Verdeliss, una mujer de récords, despide el año con ¡HOLA! posando con sus ocho hijos y comparte sus deseos para el 2026


"Para mí sigue siendo un momento muy especial poder compartir estas fiestas con los más pequeños y ver cómo la familia sigue unida, aunque cada uno vaya encontrando su camino"


Verdeliss y sus ocho hijos
Actualizado 5 de enero de 2026 - 7:41 CET

Estefanía Unzu Ripoll, conocida como Verdeliss,  vive unas fiestas tan intensas como su vida en el corazón de Navarra, donde las luces navideñas iluminan plazas y hogares. Madre de 8 hijos —Aimar (20 años), Irati (15), Laia (14), Julen (11), las mellizas Eider y Anne (9), Miren (7) y Deva (3)— nacidos de su matrimonio con Aritz Seminario, convierte cada tradición familiar en un recuerdo inolvidable. Pero si algo define estas fechas para ella, es  la mezcla de magia familiar con espíritu de superación deportiva.

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Este 2026, además de comparar las celebraciones con los 42.195 km de la maratón de Valencia, donde logró su mejor marca personal (2 horas y 48,05 minutos), Verdeliss ha consolidado una extraordinaria trayectoria en el atletismo popular con un récord de España en los 100 kilómetros en ruta  y 7 maratones en 7 días en 7 continentes, demostrando que la maternidad y las grandes metas personales pueden convivir con pasión, constancia y amor. Esta Navidad,  entre risas, villancicos y tradiciones  , la atleta, empresaria y madre celebra no solo el final de un año inolvidable, sino cada kilómetro recorrido junto a quienes más ama.

© INMA FIUZA
Un primer plano de la empresaria y atleta

"Para mí sigue siendo un momento muy especial poder compartir estas fiestas con los más pequeños y ver cómo la familia sigue unida, aunque cada uno vaya encontrando su camino"

Rutina caótica

—Valencia te vio cruzar la meta con tu mejor marca, Estefanía. Al mirar el reloj y darte cuenta de que habías superado tus propios límites, ¿qué fue lo primero que sentiste?

¡La meta! Y a mi padre gritando. Pude escucharlo y fue como regresar a aquella niña que entrenaba cuando era pequeña. Mis padres llevan un club de atletismo y todos los hijos crecimos en sus filas. Nos llevaban a las competiciones, con bocadillos y cambios de ropa. Sentir que, 20 años después, siguen igual de presentes y orgullosos me llenó de emoción. Nunca dejamos de ser hijas y ese amor y apoyo constante hacen que cada logro tenga un significado aún más profundo.

—Durante la carrera, ¿qué imagen de tus hijos te acompañó y te dio fuerza?

A cada kilómetro siento que soy esa mamá que ellos ven muchas veces entrenando apenas se despiertan y que les demuestra que detrás del éxito hay mucho trabajo, fuerza de voluntad y disciplina. Supongo que es como una lección de vida: si tienes un sueño, pico y pala… pico y pala. Nada cae del cielo.

— ¿Cómo vivieron tus hijos tu llegada a la meta?

Con la misma ilusión con la que yo les animo desde la grada en sus partidos o exhibiciones. Nadie te prepara para que sea recíproco y es tremendamente bonito.

© INMA FIUZA
Estefanía Unzu, más conocida como Verdeliss, junto a su marido, Aritz Seminario, y sus ocho hijos. De izquierda a derecha: Aimar (20 años), Irati (15), Laia (14), Julen (11), las mellizas Eidery y Anne (9), Miren (7) y Deva (3).

—Con ocho hijos, una carrera creativa y la disciplina del deporte, parece que tu vida no tiene pausas. ¿Cómo consigues mantenerte a flote sin que nada quede olvidado?

Siempre siento que algo queda pendiente. Soy la madre más imperfecta y me saboteo mogollón: no duermo bien, soy superdespistada, llego tarde a todos lados y me estreso un montón con la carga mental y física. Y, sin embargo, no cambio, ja, ja, ja. En el fondo, esta rutina caótica me mantiene viva y trato de pensar que hago lo que buenamente puedo con lo que tengo. La fórmula funciona gracias a un marido que asume en corresponsabilidad la crianza de los hijos ya ser CEO de mi propia empresa cosmética. Puedo trabajar en remoto desde donde esté y entrenar por la noche en la cinta de correr. Esa combinación me permite sentir que, aunque todo sea un caos, sigo avanzando y cumpliendo mis sueños.

—Estas fiestas son tiempo de familia, comidas y celebraciones. ¿Cómo consigues mantener tus entrenamientos sin perderte estos momentos tan especiales?

Uy, yo no soy deportista de élite y no sigo ninguna planificación  concreta ni tengo entrenador. Pongo las prioridades: si toca descansar, disfrutar de momentos especiales, atender el trabajo o cumplir compromisos, paro y listo. No cuentas a nadie. Supongo que a cualquier profesional le explotaría la cabeza, pero para mí es importante asumirlo sin presiones. Empecé a correr por hobby y no quiero cruzar la línea de obsesionarme con el rendimiento.

—A medida que tus hijos han ido creciendo, ¿ha cambiado algo en la manera en que celebran estos momentos familiares?

Ha cambiado, sí. Los mayores ya empiezan a celebrar con sus amigos… ¡pero es ley de vida! Para mí sigue siendo un momento muy especial poder compartir estas fiestas con los más pequeños y ver cómo la familia sigue unida, aunque cada uno vaya encontrando su camino.

© @verdeliss
© @atletismorfea
En el 2025 ha conseguido hitos como participar en siete maratones en siete días en siete continentes y el récord de España en 100 kilómetros en ruta, demostrando que la vida familiar y las grandes metas personales pueden convivir con pasión, constancia y amor

—La Nochevieja siempre tiene su magia. ¿Qué emociones y tradiciones especiales se viven en casa?

En Pamplona es puro humor. No se estila el típico cotillón ni la cena de etiqueta; la costumbre es disfrazarse y participar en concursos. Mi familia siempre apuesta por un tema diferente: un año fuimos de superhéroes, otro de Harry Potter , otro de astronautas, frutas o Star Wars . El más gracioso fue 2019, cuando nació nuestra séptima hija, Miren: quedó bordado el disfraz de Blancanieves y los siete enanitos . Esas noches están llenas de risas, creatividad y complicidad. Al final, eso es lo que realmente se respira en casa.

—La llegada del año nuevo siempre tiene su magia. ¿Cómo os organizais y qué tradiciones siguen para celebrarlo en familia?

Nos reunimos con toda la familia de mi padre y es muy entrañable, porque suele ser la oportunidad de reencontrarme con mis primos. Estas reuniones familiares siempre están llenas de risas, charlas y cariño. Es un momento que espero todo el año.

—Para convertir la noche en un momento inolvidable, ¿hay algún plato o bebida especial que preparéis en casa?

La verdad es que vamos a mesa puesta, je, je, je , y lo único que nos toca preparar es despepitar las uvas, ¡pero eso ya nos garantiza risas y diversión!

© INMA FIUZA
"Alcanzar los 40 ha sido muy empoderante: rompí el discurso del declive y he dado la vuelto al mundo, completado el reto 777, acumulado 60 maratones e incluso he logrado el récord de España de 100 kilómetros"

—Tras el brindis de la medianoche, ¿cómo continúa la celebración en casa? ¿El baile es un momento que todos esperan con entusiasmo?

¡Y tanto! Las poscampanadas son para entrar en modo nostálgico con Camilo Sesto, Nino Bravo, Raphael, Mocedades... La banda sonora de mis padres. En nada nos están pasando el relevo y sonando Rosalía o Quevedo; Definitivamente, el tiempo pasa volando.

El alma de la fiesta

—En tu pista de baile familiar, ¿quién se convierte en el alma de la fiesta y logra que todos se diviertan al máximo?

Mi padre, sin duda. No tiene vergüenza alguna, siempre se lleva el premio al disfraz más cutre y lo da todo en cada baile. Su entusiasmo es contagioso: logra que todos nos unamos a la pista, que nos riamos y que disfrutemos sin pensar en nada más.

—A lo largo de los años, ¿qué canciones o estilos musicales se han ganado un lugar especial y se han vuelto indispensables en vuestras celebraciones?

¡Cantar en bucle los villancicos del festival del cole! Son un clásico que nos acompaña año tras año y que nos arranca sonrisas sin falta.

© INMA FIUZA
"Soy la madre más imperfecta y me saboteo mogollón: no duermo bien, soy super despistada, llego tarde a todos lados y me estreso un montón con la carga mental y física"

¿Cómo viven los hijos mayores esa transición entre la celebración familiar y sus propias salidas por la noche?

El único que sale de noche en Fin de Año es Aimar, que tiene 20 años. Y aún no hemos sentido ese abandono, porque para él es sagrada la celebración en la mesa con la familia. Siempre espera a disfrutar del café y los turrones antes de salir, así que la tradición se mantiene y seguimos compartiendo esos momentos juntos, como siempre.

—Cuando miras al nuevo año, ¿qué deseos guardas para ti y qué esperas para tu familia?

¡Uy, salud! Suena a típico tópico, pero este año nos ha enseñado lo importante que es. Y, sobre todo, que nunca nos falte nuestra gente querida. Eso es lo que realmente deseo para mí y para mi familia: momentos juntos, alegría y cuidado de los que amamos.

—Al cerrar un año y abrir uno nuevo, ¿qué palabras o deseos quisieras compartir con tus hijos?

Que no hay mayor propósito en la vida que ser buenas personas. Ellos desearán grandes carreras, metas y aspiraciones, pero, para mí, como mamá, ya cumplieron su misión: son tan buenos, generosos y nobles. Estoy orgullosa de cada uno de ellos y de las personas en las que se están convirtiendo.

© INMA FIUZA
"Lo que realmente deseo para mí y para mi familia son momentos juntos, alegría y cuidar de los que amamos", nos cuenta Verdeliss, que posa con los hombres de la familia

—¿Hay algún proyecto o meta familiar que te haga especial ilusión para el 2026?

Sí... y tiene que ver con una casa, pero piano-piano.

—Mirando hacia los próximos meses, ¿qué proyectos o retos deportivos te motivan y te ilusionan?

Seguir disfrutando. Alcanzar los 40 ha sido muy empoderante: rompió el discurso del declive y dio la vuelta al mundo, incluyó el reto 777, acumuló 60 maratones e incluso logró el récord de España de 100 kilómetros en ruta. Pero siempre hay que recordar que la vida deportiva es caduca: hoy estás aquí, mañana una lesión puede retirarte. Y si eso sucede, me reconforta pensar que ya cumplió el objetivo más auténtico: mis piernas fueron mi herramienta para aprender sobre el amor propio y para no perderlo jamás.

© INMA FIUZA
© INMA FIUZA
La también creadora de contenido con sus seis hijas, posando en la cocina ante un panetone y roscones de Reyes, que siempre desayunan la mañana del 6 de enero

—Existe también el sueño de compartir alguna competición deportiva con tus hijos? ¿Tienes ya alguno que comparta tu amor por el deporte?

No he logrado arrastrar a ninguno de mis hijos al atletismo ¡y estoy feliz con ello! Lo importante es moverte y encontrar la actividad que te apasiona. Mis niños también son muy deportistas: fútbol, ​​​​gimnasia, baile… Cada uno en su especialidad. Me encanta ver cómo disfrutan y se entregan a lo que les gusta.

"El único que sale de noche en Fin de Año es Aimar, que tiene 20 años. Y aún no hemos sentido ese abandono, porque para él es sagrada la celebración en la mesa con la familia"

—Con ocho hijos, ¿cómo os organizais para que cada regalo sea especial y acertado según los gustos y deseos de cada uno?

¡Cartas, siempre cartas! Tenemos que insistirles en que todo queda por escrito. La verdadera crisis llega cuando los más pequeños se acomodan pensando que los Reyes ya lo saben todo y entonces tenemos que recordarles que son magos, sí, pero que su memoria a veces les juega malas pasadas. 

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Sobre la cinta de correr en la que entrena en su casa: "Siento que soy esa mamá que ellos muchas veces ven entrenando cuando se despiertan"
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"No he arrastrado a ninguno de mis hijos al atletismo ¡y estoy feliz con ello! Lo importante es moverse y encontrar la actividad que te apasione", afirma Estefanía, que protagoniza una divertida imagen con toda su familia.
© INMA FIUZA
"Mis niños también son muy deportistas: fútbol, gimnasia, baile... Cada uno en su especialidad. Me encanta ver cómo disfrutan y se entregan a lo que les gusta"

—Cuando llega el momento de abrirlos, ¿hay algún ritual familiar que os guste mantener año tras año?

¡Si! Aquí nos sumamos a todos los saraos: tanto Papá Noel como Olentzero traen chuches y pequeños detalles. Pero es el 6 de enero cuando recibe la mayor parte de los regalos, gracias a los Reyes Magos. Como ritual, no puede faltar vestirse de caseros la víspera de Navidad y acudir a la cabalgata el 5 de enero. En Villava, mi pueblito de la infancia, después de la cabalgata… ¡desayunamos roscón de Reyes! 

TEXTO

Enrique J. Suero

FOTOS

Inma Fiuza

ESTILISMO

Lola Delgado

AYUDANTE DE FOTOGRAFÍA

Rodrigo Luciano Gil

AYUDANTE DE ESTILISMO

Carla Zubiaga

MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA

Bianka Szamosi

VESTUARIO

Cortefiel, Slowlove, Hoss Intropia, Pedro del Hierro, Byan, Kiabi, Primark, Silbon

FOTOS

@atletismorfea, @verdeliss

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.