Si eres fan de los talent shows que ponen en aprietos a los famosos estás de enhorabuena porque este lunes llega a La 1 Decomasters, un programa en el que diez parejas de celebrities —entre ellas Mar Flores y su hijo Carlo Costancia, Isa Pi y Asraf Beno, o Samantha Vallejo-Nájera y su hermano Colate— se enfrentarán a retos de decoración, diseño y creatividad, poniendo a prueba su talento y su ingenio. Pero no son los únicos que se estrenan ante un desafío: Patricia Montero, tras conquistar al público con su carrera en cine y televisión, se pone al frente del concurso como presentadora. Mientras esperamos su debut, recordamos algunas de las series que han hecho soñar a sus seguidores y que la han convirtido en una de las actrices más queridas de la pequeña pantalla.
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La producción que la lanzaba a la fama. Patricia se incorporaba a la ficción diaria de Telecinco en la segunda temporada como Beatriz Berlanga Echegaray, conocida como Be. Tras ayudar a Bea (Ruth Núñez) a dejar atrás su vida de “patito feo”, tomaba el relevo al frente de la serie. Su etapa se centra en la transformación de Be, una joven periodista que, tras huir de su boda, busca demostrar independencia personal y profesional frente a su familia y a su nueva pareja, Roberto Vázquez, interpretado por Álex Adrover. Su relación traspasó la pantalla: los actores se enamoraron en la vida real y, tras 16 años juntos y dos hijas, se dieron el 'sí, quiero' en septiembre de 2024 después de haber tenido que posponer la boda hasta en tres ocasiones.
Esta comedia policial encabezada por Paco Tous se ha ganado un lugar especial en la televisión española gracias a su mezcla de acción, humor y drama familiar con una comisaría llena de casos complicados y enredos personales. Montero llegaba en la novena temporada como Lis Peñuelas, hija de la comisaria Reyes Peña (Goya Toledo). Decidida, independiente y muy preparada: puede enfrentarse a delincuentes armados o perseguir a fugitivos por los tejados mientras mantiene en secreto su parentesco para no parecer una enchufada. Nada más conocer a Aitor (Mario Casas) —que en la entrega anterior había sido rechazado por Sara (Michelle Jener)— se siente atraída por él y se ve envuelta en un triángulo amoroso que también involucra a su madre, un giro que añade tensión y secretos a la y caótica vida del centro policial.
Rocío (Eva Pedraza) deja su vida como asesora de imagen en la ciudad para casarse con Antonio, un viudo con tres hijos, y mudarse al tranquilo pueblo de Alminares. La joven creció en un orfanato y siempre ha soñado con ser madre, pero pronto descubre que la vida familiar no es tan idílica como imaginaba ya los niños no están preparados para aceptarla como figura materna. Una situación que la obliga a luchar por ganarse su cariño mientras se adapta a su nuevo entorno. Esta ficción de Canal Sur, donde Patricia da vida a Bárbara, supuso su primera aparición fija en televisión antes de alcanzar gran popularidad como protagonista en Yo soy Bea. La serie combina emoción, desafíos personales y la búsqueda de un hogar bajo circunstancias inesperadas.
En esta serie de suspense y drama sobrenatural —adaptación de Entre fantasmas— la actriz valenciana interpreta a Alba Rivas, una joven que desde niña ha convivido con un don muy especial: es capaz de ver, oír y sentir la presencia de almas que no han podido “cruzar al otro lado”. Tras mudarse a la localidad de Bellavista para regentar un negocio de antigüedades con una amiga, su vida da un vuelco cuando su abuela le comunica que ha heredado la misión de ayudar a estos espíritus a resolver asuntos pendientes y encontrar la luz. Asumir ese papel implica para a la protagonista a renunciar a llevar una vida normal y enfrentarse a retos personales y emocionales que marcarán su día a día.
Todo comienza cuando Sebas (Antonio Montero), un policía local aparentemente feliz, ve cómo su vida da un giro inesperado el día de su vigésimo aniversario de bodas cuando su mujer, Lola (Malena Alterio), le confiesa que hay otro hombre en su corazón y le echa de casa. Decidido a luchar por lo que es suyo y a no alejarse de sus hijos adolescentes, se muda al piso de enfrente. Allí comparte vivienda con Olivia (Carmen Ruíz) y Ana (Patricia Montero), dos treintañeras solteras que apenas consiguen llegar a fin de mes. Una comedia costumbrista que habla de rupturas, nuevas oportunidades y de cómo recomponerse cuando todo lo que parecía estar en su sitio cambia de la noche a la mañana.
Un experimento social llevado al límite es el punto de partida de esta miniserie basada en hechos reales. La trama sigue a un grupo de jóvenes que se prepara para la selectividad y que, semanas antes de los exámenes, se presenta voluntario a un curso de verano en un centro aislado con la promesa de mejorar su nota media. Lo que comienza como una propuesta académica acaba convirtiéndose en el experimento “Tormenta”, que divide a los estudiantes en nacionales o “superiores” y extranjeros o “inferiores”, obligados a luchar por conseguir comida, alojamiento y libros para preparar las pruebas académicas. Con ello se pretende analizar la xenofobia, la integración y la intolerancia juvenil. El juego pronto se vuelve peligroso, los profesores pierden el control y afloran con fuerza el odio, el racismo y la violencia. Patricia da vida a Ángela, una de las estudiantes, compartiendo pantalla con rostros tan populares Megan Montaner, Asier Etxeandía, Patricia Vico, Ana Rujas o Daniel Grao, entre otros.
Cuatro amigos convencidos de que deben ser “hombres deconstruidos” descubren que adaptarse a los nuevos tiempos no es tan sencillo como creían. En la segunda temporada la actriz de Fuga de cerebros 2 se incorpora como Rocío, la nueva compañera policía de Luis (Fele Martínez), el más aplicado del grupo tras pasar por un curso contra la masculinidad tóxica. Su llegada añade una nueva dosis de humor a la serie, especialmente en la dinámica del personaje, y refuerza ese retrato irónico de las inseguridades masculinas que conecta con varias generaciones y siempre nos saca una sonrisa.