Es posible perder 14 kilos de forma saludable como Sydney Sweeney y así es como aconsejan hacerlo los expertos


La memoria muscular y el historial de hábitos juegan un papel importante según la nutricionista Elisa Blázquez


Sydney Sweeney© Getty Images
Elisa García FayaRedactora de Belleza y Estar Bien
19 de enero de 2026 - 18:27 CET

Más de 14 kilos extra a base de dieta hipercalórica, suplementos, batidos y mucho ejercicio. Así fue el cambio físico de Sydney Sweeney para su papel de Christy en el largo homónimo. Este biopic cuenta la historia Christy Martin, una de las primeras mujeres en irrumpir en el mundo del boxeo profesional. No solo era una luchadora en el ring, sino que también sobrevivió años de violencia doméstica. 

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© Getty Images

Sydney ha contado que prepararse para esta película ha sido divertido porque ha podido revivir momentos de su infancia y adolescencia. Era una niña muy deportista. Según cuenta ella misma, creció practicando kickboxing, el deporte que ha cambiado el cuerpo de Ana de Armas y grappling (un arte marcial similar al  jiu-jitsu en el que sobre todo se trabajan agarres). También trabajó con el sensei (maestro) de la gran artista marcial mixta y luchadora profesional estadounidense, Ronda Rousey, Jean Labelle, así que las artes marciales siempre fueron una parte importante de su vida

Además, creció rodeada de deporte: jugaba al fútbol, esquiaba en slalom y llevaba motos de tierra, siempre muy conectada con la vida al aire libre.

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Durante su preparación para el rodaje, la actriz retomó el kickboxing, pero centrada en el boxeo (como Lara Álvarez, Edurne y Lucía Rivera), y entrenó con su coach de boxeo, Matt, junto a su preparador físico, Grant. También siguió las pautas de una nutricionista. Pero ¿ha sido sano o arriesgado el proceso de Sydney? 

© blackbearpics
© blackbearpics

Según la nutricionista integrativa Elisa Blázquez, "cuando el aumento de peso se hace principalmente a través de ejercicio de fuerza y estímulo muscular, la gran ventaja frente a hacerlo solo con alimentación, es que el cuerpo no solo almacena, sino que se adapta". 

"El músculo es un tejido metabólicamente activo: mejora la sensibilidad a la insulina, aumenta el gasto energético basal, protege articulaciones, hueso y sistema nervioso, y genera un entorno hormonal mucho más favorable", nos cuenta. "Subir peso solo comiendo, sin ese estímulo mecánico, suele traducirse en un mayor porcentaje de grasa", explica.

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¿Hay riesgos? En palabras de Elisa, "subir 14 kilos en tres meses y medio es mucho para la mayoría de las personas". Nos cuenta que puede suponer sobrecarga articular, estrés tendinoso,  alteraciones digestivas o desajustes hormonales si no hay un seguimiento muy fino del entrenamiento, el descanso y la nutrición. "En una actriz como ella hay un equipo médico, entrenadores y un contexto muy controlado. Fuera de ese entorno, intentar algo así sin supervisión no sería recomendable", asegura.

¿Cómo ha logrado volver a su peso? ¿Tiene memoria el cuerpo?

"El cuerpo tiene cierta  memoria metabólica y muscular. Haber sido deportista desde la infancia deja huella a nivel de número de fibras musculares, eficiencia mitocondrial, coordinación neuromuscular y capacidad de adaptación", confirma Elisa. "Eso hace que, cuando vuelve a entrenar o ajusta la alimentación, el cuerpo “recuerde el camino” y responda más rápido que alguien que nunca ha tenido esos hábitos", detalla la nutricionista.

"En general es más fácil bajar de peso cuando el aumento ha sido a base de masa muscular que cuando ha sido a base de grasa", confirma. "El músculo actúa como un aliado: mantiene el metabolismo activo, facilita el uso de grasa como combustible y protege frente al efecto rebote", argumenta. "Cuando el peso ganado es mayoritariamente grasa, el cuerpo tiende a defender ese tejido y la pérdida suele ser más lenta y más costosa a nivel hormonal y emocional", agrega.

Lo importante para la nutricionista que tengamos en cuenta que "el cuerpo no responde igual a todos los cambios de peso. Importa mucho más la calidad del tejido que ganamos o perdemos que el número de kilos en la báscula, y ahí el movimiento, la fuerza y el historial de hábitos marcan una diferencia enorme".

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