La cuarta temporada de Los Bridgerton, una de las series de época más populares de Netflix, regresa a las pantallas con nuevos romances, escenarios espectaculares y la siempre sabrosa narración de Lady Whistledown. Esta nueva entrega de 8 capítulos, divididos en dos partes –la primera se estrenará el 29 de enero, mientras que la segunda mitad llegará el 26 de febrero– se centra en la historia de Benedict, el segundo hijo –y el más bohemio– de la familia, interpretado por Luke Thompson. Aunque sus dos hermanos más cercanos en edad están felizmente casados, Benedict no tiene intención alguna de sentar la cabeza… hasta que una cautivadora dama de vestido plateado se cruza en su camino durante el baile de máscaras organizado por su madre.
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Con la ayuda a regañadientes de su hermana Eloise, Benedict descubrirá la identidad de la joven. La mujer que ha cautivado su corazón no es una dama de la alta sociedad, sino una resuelta doncella llamada Sophie Baek (Yerin Ha). ¿Podrá el amor con todo? ¿Incluso con una relación entre clases prohibida por la sociedad?
LA RUTA POR LONDRES
Londres y Bath son las principales localizaciones de Los Bridgerton, aunque la mayoría de interiores y decorados se han construido en un set específico para la serie en los estudios Shepperton Studios, en Surrey. El hogar familiar de los Bridgerton existe solo en pantalla, pero las escenas exteriores se grabaron en Ranger’s House, una elegante mansión histórica al borde de Richmond, en el suoreste de Londres. Esta joya arquitectónica alberga en su interior la Wernher Collection, una de las colecciones de arte privadas más grandes de Europa, y sus jardines ofrecen un paseo digno de la Regencia.
A unos 20-25 minutos desde London Bridge, se encuentra otra de las localizaciones más icónicas de la serie: el Old Royal Naval College (ornc.org), en Greenwich. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, este conjunto arquitectónico destaca por sus cúpulas gemelas, simetría perfecta y patios amplios. Fundado originalmente como residencia para marineros retirados, luego se convirtió en institución educativa para oficiales de la Marina, y hoy es un lugar histórico con museos, exposiciones, visitas guiadas y espacios para rodajes, donde también se han filmado series y películas como Piratas del Caribe y The Crown, además de Los Bridgerton.
A orillas del río Támesis y en el límite con Richmond upon Thames, al suroeste de Londres, se encuentra Hampton Court Palace. Este palacio, cuya historia está estrechamente ligada a la monarquía inglesa, fue residencia del rey Enrique VIII y hoy permite a los visitantes sumergirse en siglos de historia. En Los Bridgerton, Hampton Court Palace representa el palacio de la reina Charlotte, y sus majestuosos salones de época recrean la vida en la corte del siglo XVI. Sus 24 hectáreas de jardines son un paseo imprescindible: entre ellos se encuentra uno de los laberintos de setos más antiguos de Inglaterra, ideal para sentirse protagonista de la serie mientras se explora el lugar.
Otro lugar recurrente en la serie es Chriswick House, la villa del conde de Burlington de suntuosos interiores e inspiración italiana que hoy se utiliza para eventos. Y reflejo del estilo del Palacio de Versalles es Lancaster House, que ha servido de telón de fondo para algunas escenas de otras temporadas.
El recorrido por Londres siguiendo a Los Bridgerton pasa también por el parque Osterley y por otros dos escenarios más alejados: el parque Syon, en el distrito de Hounslow, en el que está el que ha sido el hogar de los duques de Northumberland durante más de 400 años; y la casa de campo de Luton Hoo, el jardín de la familia Bridgerton en la tercera temporada, un retiro idílico alejado del ajetreo y el bullicio de la ciudad, escenario recurrente en numerosas producciones, como Dowtown Abbey o Cuatro bodas y un funeral.
BATH
Una ciudad elegante, exquisita, señorial, con una preciosa arquitectura georgiana como es Bath, a 90 minutos en tren de Londres y Patrimonio de la Humanidad, no podía ser mejor escenario de rodaje para Los Bridgerton. Uno de los escenarios más reconocibles de la ficción es, sin duda, la fachada de la casa de la familia Featherington, en el número 1 de Royal Crescent, con vistas al Royal Victoria Park. Se puede visitar para conocer cómo se decoraba y amueblaba una vivienda en el siglo XVIII, porque es un museo de época.
Otras escenas llevan hasta las calles adoquinadas de Abbey Green, donde abren sus puertas boutiques entre las que se sitúa la ficticia de la famosa costurera Madame Genevieve Delacroix, todo un hervidero de estilo y cotilleos. O al Thermae Bath Spa, el famoso balneario de Bath Street.
El salón de té y baile Assembly Rooms también es escenario de muchas escenas de la serie –además de otras adaptaciones cinematográficas–, pues un buen número de argumentos giran en torno a grandes acontecimientos sociales de alta sociedad y están abiertas al público.
Bath hay que descubrirlo en cualquier momento, pero, especialmente, durante el Festival Jane Austen (en 2026, del 11 al 20 de septiembre), 10 días para sumergirse en las obras eternas de la escritora y en la época de la Regencia, la misma en la que se sitúa la trama de Los Bridgerton, y que tiene su gran momento en el desfile histórico por las calles de la ciudad (janeausten.co.uk).
