Olmeda de las Fuentes, Nuevo Baztán y Alcalá de Henares: una ruta por el triángulo de los sueños madrileño


Una ruta entre pintores y artesanos por dos localidades poco conocidas hasta llegar a la ciudad Patrimonio de la Humanidad que guarda la casa natal de Cervantes.


Iglesia de San Francisco Javier de Nuevo Baztán Madrid© Shutterstock
27 de enero de 2026 - 14:00 CET

Olmeda de las Fuentes es un pueblo primoroso, lleno de verdor, de calles empinadas y de casas blancas restauradas a la vieja usanza, donde viven poco más de 400 vecinos de veintitantas nacionalidades, muchos de ellos artistas. Será un lugar muy turístico, ¿no? Pues no, no hay hoteles con encanto, restaurantes con estrellas Michelin, ningún museo, ni siquiera una persona que informe el fin de semana a los visitantes. Solo hay un dispensador de folletos en la puerta del Ayuntamiento, con tres propuestas distintas: dos rutas urbanas autoguiadas y una red de sendas naturales. También hay a la entrada del lugar otro dispensador invisible, gigante, de paz, que es lo que atrapó a Álvaro Delgado y a otros amigos de brocha fina e inquieta cuando, hace 70 años, descubrieron por casualidad Olmeda de la Cebolla, como se llamaba entonces. Ahora es el pueblo de los pintores.

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© Shutterstock
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 Allá por el cincuenta y tantos, Álvaro Delgado iba en moto con otro pintor por la Alcarria de Alcalá y al salir de una curva se encontraron "con la vista de un caserío alrededor de una torre de iglesia proyectado sobre cerros punteados de tomillares y olivos. Nos pareció hermosa" y Macarrón, el otro pintor, comentó que recordaba a los pueblitos de las serranías andaluzas. Álvaro Delgado fue uno de los pintores más representativos del expresionismo español y el primero en establecerse en aquel desconocido rincón de Madrid. Luego lo harían Luis García Ochoa –miembro de la Escuela de Madrid–, Francisco San José –discípulo de Benjamín Palencia, que formó parte de la Escuela de Vallecas, como Delgado–, José Vela Zanetti, Eugenio Fernández Granel… Paseando por la Ruta de los Pintores, vemos dónde vivieron y trabajaron 14 de ellos. En el folleto de la misma y en la placa que hay en cada casa, vemos también algunos de los cuadros que pintaron.

© Andrés Campos
Lluccie Geffre, pintora afincada en Olmeda de las Fuentes

Que pintaron y que pintan. Porque Lucie Geffré, nacida en Burdeos en 1976 y establecida en Olmeda de las Fuentes desde 2014, no para de retratar a personas relevantes y gente que la rodea. Vecinos interesantes a los que pintar y con los que hablar no faltan en Olmeda. La propia Lucie nos presenta al lutier Demian Reolid, que construye maravillas tradicionales de cuerda: laudes, vihuelas, zanfonas… Su sueño es hacer algún día una guitarra romántica para otro vecino, Josete Ordóñez, el guitarrista de Manolo García, de Rosario Flores y de tantas estrellas.

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Iglesia de San Francisco Javier de Nuevo Baztán

La lista de famosos que viven y han vivido en Olmeda no estaría completa sin Juan de Goyeneche, que fue su señor a principios del siglo XVIII. Este magnate navarro –tesorero real, fundador de La Gaceta de Madrid y mil cosas más– decidió crear de la nada una ciudad industrial y llamarla Nuevo Baztán. Para ello levantó un palacio a cinco kilómetros de Olmeda y lo rodeó de fábricas de paños, de sombreros, pieles, vidrios, jabones, papel, aguardientes, confites... Todo, sobre planos del gran arquitecto barroco José de Churriguera. El tiempo se llevó las fábricas, pero respetó los muros del palacio, la iglesia y las calles rectilíneas. En la antigua bodega del palacio hay un moderno centro de interpretación donde se explica aquella loquísima utopía. 

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Mercado de artesanos LaRed.

En la antigua tahona, de 1743, nos aguarda otra sorpresa: LaRed, un mercado de artesanos y emprendedores locales y una cantina donde sirven bocados dulces y salados en pan brioche. Goyenejos los llaman. Cerca, en una alquería de 1715, está la bodega El Cuarto Lote, muy coqueta y de elaboración sostenible. Su emblema es un gato sobre una escoba voladora. Hay una leyenda de amores, brujas y gatos que se cuenta para entretener a los enoturistas. Y hay dos mininos de carne y hueso, Pepita y Lote, que andan siempre entre los romeros del jardín o en el sofá Chester de la sala de degustación.

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Para acabar nuestro viaje, bajamos de la Alcarria alcalaína a la propia Alcalá, ciudad Patrimonio de Humanidad donde hay mucho que ver: Complutum, el Museo Arqueológico Regional, la Universidad… Pero nuestra ruta no va de monumentos sino de soñadores. En la calle Mayor nos espera la casa natal de Cervantes, el hombre que soñó al mayor soñador de todos los tiempos, don Quijote, y en la plaza de Cervantes, dentro de la Capilla del Oidor, una réplica de la pila donde el escritor fue bautizado el 9 de octubre de 1547. Al lado se yergue la torre de Santa María, de 34 metros de altura, que es un mirador ideal para ver la ciudad de un plumazo, a vista de cigüeña. Porque para verla bien, con los pies la tierra, necesitaríamos una semana. Y porque Alcalá está llena de cigüeñas: ¡105 parejas! Seguro que las jóvenes, las que aún migran en invierno, sueñan en África con las torres de Alcalá.

Spa del Parador de Alcalá de Henares
Cocido madrileño en el Parador de Alcalá de Henares

TODO LO QUE TE RECOMIENDO NO PERDERTE EN LA RUTA

  • La paz es el tesoro más valioso de Olmeda de las Fuentes y de sus artistas. No se les debe molestar. Las obras de Lucie Geffré se pueden ver en luciegeffre.com y las del lutier Demian Reolid, en @demianreolid.
  • La mejor forma de conocer Nuevo Baztán es hacer la visita de dos horas con un guía especializado que propone la oficina de turismo. Se recorren el centro de interpretación, el palacio, la iglesia, las plazas y el casco urbano (5 €).
  • Tres compras imprescindibles en el mercado LaRed (espaciolared.es): los kimonos vintage de Haru (haruvintage.com), las joyas artesanas de Mu-Mash (@mu_mash_jewels) y la cosmética ecológica y vegana de Kun-tu (kun-tu.com). Solo fines de semana.
  • Arrabal del Conjuro es el vino más rico –multivarietal, con 12 meses en barrica– que elabora Bodega El Cuarto Lote (bodegacuartolote.com) y es el título de una visita que incluye una cata maridada con productos madrileños. Dura dos horas y cuesta 23 €.
  • Dos horas también lleva hacer la Ruta de las Cigüeñas, observando estas aves en un paseo guiado por el centro histórico de Alcalá. Es gratuita y se reserva en inscripciones (ayto-alcaladehenares.es). Al pasar por la pastelería Maiig (Mayor, 78), hay que comprar de recuerdo la típica costrada y las rosquillas alcalaínas.

LO MÁS PRÁCTICO

A Olmeda de las Fuentes se llega en una hora justa desde Madrid yendo por la A-3 y desviándose en el kilómetro 35 para acercarse por Campo Real y Villar del Olmo. Nuevo Baztán está a 5 kilómetros y Alcalá de Henares a 26. A esta ciudad se puede ir también en el Tren de Cervantes. En la estación nos espera Don Quijote.

Para comer

La mejor cocina tradicional –migas, cochinillo y costrada– se degusta en la Hostería del Estudiante, el comedor histórico del Parador de Alcalá de Henares. Si se prefiere un ambiente moderno, está el otro restaurante del hotel, el Santo Tomás. Otra dirección en Alcalá es Eximio (restauranteeximio.com), con el sello Bib Gourmand de la Guía Michelin. Detrás de su cocina tradicional actualizada está Fernando Martín, un joven alcalaíno formado en Le Cordon Bleu y en cocinas como la de Martín Berasategui. En la calle Libreros, a un paso de la plaza de Cervantes de Alcalá, se encuentra el local más céntrico de la afamada cadena Índalo Tapas (indalotapas.info). Con una cerveza y dos tapas –muy rica, la de chipirones– se come bien por 10 €.

Cervezas, vinos y picoteo casero de kilómetro cero en La Cantina de Lared (espaciolared.es), en el mismo espacio histórico de Nuevo Baztán donde se desarrolla el mercado de artesanos. Hay montaditos de pan brioche, o goyenejos, para todos los gustos: de oreja, de carne mechada, de queso, de calamares, de torrija, de arroz con leche… 

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