1/14 © Fernando de Bustos

Muchos interioristas y arquitectos apuestan por derribar tabiques y dejar espacios diáfanos para ganar sensación de amplitud y luminosidad, como se ha hecho en este proyecto en el que la cocina, el salón y el comedor comparten el mismo espacio.

 

El punto de partida, una planta rectangular

Es este piso la planta rectangular dio paso a una concepción del espacio de la zona de día abierta y diáfana donde los ambientes comparten espacio y todos se benefician de la luz natural que reciben del ventanal y de la sensación de apertura al prescindir de tabiques. Salón, cocina y comedor parecen más grandes en dimensiones de lo que resultarían si estuvieran compartimentados.

 

El piso forma parte de un emblemático y céntrico edificio de principios del siglo XX y se encontraba en un estado de abandono. Por eso se sometió a un profundo proceso de rehabilitación que implicó una reconstrucción desde cero. El proyecto consiguió recuperar y restaurar los detalles más representativos de la vivienda original, combinándolos con otras soluciones modernas, siempre en armonía. Todo el suelo es de madera de castañño y en el techo acapara miradas el puzle de madera de pino blanqueado.

2/14 © Fernando de Bustos

El resultado de la reforma

El resultado tras la rehabilitación es un piso de espacios amplios y diáfanos que preservan el espíritu de otra época, pero totalmente adaptados a las necesidades de la vida actual. Una combinación que fusiona lo clásico con la precisión de lo contemporáneo y en la que la luz natural tiene un peso especial para lograr un ambiente acogedor y confortable.

El actual propietario de la vivienda es un joven director de cine de carácter meticuloso y organizado. Por ello, en la decoración de los espacios prima las simetrías y el equilibrio. Para él lo más importante era contar con zonas para leer, reflexionar y crear y tener espacios cómodos para reunir a sus amigos y familiares.

 

La pasión que siente por su profesión se refleja en elementos relacionados como las cámaras antiguas que decoran el salón, o en la lámpara de pie Fortuny Petite de Palluco, que recuerda a los focos utilizados en rodajes y estudios de fotografía.

Leer: Renovarse o morir: 7 reformas que darán valor a tu casa

3/14 © Fernando de Bustos

La cocina, elemento distribuidor

Cuando las distribuciones son abiertas siempre suele existir un elemento o varios que organizan los espacios para marcarlos visualmente. En este caso, es la cocina la que separa salón y comedor, que quedan a cada lado de la misma. Concretamente, una isla central destaca en la composición del mobiliario de cocina, todo de la firma Santos.

Leer: La reforma de la cocina a examen: guía práctica imprescindible para acertar

4/14 © Fernando de Bustos

Una cocina en paralelo con isla central

La cocina cuenta con una isla y un frente de muebles en la pared que completa el espacio de almacén y oculta electrodomésticos. Para la isla se eligió el modelo FINE mármol gris de Santos y encimera Sapienstone Grey Pietra Marble, mientras que las columnas adosadas a la pared son el modelo FINE Negro Seta LAH de Santos.

 

La elección de mobiliario en un color tan oscuro, resalta precisamente este ambiente de cocina en un estilo contemporáneo y sobrio al mismo tiempo, que pone énfasis en su diseño minimalista.

Lee: Cocinas con comedor: Ideas para una fusión perfecta

5/14 © Fernando de Bustos

Máxima capacidad en el mínimo espacio

La disposición en paralelo de isla y muebles columna permite reunir todo lo necesario para cocinar y almacenar. La isla aúna las zonas de fregado, cocción y preparación con una amplia superficie de trabajo. Como vemos, no solo la estética prima, también la funcionalidad. La isla incorpora también módulos de almacén y para los cubos de reciclaje y lavavajillas integrado.

Leer: Cocinas en orden: cómo tener todo a mano y organizado para encontrarlo a la primera y de un vistazo

6/14 © Fernando de Bustos

Trucos para ampliar el almacén en la cocina

Por ejemplo, el cajón zócalo, una solución que prolonga la capacidad de los muebles hasta el suelo. Con ella se aprovecha toda la altura y profundidad disponible bajo la encimera, logrando hasta cuatro niveles de almacenamiento fácilmente accesibles.

7/14 © Fernando de Bustos

Cajones compartimentados. Todo en orden

Tanto los cajones superiores como las gavetas se adaptan a los hábitos y necesidades del usuario y compartimentan su interior con los accesorios adecuados para ganar en comodidad y organización. En las gavetas se puede guardar la vajilla debidamente ordenada, gracias al accesorio platero, y también utensilios de gran tamaño como ollas, sartenes o cuencos. Las cajas contenedoras, realizadas en madera de nogal, ayudan a segmentar su interior.

8/14 © Fernando de Bustos

Una amplia zona de despensa

Detrás de la isla se ha creado una composición de cinco armarios columna en la que se integran electrodomésticos y sirve como despensa con gavetas interiores y un mueble escamoteable (que esconde sus puertas en los laterales y cuando está abierto ni se ven ni entorpecen), que ofrece gran capacidad para almacenar menaje y alimentos. En el interior, los estantes incorporan iluminación LED trasera, un horno y un área de trabajo auxiliar con encimera que amplía la superficie útil de apoyo y es perfecta para apoyar pequeños electrodomésticos y que se puedan usar sin desplazarlos.

9/14 © Fernando de Bustos

Detalle del interior de la despensa

En una cocina el roden es fundamental. Abrir un armario o cajon y encontrar lo que buscas perfectamente organizado es una tarea personal de uno propio, que resulta mucho más fácil si los interiores se prestan al orden. Este es un detalle del interior del mueble columna. A modo de despensa, cuenta con baldas pero también con cajones que permiten acceder más fácilmente a lo que se guarda al fondo del compartimento.

10/14 © Fernando de Bustos

El detalle del fregadero

La zona del fregadero es un espacio más de uso gracias a los complementos adecuados como un escurridor que se adapta perfectamente y una tabla de corte. La grifería es de MGS y el fregadero de Stala.

Leer: Estos fregaderos y grifos último modelo te ayudarán a lograr una 'cocina 10'

11/14 © Fernando de Bustos

Un salón en calma con espacio para la lectura

La literatura es una de las grandes pasiones del propietario, de ahí que en la zona del salón se instalaran tres amplias estanterías, dos de pared y una baja. Esta última, adosada a la parte trasera del sofá.

12/14

Vista general del salón

La librería baja está adosada a la parte trasera del sofá, el modelo Mex Cube de Cassina. Precisamente el sofá y esta librería están ubicados de tal manera que delimitan la zona de estar.

 

Para la decoración de este ambiente se ha mantenido la unidad con tonos grises, más suaves que los usados en la cocina, para que resultara apacible. La madera pone la nota de calidez.

13/14 © Fernando de Bustos

El comedor, muy natural

Al otro lado de la cocina se encuentra el comedor, decorado con una amplia mesa rodeada de las sillas Grace de Swedese.  El conjunto lo rematan desde el techo las lámparas suspendidas Flamingo de Vibia, de manera que además de comedor pueda usarse este rincón como zona de trabajo y lectura perfectamente iluminado.

 

En línea con la cocina, una vitrina negra sirve para organizar todas las piezas de menaje. Está realizada con cuerpo en acabado mármol gris, marco de aluminio negro y vidrio ahumado.

14/14 © Fernando de Bustos

La magia de la luz

En todo el espacio de zona de día con cocina abierta al salón y al comedor, las lámparas juegan un papel importante como decoración y para crear una iluminación sosegada y ambiental. Destacan, además del modelo sobre la mesa de comedor, repartidas por el espacio, las lámparas de suelo Balloons de Brokis.

Todas las fotografía de este reportaje está realizadas por Fernando de Bustos y facilitadas por el departamento de producto de Santos.

Leer: Errores que solemos cometer al planificar la iluminación de casa. ¿Te suena alguno?

Más sobre: