Las recetas saludables de Vanesa Lorenzo y sus rutinas de ejercicio siempre generan interés. Como pudimos comprobar recientemente en una conversación con la modelo, su estilo de vida sano es fácil y llevadero. La también empresaria, que practica yoga desde hace años (y publicó el libro Yoga, un estilo de vida, explicando los beneficios y forma correcta de llevar a cabo sus asanas favoritas), hace también ejercicio de fuerza. Entre otras cosas lo hace porque, como ella misma ha confesado, lleva "toda la vida con el San Benito de flaca, de piernas y brazos "palillo". ¿Cómo puede ayudar el entrenamiento de fuerza en este sentido?
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Para Vanesa, el ejercicio de fuerza es muy "agradecido" porque "te moldea el cuerpo y la mente". Pero, ¿qué dicen los expertos de la manera en la que nos puede hacer ganar masa muscular para solventar inquietudes como las de la fundadora de OMA? "El entrenamiento de fuerza moldea, da estructura, mejora la postura y contribuye a un cuerpo más equilibrado", asegura Jorge Lobo, fundador de Piko Studios y Manager de Personal Trainers.
De esta manera, confirma el mensaje de la modelo. Además, nos explica lo siguiente: "Cuando entrenamos fuerza, ya sea con cargas externas, el propio peso corporal o resistencias progresivas, provocamos pequeñas microlesiones que activan los mecanismos naturales de reparación del cuerpo. En ese proceso, el músculo se reconstruye más fuerte, más eficiente y con mayor capacidad funcional".
Para Jorge, "cuando Vanesa habla de que el ejercicio de fuerza moldea el cuerpo y la mente, conecta con una idea clave". "La fuerza no va solo de músculo. Va de crear una base sólida, de estar más presente en el cuerpo y de entender el movimiento como una herramienta de bienestar, no de exigencia", defiende. A pesar de esto, el entrenador advierte de que "el ejercicio de fuerza no transforma cuerpos en semanas. Los construye con constancia".
Además, recuerda que "no todos los cuerpos responden igual ni deberían entrenar de la misma forma". Por eso, defiende programas personalizados, progresivos y sostenibles en el tiempo. "Entrenar fuerza dos o tres veces por semana, bien hecho y adaptado a cada persona, tiene un impacto profundo y duradero", confirma el experto.
Entrenar fuerza no solo es levantar pesas
Camila Monguzzi, fundadora de Fitcub Collective y coach advierte de que "entrenar fuerza no garantiza resultados si no se hace de la forma adecuada". Nos confiesa que ve con frecuencia personas que entrenan con constancia, pero sienten que su cuerpo no cambia o que siguen "igual de delgadas". En muchos casos, según la experta, "el problema no es la falta de esfuerzo, sino la falta de estímulo suficiente".
En palabras de Camila, para que el músculo crezca, es imprescindible "aplicar sobrecarga progresiva". Esto significa retarse de manera gradual: aumentar el peso, la resistencia, la dificultad del ejercicio o el volumen de trabajo con el tiempo. "Si el estímulo se mantiene siempre igual, el cuerpo se adapta y deja de evolucionar", apunta. También es clave:
- Seguir un plan estructurado y sostenerlo en el tiempo
- Cambiar constantemente de rutina
- Descansar adecuadamente
- Llevar un plan de alimentación ajustado al entreno y los hábitos que llevemos
"El músculo no se construye durante la clase, sino cuando el cuerpo tiene tiempo y energía para recuperarse", asegura. "En Fitclub Collective apostamos por un enfoque de fuerza consciente y funcional, con clases estructuradas que combinan técnica, progresión y constancia, demostrando que no hace falta entrenar de forma agresiva para obtener resultados reales", expone.
Más fuerza, más longevidad
Según nos cuenta Jorge, el ejercicio de fuerza también potencia la longevidad. Nos cuenta que ayuda a mantener la masa muscular con el paso de los años, mejora la densidad ósea, protege las articulaciones y tiene un impacto directo en la relación que tenemos con nuestro propio cuerpo. Por este motivo, Camila entiende el entrenamiento de fuerza "como una pieza clave para la salud y el bienestar y no solo como una herramienta estética". "A partir de los 30 años, la masa muscular tiende a disminuir de forma natural si no se entrena, por lo que incorporar fuerza de manera regular es clave para el bienestar a largo plazo", advierte la experta.
Para terminar, es interesante recordar que, como apunta el doctor Jesús Esquide, especialista en Medicina del Envejecimiento y la Longevidad con una amplia trayectoria en medicina preventiva, fundador de la clínica Longevytum, "la pérdida de músculo es uno de los principales predictores de mala vejez". "No entrenar fuerza, por miedo, pereza o desinformación, acelera la fragilidad, la dependencia y el deterioro metabólico", explica.
