La princesa Charlene de Mónaco, mujer del príncipe Alberto, acaba de cumplir 48 años. Tras pasar sus peores momentos hace tres años cuando una infección otorrinolaringológica la obligó a estar en Sudáfrica lejos de su marido y sus dos hijos, ahora se muestra con fuerza renovada. En sus apariciones públicas refleja mucha más confianza y parece que está escribiendo un nuevo capítulo en la realeza monegasca.
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Con motivo de su cumpleaños, HELLO! ha conversado con Arlene Prinsloo, autora del libro Charlene: En busca de una Princesa, sobre esta nueva fase que está viviendo. Hace años, en una de sus entrevistas, la Princesa dijo: "Naide te da una hoja de ejercicios para que digas cómo debes actuar como Princesa". "Para mí parece que ya ha escrito su propio manual de cómo ser majestuosa", ha declarado a HELLO! "Me quedé atónita con su aparición [el 19 de noviembre] en el Día Nacional. Me parece increíblemente majestuosa, de hecho, más que la princesa Grace. Y sé que Charlene detesta las comparaciones con la princesa Grace, pero ahora ella juega en otra liga".
Aunque Charlene sigue las reglas, "las está adaptando y haciéndolas suyas". "Creo que tener la confianza para hacerlo es una nueva etapa en su vida", manifiesta Arlene. "Está dejando atrás todos esos rumores sobre su matrimonio y su deseo de vivir en Suiza, todo lo que no tenía fundamento, pero este es un nuevo capítulo".
Aunque ahora está todo asentado, hace tres años no se sabía con certeza cuándo regresaría a Mónaco la princesa Charlene tras su prolongada estancia en Sudáfrica. En junio de 2021 se conoció un comunicado de prensa que revelaba que la Princesa se estaba sometiendo a múltiples y complicadas intervenciones para atajar su infección de oído, nariz y garganta y que se le había aconsejado, por prescripción médica que no regresara a Mónaco porque aún debía someterse a más intervenciones y recuperarse.
Las especulaciones de todo tipo se desataron y no regresó al Principado hasta el 8 de noviembre de 2021 cuando logró reencontrarse con su marido y sus dos hijos. De ahí se fue a una clínica de Europa para recibir tratamiento y recuperarse del todo. Todo ese tiempo fuera de casa parece que fortaleció la personalidad de Charlene. "El príncipe Alberto le dio tiempo para ir a un centro, recibir tratamiento y regresar, y no necesita estar a su lado las 24 horas del día. Le ha dado periodos de descanso. Creo que eso ha fortalecido su personalidad real", asegura esta autora.
"Al no estar encerrada en una jaula en Mónaco, hay momentos en que Charlene puede ir donde quiera, simplemente para tomarse un respiro y volver. Y obviamente está dando sus frutos. Nunca se había visto tan bien como en los últimos meses", señala la escritora.
