La vida de la princesa Irene de Grecia, de 83 años, se va apagando poco a poco. Su estado de salud es muy delicado y la situación es crítica. Su hermana, la reina Sofía, ha cancelado su agenda, tenía dos actos previstos esta semana en Canarias que han sido aplazados, para poder estar a su lado. La madre del Rey no quiere salir del Palacio de la Zarzuela para poder acompañar a su hermana.
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El declive físico de la princesa Irene es día a día y ya está muy delicada. Hace dos años se conoció que la tía Pecu, como la llaman cariñosamente sus sobrinos, sufría un deterioro cognitivo que la ha ido debilitando progresivamente, tal y como publicó en exclusiva ¡HOLA! Doña Sofía se enfrentó a una situación que nunca se imaginó vivir: tener que cuidar a su hermana, siendo ella la menor, y ver cómo su otro querido hermano, el rey Constantino, se fue antes que ella.
Durante todo este tiempo, la madre del Rey ha estado pendiente de sus citas médicas y la ha cuidado con absoluta dedicación para seguir atesorando momentos juntas. Así, y a pesar de ir en silla de ruedas, la Princesa acudió el 7 de febrero de 2025 a Atenas para acudir a la boda de su sobrino y ahijado, el príncipe Nicolás de Grecia y Chrysi Vardinogiannis. Fue la última vez que se la vio en público, ya que el pasado noviembre se retiró de la vida pública al ausentarse, por primera vez, de la entrega de los premios BMW de Pintura.
En verano, doña Sofía también retrasó su llegada a Mallorca debido a que a su hermana la realizaron unas pruebas médicas tras un momento de salud complejo. El declive es día a día y, aunque no ha habido nada grave, la Princesa Irene, hija de los reyes Pablo y Federica y tía de Felipe VI, se va consumiendo.
Las hermanas lo comparten absolutamente todo, son las mejores confidentes y sus intereses son parecidos: Les gusta la música, la filosofía oriental y su devoción por la familia es total. La princesa Irene tiene debilidad por todos sus nietos, por los griegos y por los españoles, aunque con los hijos de su hermana ha habido más convivencia. Es para don Felipe, doña Elena y doña Cristina como una segunda madre.
