Los Beckham siempre han sido el epítome de la familia perfecta: glamurosos, unidos y leales. Durante años proyectaron una imagen de armonía inquebrantable, tanto en actos públicos como en redes sociales. Sin embargo, este inicio de 2026 ha traído consigo una realidad mucho más difícil. Lo que comenzó como un distanciamiento discreto tras la boda de Brooklyn y Nicola Peltz en 2022 ha ido ganando peso con el paso del tiempo, hasta derivar en una suerte de “guerra fría” familiar. Hoy, la comunicación ya no fluye a través de llamadas o encuentros privados, sino mediante intermediarios legales y mensajes cuidadosamente medidos. La familia atraviesa así uno de sus momentos más delicados, atrapada en una red de silencios prolongados, bloqueos en redes sociales y versiones contradictorias que, lejos de aclarar la situación, parecen prolongar un conflicto sin una resolución clara a la vista.
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La noticia que ha sacudido a la familia es de una dureza inusitada para unos padres: su primogénito les ha impuesto una barrera legal. Según ha podido confirmar People, Brooklyn envió a sus padres una notificación formal el pasado verano advirtiéndoles de que cualquier comunicación entre ellos debe pasar, obligatoriamente, por sus equipos jurídicos. "Realmente, la gente no conoce los hechos completos de este relato desgarrador", explica una fuente cercana al joven chef. "La realidad es que les envió una carta pidiendo que cualquier correspondencia fuera solo a través de abogados, quería intentar arreglar las cosas de forma privada, no pública".
Esta medida, que muchos han calificado de extrema, tendría su origen en la protección de la propia salud mental de Brooklyn. Según su entorno, el joven sentía que sus padres ignoraban sus deseos de privacidad: "Había estado derivando en problemas con su salud mental… fue para protegerse a sí mismo", aseguran.
El "Me gusta" y el bloqueo en Instagram
En esta era digital, un simple clic puede ser el detonante de una crisis internacional. Al parecer, la razón por la que Brooklyn decidió bloquear a David y Victoria en redes sociales fue un gesto de afecto de su propia madre. Victoria dio un "like" a un vídeo de su hijo cocinando un pollo asado, algo que fue interpretado por el campamento de los Peltz-Beckham como una vulneración de su petición de no ser mencionados ni "etiquetados" públicamente. "Él sintió que sus padres seguían ignorando sus deseos y seguían mencionándolo en internet en lugar de contactar de forma privada", revela un informador.
La confusión ha salpicado incluso a los hermanos menores. Cruz Beckham, de 20 años, no ocultó su asombro ante lo sucedido: "Mi madre y mi padre nunca dejarían de seguir a su hijo… Pongamos los hechos en orden. Se despertaron bloqueados… igual que yo", confesó en sus redes sociales, dejando patente que la ruptura ha alcanzado a todo el núcleo familiar.
¿Hubo realmente una invitación?
Aquí es donde el relato se vuelve más complejo, pues ambos bandos ofrecen realidades enfrentadas. Por un lado, el entorno de los Beckham asegura que David y Victoria han hecho todo lo posible por recuperar a su hijo. "David y Victoria han pedido repetidamente a Brooklyn y Nicola reunirse y hablar para poder seguir adelante", afirma una fuente a People. "David ama a sus hijos, ellos son su todo". Según esta versión, la pareja siempre ha tenido la puerta abierta: "Por supuesto que invitó a Brooklyn y Nicola (a su nombramiento como Caballero). Siempre han sido invitados a todas las ocasiones familiares, privadas o públicas".
Sin embargo, desde el círculo de Nicola Peltz, la respuesta es una bofetada de realidad: "La afirmación de que Brooklyn y Nicola han sido invitados a todos los eventos y que David y Victoria han hecho esfuerzos honestos por arreglar las cosas es falsa". La fuente cercana a la actriz es tajante: "Ninguno de los dos padres se ha puesto en contacto con Nicola en casi un año".
Nicola y la sombra del conflicto
En los círculos más íntimos de Londres, la figura de Nicola, de 31 años, es vista con recelo. Se dice que en el entorno de David y Victoria se refieren a su hijo como "El Rehén", sugiriendo que es ella quien marca los tiempos de esta ruptura. "Nicola parece estar obsesionada con vengarse de David y Victoria", apunta la periodista Katie Hind, quien describe la situación como "patética y fuera de control".
La tensión es tal que la pareja incluso contrató a Matthew Hiltzik, un carísimo gestor de crisis de Hollywood, para manejar su imagen frente a los Beckham. Sin embargo, tras siete meses, la relación profesional ha saltado por los aires. Algunos dicen que fue Nelson Peltz, el multimillonario padre de la actriz, quien lo despidió, otros aseguran que fue el propio Hiltzik quien se marchó, cansado de que la pareja publicara fotos bebiendo vinos de 5.000 euros mientras intentaban mejorar su reputación de "hijos de papá".
Mientras David Beckham publicaba en Año Nuevo una emotiva foto con un pequeño Brooklyn escribiendo "Os quiero mucho a todos", su hijo se encontraba en Las Vegas, inaugurando un restaurante junto a figuras como Tristan Thompson, lejos de la casa familiar. A pesar de los abogados y los bloqueos, la esperanza de los padres sigue viva: "La relación definitivamente no es irreparable. Ellos le quieren y siempre están ahí para él", dicen sus allegados.
