y etnografía, mercadillos, concursos y un sinfín de actividades.
TARDEO Y AMANECERES ENTRE FLORES
Este primer fin de semana de febrero, además de la exposición de Mulaflor en el convento de San Francisco, se puede seguir la ruta a pie “Inmersos en la floración” o la fotográfica “Captando instantes”. Otras propuestas consisten en hacer un tardeo entre flores, ver el pasacalles de las cuadrillas, comprar en los puestos del mercadillo de artesanía especial floración o participar de un plan familiar, con cuentos y un taller infantil de pintura. La mayoría de actividades se concentran en Casas Nuevas y son gratuitas, otras tienen un precio popular de 4 €.
Algunas de estas actividades y muchas más tienen su continuación los siguientes fines de semana, algunas con Fuente Librilla como punto de partida, u organizadas en la plaza del Ayuntamiento de Mula: actuaciones de música tradicional, recorridos por la Mula histórica que incluyen degustación de productos de la tierra, amaneceres con flores, una feria agrícola y otra gastronómica (6-8 de marzo) y la inauguración de un monolito que hace referencia a la localidad como kilómetro 0 de las floraciones de España y Europa.
Mula también ha organizado 3 rutas autoguiadas para visitar sus paisajes sin prisas, tanto en coche como en bicicleta, disfrutando de la floración del almendro, aunque en los recorridos también se descubren frondosos pinares, llanuras cerealistas llenas de color, nacimientos de agua escondidos entre juncos… Los paseos tienen una distancia aproximada de 50 kilómetros y van de Yéchar a Llanos del Cagitán; de Casas Nuevas a Sierra Espuña, y de Fuente Librilla a Sierra Espuña.
LOS PAISAJES DEL VALLE DE ALMANZORA
A finales de febrero y principios de marzo, los almendros en flor ofrecen otro espectáculo de color en el valle de Almanzora. Oria es el municipio con mayor superficie de almendros cultivados de Almería y tanto por su extensión como por las variedades cultivadas, las condiciones climáticas y su altura, cuando brotan las flores de los árboles sus campos se convierten en un paisaje muy fotogénico que se alarga durante un par de semanas.
En esta localidad no hay un gran festival como tal, pero se pueden improvisar rutas de senderismo para ver los almendros entre las colinas y llanuras del valle o apuntarse a las que organizan desde hace años localidades vecinas. Albox propone una de 12 kilómetros de recorrido por la sierra de las Estancias que tienen como inicio la Fuente del Madroño y final en el santuario del Saliente, a 1100 metros de altitud.
ALMENDROS EN SANTIAGO DEL TEIDE
El suroeste de Tenerife es una de las zonas más conocidas para ver almendros en flor en la isla, especialmente alrededor de Santiago del Teide, aunque también florecen cerca de Vilaflor, Guía de Isora y Güímar. En Santiago del Teide —conocido por los impresionantes acantilados de los Gigantes—, los primeros almendros floridos aparecen nada más ponerse a andar por el sendero de Arguayo. Este recorrido, de unos 10 kilómetros por un espacio natural protegido, permite contemplar la lengua de lava que dejó el volcán Chinyero tras su última erupción a comienzos del siglo XX y rodea la montaña de Bilma.
Durante la floración, se organizan rutas guiadas (requieren reserva previa y tienen un coste de 5 €), así como experiencias gastronómicas vinculadas con la temática en bares, restaurantes y comercios de la localidad, que ofrecen una gran variedad de dulces y productos elaborados con almendras. Hasta el 22 de febrero también se celebran concursos de fotografía, actuaciones musicales, talleres y festivales, celebrando uno de los espectáculos efímeros más bellos de la naturaleza en Tenerife.
